Culminada la primera semana de liga regular en la NBA con más de 50 partidos jugados, y a falta de que en apenas unos días eche a rodar la NBA Cup, la novedosa competición que se intercala en el transcurso del año con la fase regular, es momento de valorar lo visto hasta la fecha para analizar qué pistas nos ha dejado la mejor liga del mundo sobre la mesa de cara a lo que resta de temporada.

Luka Doncic y un invitado inesperado

Nada ha cambiado con el genio esloveno, que es ya uno de los mejores jugadores europeos de la historia. Esa es la primera lección que debemos extraer de este inicio de campaña. Luka Doncic llevaba más de seis meses sin jugar un partido oficial de baloncesto y ha regresado a su mejor nivel.

«Ha sido mucho tiempo lejos de la pista, así que siento que aún estoy cogiendo el ritmo, la verdad, pero cada día que pasa me encuentro mejor», advirtió a los medios el 77 de los Lakers tras aplastar en Salt Lake City a los Utah Jazz con 52 puntos, 10 asistencias y 8 rebotes.

En apenas tres partidos, todos ellos sellados con victoria de la franquicia púrpura y oro, Doncic promedia 34.3 puntos, más que ningún otro jugador en la liga. Suma, además, 8 asistencias y 7.3 rebotes por encuentro, y por si fuera poco, lidera la liga en triples conseguidos (5 por partido) e intentados (12.7 por jornada).

Cierto es que, más allá de la siempre complicada visita a los Utah Jazz, los rivales de los Lakers no han sido de una dificultad extrema hasta el momento: ni Golden State Warriors (0-3) ni Los Angeles Clippers (1-2) parecen franquicias con serias aspiraciones de cara a los playoffs.

En Salt Lake City, no obstante, Doncic recibió los primeros cánticos de ‘MVP, MVP’ de la temporada. Fue cuando el esloveno se disponía a sellar el encuentro desde la línea de los tiros libres cuando parte de la afición de los Jazz rompió en aplausos después de una segunda mitad inolvidable.

Los números de la estrella de los Lakers no sorprenden. No al menos a quienes acostumbran a seguir el día a día de la NBA desde hace varias temporadas. Sí son más chocantes, sin embargo, las cifras del otro gran nombre en cuestión de anotación en lo que va de temporada regular: Ty Jerome.

El base de los Memphis Grizzlies lideraba la liga en puntos por partido hasta hace apenas 24 horas, cuando sus 15 puntos ante los Jazz rebajaron un registro salvaje: durante los tres primeros encuentros del curso, el neoyorquino había promediado 34.6 puntos por partido.

Ayudó, y mucho, su portentoso estreno en casa ante los Jazz (sí, Utah y Memphis ya se han enfrentado en dos ocasiones en lo que va de liga regular). Aquel día, Jerome se fue hasta los 45 tantos, la mayor anotación de toda su carrera.

Poco después se encargó de demostrar que la gesta no había sido flor de un día. Sus 28 puntos ante los Warriors y los 31 ante Sacramento Kings confirmaron que algo único estaba ocurriendo en Memphis.

Tras la abrupta salida de Ja Morant el pasado verano, la afición de los Grizzlies necesita referencias a las que agarrarse, de ídolos que portar en la espalda de sus camisetas. Quién sabe si Jerome, tercer máximo anotador de la NBA al término de este texto con 29.8 puntos por encuentro, puede ser el elegido.

Las graves lesiones en Oklahoma City Thunder

No le sonríe la suerte de igual manera a los Oklahoma City Thunder de Aday Mara. La franquicia que conquistó el anillo hace dos temporadas ha perdido la misma noche a dos de sus piezas más codiciadas por motivos de salud.

El primero en caer en el fatídico duelo ante los Clippers fue Cason Wallace. El escolta de 22 años, quinto jugador con más minutos en OKC la pasada temporada (26.6 por partido), sufrió un desgarro en su hombro izquierdo tras un fuerte bloqueo de Isaiah Jackson, ala-pívot del conjunto angelino.

Igual o peor fortuna corrió la misma noche Jalen Williams. A poco más de un minuto de que terminara el choque, el escolta titular (28.4 minutos por encuentro la pasada campaña) sufrió una gravísima lesión en su tobillo izquierdo tras un aparatoso aterrizaje en el parqué.

La imagen, chocante como pocas se han visto en los últimos años en la NBA, silenció el pabellón de los Thunder y heló la sangre de compañeros y rivales, que se llevaban las manos a la cabeza ante lo que acababan de presenciar.

Ambos, Wallace y Williams, pasarán por el quirófano en las próximas horas y, según señalan diversos medios estadounidenses, podrían perderse lo que resta de temporada. Un duro golpe para Oklahoma, pues de las aportaciones de ambos dependían, y mucho, las aspiraciones de anillo para el curso que acaba de comenzar.

Esperando a los Knicks… ¿y a Miami?

A falta de que hagan acto de presencia algunas de las grandes estrellas de la competición (Wembanyama, Jokic o LeBron, por ejemplo), una semana es suficiente para señalar a quienes han empezado el año con una verdadera china en el zapato.

Los vigentes campeones, los New York Knicks, cuentan por derrotas sus tres partidos hasta la fecha. Poco o nada se parece en este momento el equipo de Mike Brown al grupo que deslumbró a la NBA hace solo unos meses, cuando batieron a los San Antonio Spurs en unas finales para el recuerdo.

Lo mismo sucede con otra de las franquicias más exitosas en lo que va de siglo. Ni la deslumbrante incorporación de Giannis Antetokounmpo parece maquillar el juego de unos Miami Heat que, aun con el griego y Bam Adebayo en plantilla, no levantan cabeza: cuatro derrotas en los cuatro primeros partidos.

Erik Spoelstra tiene mucho trabajo por delante si quiere que su equipo sea uno de los favoritos al anillo esta temporada y alcance una vez más las finales de la NBA, algo que ya consiguió en 2011, 2012, 2013, 2014, 2020 y 2023, conquistando el título en dos de las seis ocasiones.