Raphinha: sin Balón, pero lanzado a por la Bota de Oro
Raphinha firma otro hat-trick, alcanza 12 goles en 7 jornadas y dispara al Barça. Fuera de los nominados al Balón de Oro de forma inexplicable, el brasileño ya lidera con autoridad la carrera por la Bota de Oro.
El brasileño volvió a encargarse de responder inmediatamente al 1-0 del rival y terminó firmando otro hat-trick para alcanzar 12 goles en 7 jornadas de LaLiga. Fuera de los 30 candidatos al Balón de Oro de manera absurda, Raphinha ha empezado el curso empeñado en ser el mejor goleador de Europa.
Cuando el Barça necesita reaccionar, aparece Raphinha
El Sevilla había conseguido lo más difícil. Después de un inicio en el que el Barcelona amenazó con instalarse alrededor del área rival, el conjunto hispalense encontró el camino hacia el debutante Dominik Livakovic y un inspiradísimo Youssouf Fofana abrió el marcador. El Sánchez-Pizjuán explotó, pero solo tres minutos después, Raphinha ya había empatado.
𝗛𝗔𝗧𝗧𝗥𝗜𝗖𝗞 𝗣𝗘𝗥𝗙𝗘𝗖𝗧𝗢 𝗗𝗘 𝗥𝗔𝗣𝗛𝗜𝗡𝗛𝗔
Derecha ⚽️
Cabeza ⚽️
Izquierda ⚽️ pic.twitter.com/LdZF8jLchz— FC Barcelona (@FCBarcelona_es) September 19, 2026
No es la primera vez que sucede esta temporada. Ante el Rayo Vallecano, en la única otra ocasión en la que el Barça ha ido por detrás del marcador hasta ahora, Sergio Camello puso el 0-1 y apenas cinco minutos después apareció (quién si no) Raphinha para devolver el partido al punto de partida.
Esos goles cuentan exactamente lo mismo en la clasificación hacia el trofeo Pichichi que cualquier otro tanto, pero explican bastante sobre la ascendencia de Raphinha en este Barça. Un líder, un ejemplo, un competidor, un cuchillo entre los dientes, un martillo pilón, calidad en su máximo nivel de inspiración.
Cuando el partido amenaza con torcerse, suele ser uno de los primeros en responder. Lo hace corriendo, presionando, pidiendo el balón y, ahora, marcando a un ritmo y una cadencia descomunales. Ante el Sevilla volvió a suceder y esta vez no se quedó solo en la reacción: terminó llevándose otra vez el balón a casa.
Un nueve de verdad para el Barça de Flick
Hay una transformación posicional detrás de la explosión. El Barcelona dejó salir a Ferran Torres, no consiguió incorporar a Julián Álvarez ni a otro delantero llamado a asumir inmediatamente la titularidad y terminó añadiendo a Gabriel Jesus a una plantilla repleta de alternativas ofensivas pero sin un delantero centro referencial.
La solución principal de Flick estaba ya dentro del vestuario culé. Raphinha ha pasado de ser un extremo que aparecía constantemente por dentro a jugar directamente como nueve. Y no como un falso nueve pendiente de bajar continuamente entre líneas a crear superioridad, sino como un delantero real: atacando centrales, buscando su espalda, apareciendo en zonas de remate y viviendo cerca de la portería.
El propio FC Barcelona destacaba antes de esta jornada el espectacular ritmo anotador del brasileño, que ya había convertido su inicio de temporada en uno de los más productivos de la historia reciente del club. En Sevilla añadió otros tres a su cuenta particular en Liga.
El resultado son 12 tantos en 7 jornadas. Un ritmo extraordinario incluso para los parámetros históricos del Barça y que coloca a Raphinha en una dimensión distinta a la del excelente futbolista que ya era: ahora también es el hombre que termina las jugadas. Y lo hace como si el espíritu de Ronaldo Nazário de Lima hubiese anidado dentro de él.
La versión de Raphinha que solo vio Hansi Flick
Detrás de esta transformación hay también una historia de confianza. Raphinha ha reconocido que la llegada de Flick modificó incluso la percepción que tenía sobre sí mismo como futbolista. El brasileño explicó a DAZN la importancia del alemán para hacerle ver que podía asumir un papel mucho mayor en el Barça. No se trataba únicamente de pedirle más goles, sino de cambiar su mentalidad y convertirlo en uno de los líderes del equipo.
Flick prácticamente se ha inventado esta versión de Raphinha. Primero explotó su presión, sus llegadas y esa capacidad casi obsesiva para competir cada acción; después lo convirtió en uno de sus referentes futbolísticos y emocionales; y ahora ha dado otro paso colocándolo como nueve y multiplicando su presencia donde se deciden los partidos. El futbolista que necesitó que su entrenador le hiciera verse de otra manera es hoy el máximo goleador destacado de las cinco grandes ligas europeas.
