A nadie se le escapa que Aday Mara es un talento único en una cancha de baloncesto. Menos aún tras sus primeros pasos como jugador de los Thunder, que lo seleccionaron en la 12ª posición del último draft (vía Clippers). Su debut oficial ante San Antonio Spurs, con victoria y un espectacular tapón a Victor Wembanyama, ha reforzado las expectativas. Sin embargo, el joven pívot español se enfrenta ahora al reto más difícil: conquistar la mejor liga del mundo en una posición cada vez menos relevante.
Una pretemporada para soñar en grande
A sus 21 años, Mara no pudo dejar mejor impresión en sus primeros partidos como pívot de Oklahoma. En los cinco partidos de pretemporada disputados por los Thunder, el espigado jugador de Zaragoza promedió 13,4 puntos, 7,6 rebotes y 2,4 tapones en algo más de 23 minutos sobre la pista.
Llama la atención, además, la forma en la que lo consiguió. Impasible ante la supuesta presión del debutante, el pívot maño encestó sus 15 primeros lanzamientos como jugador de OKC: un 100% de efectividad en sus dos primeros partidos como Thunder, ante New Orleans Pelicans y Milwaukee Bucks.
¡El primer partido de ADAY MARA en pretemporada! ¡Vaya forma de estrenarse con los @okcthunder! 🇪🇸🆕
✨12 puntos ✨5 de 5 TC ✨9 rebotes ✨3 asistencias ✨3 tapones
‼️En apenas 18 minutos en pista. https://t.co/oHewuf4bTr
— NBASpain (@NBAspain) October 7, 2026
«Es exactamente lo que necesitamos», subrayó su compañero Jared McCain. «Es un jugador que impacta mucho en el juego porque protege muy bien el aro, se mueve de maravilla para su tamaño, tiene una muñeca impropia para alguien tan grande y trabaja muy duro», añadió su entrenador, Mark Daigneault, campeón de la NBA con los Thunder en 2025.
Mara, por su parte, parece haber caído de pie en el Paycom Center. La afición le quiere, los compañeros han conectado con él desde el primer momento y el cuerpo técnico siente que tiene entre manos un diamante en bruto con plena disposición a ser pulido.
«Tengo mucho que aprender», admitía él antes del estreno, consciente de que sus 2 metros y 21 centímetros le obligan a fortalecer un cuerpo que los aficionados de Oklahoma ya han bautizado como ‘Big Spain’. «Me estoy encontrando bien y tengo muchas ganas de empezar la temporada. No veo el momento de que llegue y poder quitarme los nervios del comienzo». Un debut que ya ha llegado y que difícilmente podría haber dejado mejores sensaciones.
La fórmula anti-Wembanyama de los Thunder
El propio Mara ha señalado que se siente muy capaz de compartir minutos en la pista con Chet Holmgren, una de las grandes amenazas interiores de los Thunder. «Claro que podemos jugar juntos», aclaró al finalizar uno de los partidos de pretemporada.
Holmgren, de 2 metros y 16 centímetros, aunque 11 kilos menos pesado que Mara, ha actuado en las grandes citas como el pívot titular de Oklahoma, sumando más minutos que Isaiah Hartenstein, más experimentado en la posición, pero menos versátil a la hora de rendir en los playoffs.
El diseño del juego interior de los Thunder ha derivado en que en muchas ocasiones sea Holmgren quien se enfrente de tú a tú con Victor Wembanyama, el pívot que ha revolucionado la idiosincrasia de la NBA. Ambos, estadounidense y francés, mantienen en cada duelo entre San Antonio y Oklahoma un pique deportivo al que ahora se ha sumado un ingrediente extra: Aday Mara.
«Es un monstruo en la pintura, así que nos puede ayudar mucho ahí«, reconoce Alex Caruso, campeón de la NBA con Los Ángeles Lakers en 2020 y pieza clave del engranaje defensivo de los Thunder, franquicia con la que también levantó el anillo en 2025.
Los Thunder abrieron precisamente su temporada regular ante los Spurs de Wembanyama, el equipo que los privó de acceder a la final de la NBA hace solo unos meses. En la batalla por el título, los jóvenes e inexpertos Spurs sucumbieron ante los New York Knicks, pero, superado el bache, parecían confiados en poder resarcirse este año.
Sin embargo, Oklahoma se llevó la victoria por 116-104 y Mara dejó una de las acciones más espectaculares del encuentro. En el tercer cuarto, el zaragozano taponó un intento de mate de Wembanyama, una intervención que confirmó las posibilidades que ofrece como protector del aro. El español terminó con siete puntos, dos rebotes, una asistencia y un tapón en su estreno oficial, mientras que el francés se quedó en doce puntos y un solo tiro de campo convertido de trece intentos.
Mara went to work on both ends 😤
Your @OGandE Power Play of the Game https://t.co/lsCq6zeaDp
— OKC THUNDER (@okcthunder) October 21, 2026
Del desempeño de Aday Mara y el juego interior de los Thunder dependerá, y mucho, que Oklahoma pueda seguir imponiéndose en este tipo de enfrentamientos a lo largo de la temporada.
Pau Gasol y el espejo en el que mirarse
Tras los primeros partidos del zaragozano con la camiseta de Oklahoma, ya son muchos quienes han señalado evidentes reminiscencias de Pau Gasol en el juego del nuevo pívot de los Thunder.
«Tengo la suerte de conocerlo y de haberle visto jugar en directo y solo puedo decir que tiene un potencial enorme y una sensibilidad especial para el juego», aseguró el mayor de los Gasol, doble campeón de la NBA, sobre el que muchos señalan como su heredero al otro lado del Atlántico.
Esa capacidad de ver los huecos como nadie desde la pintura, lo que en Estados Unidos se conoce como point-center (un híbrido entre las posiciones de base y pívot), es una de las grandes ventajas de Mara, que debutó como profesional en la Liga Endesa con tan solo 17 años.
Así lo demostró en la Universidad de Michigan, donde encajó a las mil maravillas con el grupo dirigido por Dusty May tras haber sufrido más de lo esperado en su desembarco en la Universidad de Los Ángeles (UCLA), su primer destino en Estados Unidos tras abandonar el nido familiar en Zaragoza.
Con los Wolverines, Mara no solo pasó a ser indiscutible (39 de 40 titularidades posibles en la fase regular de la Division I), sino que se convirtió en el primer español de la historia en conquistar el título de la NCAA tras vencer en la final a la Universidad de Connecticut (69-63). Hasta entonces, el interior zaragozano había promediado 12,1 puntos, 6,8 rebotes, 2,6 tapones y más del 66% de acierto en los tiros de campo.
Un valor seguro en la pintura que, unido a su juventud, dispara la ambición de una franquicia llamada a dominar la mejor liga de baloncesto del mundo. Su debut ante Wembanyama no hace sino reforzar esa sensación: el potencial que había enseñado durante la pretemporada también puede trasladarse a los partidos oficiales.