Dallas se vuelve española: Aldama y De Larrea
Los Mavericks reunieron en julio a Santi Aldama, traspasado desde Memphis, y a Sergio de Larrea, drafteado y ya en plantilla: dos españoles en Dallas.
Los Dallas Mavericks reunieron en apenas unas semanas de julio de 2026 a dos internacionales españoles: Santi Aldama, llegado desde Memphis, y Sergio de Larrea, el joven base salido del Valencia Basket. Un giro que nadie tenía en la quiniela.
Un verano con acento español en Dallas
Primero fue el traspaso de Aldama, cerrado el 1 de julio. Después, la confirmación de que De Larrea, elegido en el draft unas noches antes, no se quedaría en la ACB. En cuestión de días, la franquicia texana pasó a tener dos españoles en la nómina, algo poco habitual en una misma plantilla NBA.
El contexto ayuda a entender la jugada. Dallas atraviesa una refundación tras el traspaso de Luka Doncic, con Cooper Flagg como estandarte del proyecto y Kyrie Irving liderando el vestuario. El nuevo entrenador, Dusty May, quiere un equipo más rápido y con más tiro, y ahí encajan los dos perfiles españoles.
Aldama, el traspaso que reforzó el ala
El movimiento por Aldama se anunció el 1 de julio de 2026. Memphis lo mandó a Dallas a cambio de AJ Johnson, una primera ronda de 2030 procedente de Golden State y dos futuras segundas rondas.
Los Mavericks se llevaron además los derechos de draft de Tarik Biberović, el alero bosnio del Fenerbahçe elegido en el 56 en 2023 y que aún no ha debutado en la NBA.
La letra pequeña explica la operación. Esa primera ronda va protegida hasta el puesto 20 y, si no se transfiere, acaba convertida en una segunda. Para los Grizzlies fue seguir sumando capital de draft y, sobre todo, preservar intacta la excepción de 28,9 millones que les dejó el traspaso de Jaren Jackson Jr.
El pívot de 2,13 metros llega con un contrato cómodo para la franquicia. Entra en el segundo año del acuerdo de tres temporadas y 52,5 millones que firmó con Memphis: 17 millones en 2026/27 y otros 17 en 2027/28, esta última como opción de equipo. Dallas lo encajó en la excepción que le dejó la salida de Anthony Davis.
Aldama, que cumplió sus primeras cinco temporadas en la NBA con los Grizzlies, ya fue la mejor noticia del baloncesto español al otro lado del Atlántico. Viene de sus mejores números: 14 puntos, 6,7 rebotes y 2,9 asistencias, con un 35% en triples y casi cinco intentos por partido. Un interior que sabe lanzar de tres.
Hay un matiz que Dallas conoce bien. Esos registros salen de solo 43 partidos: el canario jugó su último encuentro en febrero y en marzo pasó por una artroscopia en la rodilla derecha que le cerró la temporada. El parte médico de la franquicia garantizaba una recuperación plena y llega a la pretemporada sin limitaciones, pero aterriza en Texas cuatro meses después del quirófano.
Ese perfil es justo lo que a Dallas le faltaba en la pintura. Daniel Gafford, Dereck Lively II y Morez Johnson Jr., el número 9 del draft, son especialistas en correr al aro y rematar arriba, no en abrir el campo. Aldama ofrece otra dimensión ofensiva desde la posición de cuatro, con capacidad para pasar y para jugar de cinco cuando toque.
De Larrea, del draft a la plantilla sin escala en Valencia
El caso de De Larrea es más enrevesado. Los Lakers lo eligieron con el número 25 el 23 de junio y mandaron sus derechos a los New York Knicks a cambio de los de Cameron Carr.
Los Knicks enviaron después ese pick 25 a Dallas por el 30, Koa Peat, y dos segundas rondas, y colocaron a Peat en Phoenix. Un recorrido de despacho que terminó con el base rumbo a Texas.
