Llegar a MotoGP exige recorrer una escalera larga y cara que empieza en la infancia. Casi todos los pilotos de la parrilla actual pasaron por las mismas etapas: las minimotos, los campeonatos de promoción, las copas internacionales para jóvenes, el Mundial de Moto3 y el de Moto2. Cada escalón deja fuera a la mayoría.

España es el país que mejor ha aprovechado ese sistema. Sus pilotos dominan las categorías de formación desde hace dos décadas, y el último ejemplo es José Antonio Rueda, campeón del mundo de Moto3 en 2025 después de subir, uno a uno, todos los peldaños.

Las primeras carreras

La carrera de un piloto empieza muy pronto. Muchos se suben a una minimoto antes de los diez años y compiten en campeonatos regionales y nacionales de promoción, con motos pequeñas y circuitos cortos. En esa etapa se aprenden las trazadas, la frenada y la costumbre de competir.

El siguiente paso son las categorías nacionales de formación, con motos de más cilindrada y circuitos de velocidad. España tiene una red muy desarrollada de campeonatos y escuelas, y buena parte de los pilotos que llegan al Mundial salen de ellas con una experiencia que en otros países cuesta encontrar.

Las Talent Cups

Para los adolescentes, el gran escaparate son las Talent Cups, copas con motos iguales para todos que se disputan en distintas regiones del mundo. Existen la European Talent Cup, la británica, la del norte de Europa y la asiática, entre otras, y todas buscan descubrir a los mejores jóvenes de su zona.

Las motos idénticas son la clave del formato. Sin diferencias técnicas, el resultado depende del piloto, y los ojeadores de los equipos del Mundial pueden comparar el talento de cada uno. Rueda, por ejemplo, fue cuarto en la European Talent Cup en 2018 y en 2019, con apenas 12 y 13 años, antes de dar el salto.

La Red Bull Rookies Cup

La copa más prestigiosa de la base es la Red Bull MotoGP Rookies Cup. Nació en 2007 y reúne a jóvenes de todo el mundo con motos KTM de 250 centímetros cúbicos idénticas, en carreras que se disputan en los mismos circuitos y fines de semana que el Mundial, delante de los equipos que fichan.

Ganar la Rookies Cup abre muchas puertas. Por ella pasaron pilotos que después llegaron a MotoGP, como Pedro Acosta, campeón en 2020 y del mundo de Moto3 al año siguiente, en su temporada de debut. Rueda la ganó en 2022, en una temporada en la que también se llevó el campeonato JuniorGP.

El JuniorGP, el campeonato de la cantera

El FIM JuniorGP es el gran campeonato de formación. Heredero del antiguo Campeonato de España de Velocidad, se disputa sobre todo en circuitos españoles y europeos con motos de Moto3, y ofrece a los pilotos la experiencia más parecida al Mundial antes de llegar a él.

En 2022, Rueda se convirtió en el primer piloto en ganar el JuniorGP y la Rookies Cup en la misma temporada, un doblete que nadie había logrado. Aquella hazaña le abrió la puerta del Mundial de Moto3 en 2023 con el Red Bull KTM Ajo, uno de los equipos que más talento ha formado.

Moto3, el primer Mundial

Moto3 es la categoría de entrada del Mundial. Las motos son monocilíndricas de 250 centímetros cúbicos, las carreras se deciden a menudo en grupos grandes y los pilotos aprenden a manejar la presión de los rebufos y de las últimas vueltas. Es un examen de madurez tanto como de velocidad.

Rueda tardó tres temporadas en ser campeón. En su debut logró un podio en Barcelona y fue noveno en la general, y en 2025 dominó el campeonato: llegó a Indonesia con nueve victorias y allí se aseguró el título, con cuatro Grandes Premios todavía por disputar. Fue el primer andaluz campeón de Moto3.

Moto2, la antesala

El último escalón antes de MotoGP es Moto2. Las motos tienen motores de tres cilindros iguales para todos y chasis de distintos fabricantes, y la categoría enseña a manejar más potencia y a cuidar los neumáticos durante carreras más largas. Rueda corre en ella en 2026, con el mismo equipo y junto a Collin Veijer, su rival de la Rookies Cup.

El paso por Moto2 no siempre es largo. Algunos pilotos suben a MotoGP después de una o dos temporadas si ganan pronto, como hizo Acosta, que fue campeón de Moto2 en 2023 y debutó en la categoría reina al año siguiente. Otros necesitan más tiempo para demostrar su nivel.

El coste de la escalera

La escalera es cara. Las familias financian durante años las primeras temporadas, con viajes, motos, recambios y mecánicos, y muchos pilotos dependen de patrocinadores o de becas para seguir compitiendo. Rueda, por ejemplo, contó en sus inicios con el apoyo de estructuras como la del Talent Team Estrella Galicia.

Por eso la escalera no siempre premia solo el talento. Los campeonatos con motos iguales y las copas con plazas becadas intentan reducir la influencia del dinero, pero llegar arriba sigue exigiendo recursos, suerte con las lesiones y un equipo que apueste por el piloto.

El modelo español

España ha convertido esa escalera en una fábrica de campeones. Los circuitos, las escuelas, los campeonatos y los equipos de formación que se han creado en las últimas décadas explican que tantos pilotos españoles lleguen a MotoGP. La mayoría de los que están arriba empezaron en ese sistema.

El reto ahora es mantenerlo. Otros países, como Italia o Japón, han reforzado sus programas de formación, y las copas internacionales atraen cada año a más jóvenes de fuera de Europa. La próxima generación de pilotos españoles tendrá que subir la misma escalera con más competencia que nunca.