El Sevilla sí encontró por dónde hacerle daño
Todo eso no debería esconder el excelente partido que planteó el Sevilla durante buena parte de la primera mitad. El conjunto hispalense entendió dónde podía incomodar al líder: intensidad, presión y velocidad por fuera. Miguel Sierra fue un problema constante desde la derecha y Fofana apareció prácticamente por todas partes, incluido el área pequeña desde donde hizo de cabeza el 1-0 leyendo muy bien el espacio.
El plan no nació de una tarde de inspiración. Según los datos de Opta, el Sevilla llegaba al choque como el equipo de las cinco grandes ligas que más recuperaciones había realizado esta temporada en zonas comprometidas, con 53, y también el que más presiones acumulaba, con 86. Frente al Valencia llegó a recuperar 17 balones en zona alta, récord de un partido de LaLiga esta temporada.
Hay mérito añadido en construir algo así dentro del contexto económico del club. El Sevilla afronta la temporada con el límite de coste de plantilla más bajo de Primera División. Después de varias temporadas de desencanto, el Sánchez-Pizjuán vuelve a tener un equipo, un técnico y una propuesta de juego con los que sentirse identificado.
Durante la primera mitad tuvo también argumentos para creer que podía detener a todo un FC Barcelona. El problema fue que el esfuerzo exigía sostener una intensidad enorme y, nada más regresar del descanso, el líder del campeonato empezó a cobrar cada metro que el Sevilla ya no podía cerrar.
Raphinha ya corre solo hacia la Bota de Oro
El cambio de posición está teniendo una consecuencia inmediata. Raphinha lidera con enorme distancia la carrera goleadora entre las cinco grandes ligas: 12 tantos por los 7 de Mbappé, Lamine Yamal y Camello o los 6 de Malen. Hace unos días ya encabezaba esa carrera; el hat-trick del Sánchez-Pizjuán solamente aumenta aún más esa diferencia.
La cifra adquiere otra dimensión porque viene de otro triplete de goles en el 7-2 ante el Racing en un Camp Nou pasado por agua. Un arranque goleador sin precedentes en el fútbol español. Y es que solo un futbolista ha marcado más goles después de los primeros 7 partidos de Liga en todo el siglo XXI: Cristiano Ronaldo (13 en la 2014/15).
📊 Players with the most goals in the first 7 matches of a season in LaLiga 🇪🇸 history:
2014/15 | 🇵🇹 Cristiano Ronaldo | 13 Goals
2026/27 | 🇧🇷 Raphinha | 12 Goals https://t.co/XDJSA8Pjgu pic.twitter.com/Gs4DL6j6tn— Goals Xtra (@GoalsXtra) September 19, 2026
Ni siquiera un tal Leo Messi alcanzó los registros actuales del brasileño: su mejor inicio fueron 11 tantos en las primeras 7 jornadas de la 2017/18. Raphinha está protagonizando el segundo mejor arranque goleador de LaLiga en este siglo. Palabras mayores que hablan a las claras de su excelso nivel goleador.
Y por extraño que parezca, el próximo 25 de octubre no estará en Londres entre los 30 candidatos al Balón de Oro. Una ausencia que ya resultaba difícil de justificar cuando se anunció la lista y que, visto su inicio de temporada, empieza a convertir esa decisión en algo imposible de defender. Que un futbolista con semejante influencia en el Barça no encontrara sitio entre la lista de los 30 supuestos mejores futbolistas del año dice muy poco del criterio de quienes la elaboraron.
7 de 7 y un banquillo que asusta
La otra historia es colectiva. El Barça sale de Sevilla con 7 victorias en las 7 primeras jornadas de LaLiga. Hace tres días había goleado al Racing y dejado ya varias demostraciones de su poderío ofensivo, pero el Sánchez-Pizjuán exigía otra clase de partido.
Y también lo resolvió. Y lo hizo mientras Flick podía mirar al banquillo y encontrar a Adeyemi, Marc Bernal, Gavi, Dani Olmo, Gabriel Jesus o Koundé. Hay tantas soluciones en la plantilla blaugrana que ahora mismo resulta difícil imaginar qué tipo de partido puede dejar al Barça sin respuesta.
El Sevilla encontró una fórmula, al menos durante un rato. Presionó, corrió, atacó por fuera y obligó al líder a sentirse incómodo. Sin embargo, incluso después de recibir un golpe, el Barcelona solamente necesitó tres minutos para levantarse. Y justo ahí volvió a estar Raphinha. Inevitable como la muerte.
12 goles en 7 jornadas. Dos hat-tricks consecutivos. Una posición nueva que cada día parece menos nueva y una Bota de Oro que, a estas alturas, ya tiene un líder destacadísimo. Raphinha no estará en la próxima gala del Balón de Oro, una ausencia que debería sonrojar hasta la portada del próximo número de France Football.
Pero quizá en junio de 2027 tenga otra fotografía. La de Raphael Dias recogiendo la Bota de Oro después de una temporada en modo killer. Para entonces, si mantiene algo parecido a este ritmo, el debate ya no será si merece estar en una lista de 30 nombres, sino cuánto hay que recortar esa lista para encontrar su verdadero y merecido sitio como uno de los mejores futbolistas del mundo sin discusión.