Enric Mas: el mallorquín que persigue podio en Grand Tours

Enric Mas persigue podios en Grand Tours desde Movistar tras la retirada de Valverde. El mallorquín que carga con la presión del ciclismo español post-era.

Enric Mas levanta los brazos en el podio del Tour de Francia tras ser elegido corredor más combativo de la etapa
Enric Mas recibe el premio al corredor más combativo de la vigésima etapa del Tour de Francia, de 132,8 kilómetros entre Niza y el Col de la Couillole, el sábado 20 de julio de 2024. AP Photo/Daniel Cole

Tres veces segundo en la Vuelta, una vez tercero y ninguna ganador. Enric Mas carga con la herencia de Alejandro Valverde y la presión de ser el gran escalador español de su generación.

El subcampeón eterno de la Vuelta

Hay corredores que se definen por una victoria y otros por una distancia. La de Mas se mide en segundos y en escalones de podio que nunca terminan de ser el más alto. Tres subcampeonatos en la Vuelta a España, en 2018, 2021 y 2022, más un tercer puesto en 2024 lo han convertido en el aspirante perpetuo del ciclismo español.

En septiembre de 2022, Mas subió al podio de Cibeles por detrás de Remco Evenepoel. Era su mejor Vuelta y, otra vez, la segunda plaza. El belga le sacó dos minutos largos y el mallorquín volvió a casa con la sensación familiar de haber estado cerca sin tocar la cima.

Esa escena resume su carrera mejor que cualquier estadística. Mas no es un corredor de etapas espectaculares ni un atacante que rompe carreras desde lejos. Es un escalador de regularidad, capaz de aguantar el ritmo de los mejores durante tres semanas y colarse en el podio cuando los favoritos fallan.

De Artà a la élite del World Tour

Enric Mas Nicolau nació el 7 de enero de 1995 en Artà, un pueblo del interior de Mallorca alejado de la postal turística de la isla. El ciclismo mallorquín tiene tradición, pero pocos nombres habían alcanzado la primera línea del pelotón internacional antes que él.

Su salto a la élite llegó por la vía belga. En 2016 corrió en el Klein Constantia, filial ligada al entorno de la Quick-Step. Vestir el maillot de la Quick-Step entre 2017 y 2019 lo formó en una estructura ganadora, aunque allí siempre fue más promesa de futuro que líder.

El cambio de rumbo llegó en 2020, cuando fichó por el Movistar Team. El equipo español lo quería como líder, no como gregario de lujo. Era la oportunidad de construir su propia carrera con galones, en la casa que durante años había girado en torno a Valverde y, antes, a Nairo Quintana.

El día que apuntó al cielo

El gran aviso de Mas llegó en la Vuelta de 2018. Ganó la durísima etapa del Collado de la Gallina, en Andorra, y terminó segundo en la general por detrás de Simon Yates. Tenía 23 años y acababa de anunciarse como el escalador que el ciclismo español esperaba tras los años de Quintana y Valverde.

Aquella Vuelta también le dio el maillot blanco de mejor joven, que repetiría en 2020. El futuro parecía escrito en mayúsculas: un corredor que con poco más de veinte años ya peleaba podios de Grand Tour y ganaba etapas de alta montaña entre los mejores del mundo.

El problema, con el paso de los años, fue convertir esa promesa en una victoria grande. Las segundas plazas se acumularon mientras la cima seguía esquiva, y la pregunta sobre si ganaría algún día un Grand Tour empezó a acompañarlo en cada agosto.

El líder de un Movistar en transición

Cuando Mas llegó a Movistar en 2020, el equipo todavía vivía bajo la estela de su trío de jefes de filas. Quintana y Valverde marcaban el rumbo, y el mallorquín entraba como el relevo joven destinado a heredar los galones cuando aquella generación se apagara.

El reparto de liderazgo no siempre fue sencillo en un equipo acostumbrado a varios gallos. Mas asumió pronto el papel principal en las grandes vueltas, mientras Quintana salía del equipo y Valverde encaraba sus últimas temporadas antes de la retirada de 2022.

Desde entonces, Movistar giró abiertamente en torno a él. Su renovación hasta 2029 confirma esa apuesta: la formación telefónica liga su proyecto deportivo a un corredor que, pese a no haber ganado un Grand Tour, sigue siendo su mejor activo para pelear podios en las tres semanas.

Su ciclismo: regularidad antes que pólvora

Mas es un escalador puro de los que aguantan, no de los que revientan la carrera. Su arma es la constancia en montaña: rara vez pierde tiempo en las grandes citas, pero también ataca poco, y esa cautela lo ha dejado a menudo a merced de rivales más explosivos.

En la contrarreloj defiende mejor de lo que su perfil de escalador puro haría suponer, aunque nunca ha sido su terreno favorito. Su perfil encaja en la Vuelta, una carrera de muros cortos y empinados donde la regularidad y el aguante valen tanto como el golpe de pedal explosivo.

