Wembanyama ganó 62 partidos y un premio unánime en 2026, pero no el anillo

Defensor del Año por unanimidad, tercero en el MVP y finalista con 22 años: repasamos qué le faltó a San Antonio y qué ha movido la franquicia este verano.

El 10 de junio, en el Madison Square Garden, Victor Wembanyama ganaba de 29 puntos y estaba a un cuarto de empatar las Finales. Los Spurs acabaron perdiendo aquel partido por 107-106 y la serie tres días más tarde, en su propio pabellón, ante los New York Knicks.

Entre medias, el francés había firmado 25,0 puntos, 11,5 rebotes y 3,1 tapones, se había llevado el premio al Mejor Defensor por unanimidad y había sacado a San Antonio de una sequía de playoffs que venía de 2019. La mejor temporada individual acabó sin anillo.

Un premio que nadie había ganado así

El 20 de abril, la NBA anunció que Wembanyama era Defensor del Año con los 100 votos de primera posición del panel. Nadie lo había logrado por unanimidad desde que el galardón existe, en 1982-83, y nadie lo había ganado tan joven: tenía 22 años.

Los números que lo sostienen no son solo los tapones. Lideró la liga en esa estadística por tercer curso consecutivo, con 3,1 por partido, pero el dato que manejaron los votantes fue otro: San Antonio encajaba 10,1 puntos menos por cada 100 posesiones con él en pista.

Hay un segundo detalle que no tiene nadie más. Wembanyama ya había sido Rookie del Año unánime en 2024, así que es el único con dos premios unánimes. Michael Jordan y David Robinson son los otros que juntaron Rookie del Año y Defensor.

De 34 victorias a 62 en un solo curso

Los Spurs habían ganado 34 partidos el año anterior. En 2025-26 ganaron 62 y firmaron el segundo mejor balance del Oeste, solo por detrás del 64-18 de Oklahoma City. Un salto de 28 victorias en un curso, tres años después de que la lotería de 2023 se lo entregara.

El MVP, en cambio, se lo llevó Shai Gilgeous-Alexander por segundo año seguido, con 83 de los 100 primeros puestos; Wembanyama fue tercero, tras Nikola Jokic. Los minutos perdidos le costaron votos: jugó 64 partidos de liga regular y llegó al mínimo de 65 gracias a la final de la NBA Cup.

Después llegaron unos playoffs que casi nadie había pronosticado. San Antonio eliminó a Portland, a Minnesota y, en siete partidos, al campeón vigente: 41 puntos y 24 rebotes en el estreno ante Oklahoma City y un 111-103 en el séptimo. Wembanyama fue MVP del Oeste.

Dónde se le escapó la serie

En las Finales promedió 26,0 puntos, 11,2 rebotes y 3,6 tapones. No fue un jugador que se escondiera: firmó 32 puntos en el tercer partido, el único que ganaron los Spurs, y 29 en el segundo. Sus números no explican el 4-1 de Nueva York.

Lo explica mejor una cifra de los Knicks: remontaron desventajas de dobles dígitos en sus cuatro victorias. En el cuarto partido llegaron a ir 29 abajo, 52-81 en el tercer cuarto, y ganaron 107-106. Fue la mayor remontada de unas Finales, por delante de cualquier precedente.

Hubo también errores suyos, y él los asumió. Con 104-104 en el segundo partido perdió un balón en la contra y falló el tiro de la victoria: «Tiré el partido por la borda», dijo. En el quinto se quedó en 19 puntos con 7 de 19. El desenlace lo firmó Jalen Brunson, con 45 puntos.

Lo que le faltó estaba alrededor

La lectura menos cómoda para San Antonio es que el problema no fue Wembanyama, sino el contexto. Nueva York lo atacó con Karl-Anthony Towns, un pívot capaz de sacarlo de la zona, y movió el balón hasta desactivar su cobertura del aro. Le quitaron el terreno que domina.

El otro agujero fue el banquillo. ESPN apuntó al cerrar el verano que la falta de fondo de armario penalizó a San Antonio en los playoffs: con Stephon Castle en 21 años y Dylan Harper en 20, el peso recaía siempre en los mismos. Keldon Johnson, Sexto Hombre del Año, sumó seis puntos entre los dos primeros partidos.

El propio Wembanyama lo colocó donde correspondía. «Es la mayor lección de mi vida, el mayor momento de aprendizaje», dijo tras el quinto partido. Se marchó de la pista sin ver celebrar a los Knicks, igual que en 2024 vio a Estados Unidos celebrar el oro olímpico en París. Es su segunda final perdida.

El club de los grandes años sin anillo

El caso tiene precedentes cortos pero exactos. Dikembe Mutombo fue Defensor del Año en 2000-01 y perdió las Finales con los 76ers ante los Lakers; Ben Wallace lo ganó en 2004-05 y cayó con Detroit ante estos mismos Spurs. Ninguno de los dos tenía 22 años.

Solo tres jugadores han ganado el MVP y el premio defensivo en la misma temporada: Jordan, Hakeem Olajuwon y Giannis Antetokounmpo. Únicamente Olajuwon lo remató con el anillo, en 1993-94, cuando además fue MVP de las Finales. Es un club de un socio y Wembanyama todavía no está dentro.

Dentro de la franquicia, además, el listón está en un sitio incómodo. Los Spurs han ganado cinco anillos y Tim Duncan, al que en San Antonio consideran su mejor defensor, nunca ganó este premio. Wembanyama es el cuarto Spur que lo consigue, tras Alvin Robertson (1986), David Robinson (1992) y Kawhi Leonard (2015 y 2016).

Qué ha hecho San Antonio desde junio

El movimiento decisivo del verano fue una firma. El 10 de julio, Wembanyama aceptó una extensión de cinco años y 252 millones de dólares, el máximo del 25%, renunciando a los escaladores que la habrían llevado hasta 302,8. Se dejó unos 50 millones para que el equipo respire bajo el impuesto de lujo.

El resto fue afinado. San Antonio fichó a Tobias Harris por dos años y 31 millones, y gastó ahí toda su excepción de nivel medio, y retuvo a Harrison Barnes, Julian Champagnie y Jordan McLaughlin. No hubo ninguna baja relevante, algo poco frecuente en un finalista.

Él, mientras tanto, hizo dos cosas. Montó un campamento en Nanterre al que se apuntó media plantilla de los Spurs y volvió con Francia por primera vez desde París 2024, ya como capitán en lugar de Rudy Gobert. Ganó los dos partidos oficiales: 92-67 a Eslovenia y 79-69 en Suecia.

Los Spurs abren la 2026-27 el 20 de octubre contra Oklahoma City, el equipo al que echaron en mayo. Wembanyama ha vuelto de Francia visiblemente más fuerte, dos años después de transformar su cuerpo por primera vez, y ESPN ya lo señala como favorito al MVP. El anillo es la única casilla vacía.