El mediocentro ofensivo de 29 años atiende a Relevo desde la ciudad deportiva de su actual club, Columbus Crew de la MLS, para hablar de su nueva aventura en la liga norteamericana, su pasado en la selección y cómo está viviendo su adaptación.

El viaje a San Sebastián que decidió su fichaje

Brais Méndez está viviendo una nueva etapa en Estados Unidos. El pasado verano, Columbus Crew pagó 6 millones de euros a la Real Sociedad para que el futbolista nacido en Mos cruzase el charco con dirección a la MLS.

El mediocentro ofensivo gallego de 29 años lo pensó, lo valoró con su familia y puso sobre la mesa los pros y contras, aunque un viaje a San Sebastián por parte de los directivos del club estadounidense acabó por decantar la balanza.

¿En qué momento vital te encuentras, Brais?

En un momento muy bueno, te diría. Feliz, contento, viviendo esta experiencia, rodeado de mi familia. No se puede pedir más.

Antes de abordar la actualidad, quiero dar varios pasos atrás: ¿te acuerdas de cómo fue la primera llamada o interés de Columbus para ficharte?

Sí, al principio de todo fue un interés en venir a visitarme a España. Creo que dice mucho plantarse allí simplemente para presentarme el proyecto y hablar un poco de lo que ellos querían o esperaban de mí si venía aquí. Con el tiempo eso me hizo valorar el esfuerzo de venir expresamente a España a visitarme sin tener la certeza de si yo estaba o no dispuesto. Eso es algo importante para mí o para cualquier jugador: sentir que te quieren de verdad, que te valoran y que están dispuestos a hacer el esfuerzo por ti.

¿Te convencieron en esas primeras charlas?

Bueno, tenía ciertas dudas. Al final, es un cambio grande; no solo para mí, tengo dos niños pequeños, mi mujer… es un cambio de vida, otra cultura. Pero sí es cierto que siempre había tenido interés por la MLS, siempre me había llamado la atención. También soy un gran fan de la cultura americana, me gusta todo tipo de deportes que aquí se practican mucho, siempre había pensado en poder dar este paso.

Se dio la oportunidad y la verdad es que estoy muy contento, sobre todo por lo que te digo, el interés que mostraron desde el primer momento. Era algo que necesitaba para el siguiente paso de mi carrera: quería un sitio donde me sintiera valorado al 100%, donde apostaran por mí de manera fuerte, y Columbus lo hizo desde el principio.

¿Qué deportes de EE.UU. te gustan? ¿A qué equipos sigues?

Me gusta la NBA. El fútbol americano no lo sigo tanto, pero también me gusta. La UFC la sigo mucho, el golf… Si te soy sincero, de la NBA no soy tanto de un equipo como tal, pero siempre he seguido mucho a LeBron James. Es un referente, un ídolo por cómo es él, por cómo trabaja y por la manera que tiene de afrontar la competición. Ahora tiene 41 años y sigue al pie del cañón. Es un ejemplo para todos los deportistas, no solo para jugadores de baloncesto.

Y fútbol americano, honestamente, empecé a verlo hace relativamente poco. Es cierto que en Europa es muy complicado por el tema de los horarios, pero sí que he seguido un poquito a Kansas, sobre todo por Patrick Mahomes, que me parece un fuera de serie. No puedo seguirlo tanto como me gustaría; ahora que estoy aquí empezaré, aunque con dos niños pequeños es muy complicado.

Me hablaste de LeBron, que tiene 41 años… pero te ha tocado jugar contra Messi en la MLS, que tiene 39. ¿Cómo fue ese partido? (la entrevista fue realizada antes del duelo contra Inter Miami en el que Columbus ganó 2-1 en casa)

Lo que piensas es que en cualquier momento en que te despistes acaba en gol (risas). Creo que ha demostrado durante toda su carrera que es el mejor de la historia, y lo sigue demostrando. El Mundial que ha hecho y el volver a Miami rápido para seguir jugando habla del compromiso que tiene, no solo con el club, sino con el deporte. Es una referencia obviamente para todos, todo el mundo lo sigue. Que él viniera a la MLS hace que tenga mucha más visibilidad y se siga mucho más; lo que genera Messi no lo genera nadie.

¿Tienes alguna camiseta de Messi de tu paso por la liga española?

No, no. Tengo la anécdota de que en el último partido que jugué contra él en España, antes de que se supiera que se iba a ir del Barça, se la pedí en el Camp Nou. Por suerte para mí ganamos 1-2 (con el Celta, ndr), pero él se metió rápido al vestuario y ya no la pude conseguir. Hubiera tenido la última camiseta de Messi de un partido en el Camp Nou.