Esa virtud es también su techo. Le falta el ataque que decide una carrera de tres semanas, el momento en el que un favorito se queda solo y saca un minuto a los demás. Mas suma podios precisamente porque no se hunde, pero gana poco porque tampoco fulmina.

La sombra de Valverde y el peso de ser el referente

Cuando Alejandro Valverde se retiró tras la temporada 2022, el liderazgo de Movistar y buena parte del foco del ciclismo español recayeron sobre Mas. Heredó el cartel de gran referente en un país que durante dos décadas tuvo a ‘El Bala’ como bandera.

La comparación es injusta y reveladora a la vez. Valverde acumuló 133 victorias profesionales, un Mundial en ruta en 2018 y triunfos en clásicas durante veinte años. Mas todavía busca su gran victoria, y esa diferencia marca la conversación cada vez que el ciclismo español mira hacia su líder actual.

Fuera de los Grand Tours, su palmarés tiene destellos reales. Ganó el Giro dell’Emilia en 2022 y ese mismo año acarició Il Lombardia, donde terminó segundo. Son resultados de corredor de primer nivel, aunque ninguno tiene el brillo del título que todos esperan de él.

La generación que le cerró la cima

El contexto explica buena parte de su techo. Mas creció deportivamente al mismo tiempo que irrumpían Tadej Pogačar y Jonas Vingegaard, dos corredores que han elevado el listón de las grandes vueltas a una exigencia inédita en el ciclismo reciente.

Frente a ese muro generacional, los podios sin victoria adquieren otra lectura. Pelear contra dominadores de esa magnitud y aun así colarse en el cajón de la Vuelta es un mérito que la afición española valora, aunque la conversación siga girando en torno al título que no llega.

2025: la temporada que se rompió en Bretaña

La temporada 2025 debía ser otra oportunidad y se convirtió en su año más cruel. Una caída en la séptima etapa del Tour de France, en la llegada a Mûr-de-Bretagne, marcó el principio del desastre. Mas siguió en carrera, sin que nada indicara todavía lo que se avecinaba.

Abandonó el Tour en la etapa 18, camino del Col de la Loze, incapaz de seguir pedaleando por el dolor en la pierna. Las pruebas médicas realizadas tras su retirada revelaron el diagnóstico: una tromboflebitis en la pierna izquierda, una inflamación venosa provocada por un coágulo que exigía reposo absoluto para evitar que se desplazara a zonas vitales.

Movistar confirmó poco después que su temporada había terminado. Se perdió «su» Vuelta a España por primera vez en cinco años, la carrera que había convertido en el centro de su calendario. En octubre de 2025 pasó por el quirófano para operarse las varices de esa pierna.

2026: un giro de calendario para reencontrar la motivación

De aquella temporada en blanco salió una decisión inesperada. Por primera vez en su carrera, Mas apunta al Giro de Italia en lugar del Tour de France, la carrera francesa que había disputado cada año desde 2019 hasta 2025.

El propio corredor explicó el motivo con franqueza. Buscaba una motivación extra tras años repitiendo el mismo calendario: «He seguido el mismo calendario durante años y quería algo diferente», confesó al hablar de su planificación para 2026. La recuperación de la operación, dijo, fue más sencilla de lo esperado.

Sus dos objetivos para el año son claros. Completar la temporada entera después del fiasco de 2025 y, sobre todo, volver a subir a un podio de Grand Tour. El Giro será el gran examen de un corredor que renovó con Movistar hasta 2029 y no quiere medir su carrera solo por segundos puestos.

Palmarés

El palmarés de Mas se lee en clave de Grand Tours, con cuatro podios y aún ninguna victoria. La Vuelta es su gran territorio, con tres subcampeonatos y un tercer puesto que lo sitúan entre los mejores escaladores españoles recientes.

Competición Resultado Año
Vuelta a España (general) 2018, 2021, 2022
Vuelta a España (general) 2024
Vuelta a España (etapa) Ganador (Collado de la Gallina) 2018
Vuelta a España (jóvenes) Ganador del maillot blanco 2018, 2020
Tour de France (general) 2020
Tour de France (general) 2021
Giro dell’Emilia Ganador 2022
Il Lombardia 2022

Curiosidades

  • Su segundo apellido es Nicolau, de raíz mallorquina, aunque siempre compite simplemente como Enric Mas.
  • Pueblo de interior, no de costa: Artà queda lejos de la Mallorca turística, en el este montañoso de la isla.
  • Formado en la cantera belga de la Quick-Step antes de regresar al ciclismo español con Movistar en 2020.
  • Renovó con Movistar hasta 2029, ligando su futuro al equipo español pese a las temporadas difíciles.

Mientras Tadej Pogačar y Jonas Vingegaard reescriben los límites del ciclismo de tres semanas, Mas sigue persiguiendo el podio que defina su carrera. El Giro de 2026 es su nueva apuesta, la del corredor que aún quiere que lo recuerden por una cima y no por una distancia.