La selección española ganó por 4-1 a Croacia en la Nations y logró hacerse con un partido en el que se vio que el juego de los de Luis de la Fuente sigue fluyendo como la seda. Un duelo en el que la máxima estrella española, Lamine Yamal, parece enfocado en demostrar que casi cada jugada en la que se involucra entraña peligro y disfrute por partes iguales.
España cumple con creces, pero tiene deberes
No es preocupación, porque el dominio del partido estuvo siempre del lado de una España que, si bien no controló de principio a fin, sí logró neutralizar los pocos sustos que pudo dar Croacia con un juego directo pero rácano, que pocas veces inquietó sin intervención del balón parado.
En ese sentido, los de Luis de la Fuente volvieron a protagonizar un partido completo, en el que los cambios volvieron a dar aire al equipo y donde Lamine Yamal, Marc Pubill y Nico Williams empujaron con sus goles a un combinado español que está mucho más cerca de la teórica final, que puede llegar a celebrarse en España.
La marcha extra de un jugador diferente
Lo de Lamine Yamal es una cosa de locos. Pocas palabras pueden darle coherencia a la forma de intervenir del futbolista del FC Barcelona, que ilumina con su juego las opciones de una España que recurre a su magia cada vez que necesita algo nuevo, vivo y con opciones de sorprender.
🎙️ "Destacaría el trabajo de Lamine Yamal en lo colectivo y en lo individual. Siempre pone su fútbol al servicio del grupo".
➡️ "Es una suerte que esté con nosotros. Es una persona que se hace querer".
🗣️ Luis de la Fuente, seleccionador nacional.#VamosEspaña | #NationsLeague pic.twitter.com/npnAZ8qbGQ
— Selección Española Masculina de Fútbol (@SEFutbol) September 29, 2026
Cada pase a su perfil se convirtió en una circunstancia difícil de controlar por parte de Croacia, que tuvo que perseguir cada idea del extremo con pocas aspiraciones más que desviar, hacer tropezar o cortar la aceleración del jugador culé, esta noche especialmente inspirado para crear peligro por dentro y por fuera.
Otra noche más en la que un gol tempranero encara un partido poco menos que plácido donde el marcador a favor ya va aportando calma al ritmo de juego de la selección, salvo cuando la pelota pasa por los pies del ’19’, que lo acelera absolutamente todo.
La precisión con la que se mueve y el entendimiento con otro jugador por encima de la media como Pedri es tal que incluso Pubill, bien adaptado ya al rol de lateral en ‘La Roja’, entendió que un pase como el que anticipó el segundo tanto de Lamine no era para él y debía, sutilmente, dejar pasar su opción para potenciar la puntería del extremo, que supo engañar a su ahora compañero Dominik Livakovic.
Fermín, ansioso por demostrar
En el primer partido como titular de Fermín López desde la lesión que le dejó fuera de los planes de Luis de la Fuente para un Mundial 2026 donde España se hizo con el título, las ganas del jugador culé mostraron que necesita algo de calma y paciencia.
El centrocampista se encontró con muchas acciones en las que la tranquilidad que le faltaba podría haber potenciado las opciones de ser aún más efectivo, con la sensación además de que su calidad no ha perdido peso ni presencia en ningún momento.
Su empuje, su capacidad para pisar zonas influyentes y, sobre todo, su fe en varias acciones ofensivas representan su mejor valor instintivo para ser parte de los favoritos de Luis de la Fuente. El jugador del Barça debe calmar su ansia por ser lo que fue en otro momento y elegir mejor para poder ser lo que necesita hoy España de él.
La esperanzadora pareja de Huijsen y Cubarsí
Otro de los puntos fundamentales de esta España nace con Pau Cubarsí y con Dean Huijsen. Más allá de un buen trabajo de contención por parte de Marc Cucurella y Pubill en carriles interiores, la presencia y solvencia de la pareja de centrales de la selección demuestra que el relevo en ese perfil izquierdo tiene dueño.
Si bien es cierto que no ha dado razones Aymeric Laporte para creer que su posición está en riesgo, tener al jugador del Real Madrid en la recámara es, como intuíamos, un ejercicio de escaso riesgo por su capacidad para controlar el timing, la gestión del espacio a la espalda y, además, una gran solvencia mezclándose como un elemento clave en salida de balón.
Ganas de ver más de Víctor Muñoz y Nico Williams
Que arranquen Víctor Muñoz y Nico Williams hasta alcanzar la velocidad de crucero del resto de componentes de la selección sería para España y para estos dos futbolistas una grandísima noticia.
Primero, porque España llegaría a tener un fondo de armario mucho más nutrido; y segundo, porque son jugadores que, con claridad, tienen nivel para ser decisivos en banda, una zona crucial para el crecimiento de este equipo desde la llegada de Luis de la Fuente.
Dos futbolistas que, como hizo Martín Zubimendi en sus minutos en el campo, pueden llegar a lograr que se note lo menos posible la ausencia de jugadores clave como Lamine Yamal, mejorar esas prestaciones en minutos finales y facilitar la rotación de la plantilla para los próximos encuentros de la Nations League.
El gol de Nico Williams representa, además, la recuperación de un perfil que para España era fundamental antes de que las lesiones lastraran su presencia en ‘La Roja’, siendo uno de los elementos primordiales que potenciaron el salto competitivo de España en la Eurocopa de 2024.
Sevilla en pie por una leyenda como Modric
Pocas acciones de Croacia se vivieron con más emoción en el césped del Sánchez-Pizjuán de Sevilla que la entrada de Luka Modric al campo. Un vínculo indeleble entre el aficionado al fútbol y la grandeza del capitán de Croacia, que entró al feudo sevillista acogido con cariño por parte de aficionados croatas y españoles por igual.
🇭🇷 | Luka Modric entra a jugar los últimos 10 minutos ante España y todo el estadio local se pone de pie para aplaudirlo. Respeto absoluto para una leyenda del fútbol en el Sánchez Pizjuán.
Lo que genera el mago croata. 👏🏼 pic.twitter.com/RH9m0EQhv2
— Fútbol Gráfico (@GraficoFutbol) September 29, 2026
El equipo español ya tenía encarrilado el partido y difícilmente podía Modric cambiar el sino de un choque que ya estaba donde España quería. Sin embargo, su entrada significó para muchos la oportunidad de presentar sus respetos a un Balón de Oro y un futbolista extraordinario, finalista del Mundial en 2018 y con mucho fútbol español a la espalda tras tantas temporadas defendiendo la camiseta del Real Madrid.