La duda estaba en si jugaría ya en la NBA o seguiría un año más en Valencia como pieza de futuro. Se despejó rápido: el 3 de julio firmó un contrato estándar de novato con los Mavericks. Nada de aparcarlo en Europa, aunque en Dallas han sido explícitos en que no esperan de él una aportación decisiva de entrada.
Con 20 años, el base vallisoletano es una de las apuestas más celebradas de la cantera española. La NBA llevaba tiempo siguiendo de cerca a la joya de la cantera del Valencia, un base de 1,98 con visión de juego y una muñeca cada vez más fiable desde el perímetro.
Y llega con un título debajo del brazo. De Larrea acaba de ser campeón de la Liga Endesa con el Valencia Basket, el segundo de la historia del club, después de haber abierto el curso ganando la Supercopa y siendo elegido MVP del torneo. La ACB lo nombró además mejor jugador joven de la temporada.
Los números respaldan el interés. En la Liga Endesa 2025/26 promedió 9,7 puntos, 3,7 asistencias y 3 rebotes, con un 40,7% en triples. Sumando todas las competiciones, sus 72 partidos dejan 7,1 puntos, 2,7 asistencias y un 38,7% desde el arco: credenciales poco comunes para su edad.
Por qué encaja este doblete junto a Flagg
La lectura fina es que Dallas no ha juntado a dos españoles por bandera, sino por necesidad concreta. El proyecto pivota sobre Flagg e Irving, dos jugadores que atraen defensas y generan ventajas. Alrededor de ellos hacen falta tiradores que castiguen las ayudas, y ambos españoles disparan.
Aldama aporta esa amenaza exterior desde el ala y una versatilidad defensiva que permite a May cambiar de esquema sin perder tamaño. En un equipo que quiere correr más, un pívot que sube el balón y lanza en carrera multiplica las opciones ofensivas de la segunda unidad.
De Larrea es el proyecto a fuego lento. No se le pedirán galones de inicio, sino minutos de aprendizaje detrás de Irving y del resto de bases. Su lectura del pick and roll y su tiro con los pies quietos lo hacen un encaje natural en un sistema moderno.
La expectativa realista es distinta para cada uno. Aldama debe ser arma de spacing en cuanto la rodilla se lo permita. De Larrea afronta un año de adaptación al ritmo físico de la liga, y el primer test ya lo ha pasado: en la Liga de Verano promedió 8 puntos, 8,8 asistencias y 4,8 rebotes en cuatro partidos.
El hilo que arranca en Fernando Martín
La historia de los españoles en la NBA empezó en la temporada 1986/87, cuando Fernando Martín pasó del Real Madrid a los Portland Trail Blazers y se convirtió en el primer español en la liga. Aquella aventura duró apenas un curso, pero abrió una puerta que ya no se cerró.
El salto definitivo lo dio Pau Gasol, novato del año en 2002 y primer español en el Salón de la Fama, al que entró en 2023. Su doblete de anillos con los Lakers, en 2009 y 2010, encabeza la lista de españoles en la NBA que abrió camino a esta generación.
Que dos compatriotas coincidan en una misma plantilla sigue siendo una rareza en esa cronología. El draft de 2026 ya había dejado señales: Aday Mara salió en el puesto 12 rumbo a Oklahoma City, y De Larrea confirmó una noche redonda para el baloncesto español.
Dallas, mientras tanto, se ha vuelto una parada obligada para el aficionado español. Con Aldama consolidado y De Larrea aún el mirlo del Valencia reconvertido en novato NBA, los Mavericks concentran presente y futuro en dos apuestas de acento común.
El verdadero examen llegará con el arranque de la temporada 2026/27, en octubre, cuando ambos pisen la cancha con la camiseta de Dallas. Hasta entonces, queda la certeza de que el aficionado español tiene un nuevo equipo al que mirar cada madrugada.