Esa camiseta hubiera sido histórica…

Sí, pero entiendo el cabreo y la frustración. No era el momento tampoco de volver a pedírsela, ni mucho menos. Es una anécdota que cuento entre mis amigos. De hecho, después se la consiguió el ‘Chacho’ Coudet, que era nuestro entrenador. Él tiene relación con él y sí que la consiguió.

Volviendo a la MLS, Columbus es uno de los equipos importantes de la competición. ¿Sientes presión por tener que clasificar a los playoffs ahora que estáis un poco lejos?

Más que la presión, es la exigencia. Creo que nosotros los jugadores también nos exigimos eso. Es cierto que ha cambiado mucho el equipo en esta ventana de mercado; hemos venido muchos jugadores y todo necesita un proceso, pero creo que se ha visto en estos últimos partidos una mejora. Conseguimos meternos en la final de la US Open Cup, que es importante porque es un trofeo que podemos ganar, y en la Leagues Cup logramos meternos en cuartos de final.

Por tanto, creo que se están haciendo las cosas bien. Es normal que al principio pueda costar un poco, pero estoy seguro de que vamos a volver donde Columbus se merece y donde siempre ha estado: compitiendo por ganar títulos.

El otro día Carles Gil nos contaba que la MLS es muy cambiante, que un día estás arriba y otro abajo. ¿Lo sientes así?

Sí, así es. En este mercado de verano hemos venido unos ocho jugadores, son muchos cambios, gente que tiene que adaptarse, conocer a los compañeros, al staff y lo que nos pide… Lleva un proceso, pero yo lo veo entrenando: hay un gran grupo, hay calidad y hay ganas de cambiar la situación. Estoy contento con lo que veo; cada semana la gente entrena a morir para dar lo mejor de sí, y si tienes la conciencia tranquila con eso, las demás cosas vendrán.

La MLS no es una liga puntera, muchos hablan de que tiene poco nivel. ¿Qué te has encontrado? ¿Te ha sorprendido?

Te voy a ser totalmente sincero: creo que a nivel jugador hay mucha calidad y muchos futbolistas con grandes cualidades. El cambio que yo más he notado, quizá, es el tiempo que tienes para pensar o el margen que te dan. A lo que estaba acostumbrado durante mi etapa en LaLiga era a tener que pensar muy rápido: a uno o dos toques y con poco tiempo.

Aquí es cierto que tienes ese segundo extra para pensar, y también tienes que adaptarte a eso, porque en estos partidos he notado que me precipitaba por estar acostumbrado a hacerlo todo tan rápido. Esa es la mayor diferencia, porque luego, tanto en Columbus como en los demás equipos, ves jugadores muy interesantes con grandes condiciones y mucha calidad. Me ha sorprendido para bien el nivel que hay.

Cambiando de tercio, tuviste tu paso por la selección española, jugaste 4 partidos con Luis Enrique y marcaste un tanto. Con De la Fuente jugaste en la sub-21. ¿Te hubiera gustado tener más oportunidades? ¿Lo viste cerca en algún momento?

Es cierto que hubo un punto hace dos años en que tenía expectativas de poder volver porque estaba haciendo las cosas muy bien, pero entiendo el nivel y la competitividad que había y que hay ahora mismo. Es muy difícil entrar en una selección de ese nivel; son campeones del mundo (o somos, porque me siento español y lo siento así). Es normal: muchos jugadores se han quedado fuera haciendo las cosas muy bien últimamente y otros por nivel también podrían estar. Los seleccionadores tienen que decidir y es muy complicado.

¿Cómo viviste el Mundial?

Estoy feliz de que se vuelva a poner a España en lo más alto del fútbol, fue muy merecido y con un grupo humano espectacular. Y muy feliz sobre todo por mis amigos, que al final son campeones del mundo y lo van a poder contar. Es algo único que muy pocos pueden decir, y se lo merecen por la clase de personas que son.

Volviendo a la MLS para finalizar. ¿Algún compañero te ha preguntado por la liga? ¿Tú le preguntaste a algún compañero antes de llegar aquí?

Sí, al final estamos abiertos a cosas nuevas. En un vestuario pasamos casi más tiempo que con nuestra familia y hablamos de qué liga te gustaría probar o qué experiencia te gustaría vivir si pudieras decidir. Yo siempre había dicho que la Major League Soccer era algo que quería probar, y hay muchos otros que también me lo han dicho. No voy a revelar nombres (risas).

Por ejemplo, en San Sebastián teníamos a Yangel Herrera, que había jugado aquí de joven en New York City, y le pregunté sobre la liga. Cuando salió la noticia me dijo: ‘¡Ah, ahora entiendo por qué tenías tanto interés y me preguntabas!’. Hay mucho interés y va a seguir creciendo porque cada vez vienen más jugadores de talla mundial y mucho renombre: Messi, ahora Griezmann, Lewandowski, Son, Müller… Todo eso atrae y llama la atención; si ya la llamaba de por sí, ahora mucho más.