El fútbol inglés está en medio de un terremoto, el más grande en la historia de la Premier League. El Manchester City, el equipo más exitoso de la última década, está bajo sospecha. «No tengo nada que decir», respondía Ferran Soriano, CEO del City, cuando un periodista le preguntaba después de que el club haya sido declarado culpable de los 115 cargos que presentó la liga.

¿Y ahora? ¿Habrá castigo? ¿Cómo de severo puede llegar a ser? ¿Qué consecuencias tendrá tanto en el City como en el resto de la competición? El caso entra en una nueva etapa después de una investigación que analizaba las cuentas desde el 2009 hasta el 2018. Ahora el club ‘citizen’ apelará la decisión, pero la mancha sobre el crecimiento y la consolidación del proyecto no va a desaparecer.

La culpabilidad del Manchester City

El Manchester City fue declarado culpable de 114 de los 115 cargos que presentó la Premier League en los que se le acusaba de realizar «pagos ficticios», inflar «artificialmente» sus ingresos y «reducir sus costes» en más de 900 millones de libras (1.050 millones de euros).

En definitiva, infracciones muy graves de la normativa financiera de la liga. La investigación fue llevada a cabo por una Comisión independiente compuesta por expertos legales, financieros y de otras áreas.

Esa Comisión independiente, además, concluyó que el City realizaba esos acuerdos comerciales ficticios con algunos de sus patrocinadores para lograr financiación encubierta mediante la cual esas empresas solamente pagaban un porcentaje de la cuota de patrocinio que les correspondía.

Pero hay algo más, ya que en las conclusiones del veredicto, según el CEO de la Premier League, Richard Masters, el City no solo «infringió sistemáticamente las normas de la Premier League durante casi una década», sino que también incurrió en «actos adicionales y, quizá más graves, de falta de cooperación al realizar declaraciones inexactas, deshonestas y/o engañosas» durante el proceso de arbitraje.

Según el informe, el club presentó cuentas falsas y ocultó el verdadero estado de sus finanzas a sus auditores. Además, el City incumplió significativamente los límites de gasto tanto de la Premier League como de la UEFA.

A lo largo de la tarde del martes 29 de septiembre, momento en el que se publicó el comunicado que confirmaba la culpabilidad del Manchester City, la prensa inglesa no solo resaltó el veredicto, sino también las palabras utilizadas para definir la situación.

Algunos de los términos fueron «contratos ficticios», «acuerdos simulados», «inflar artificialmente», «cuentas inexactas», «ocultación», «clara intención de eludir las normas de la Premier League», «múltiples incumplimientos de sus obligaciones de cooperación y de actuar de buena fe»… El golpe reputacional es durísimo.

Después del análisis exhaustivo del caso, al que Masters se refiere como «el más significativo de la historia de la Premier League», todavía queda por decidir una de las cosas más importantes: qué sanción se aplicará como castigo.

¿Cuál es la defensa de los ‘citizens’?

Tan pronto como salió el veredicto, Ferran Soriano envió un vídeo interno a los empleados del Manchester City en el que explicaba que todo se basaba en «una acusación falsa: que el dinero personal del propietario se inyectó en el club de forma secreta y por vías indirectas a través de algunos patrocinadores de Abu Dabi. Esto simplemente no es cierto».

Desde el primer momento, los directivos del City han tratado de justificar y demostrar su inocencia y han repetido que emprenderán todas las acciones legales para revocar la decisión.

Al mismo tiempo, el propio Manchester City emitió un comunicado reaccionando a lo sucedido: «El Manchester City se siente decepcionado y sorprendido por la opinión de la Comisión de la Premier League publicada hoy. El club es inocente de las acusaciones formuladas por la Premier League y cuenta con un conjunto exhaustivo de pruebas irrefutables que respaldan su postura en este caso», decía.

A pesar de la firmeza de su defensa, y del derecho que tienen a ejercerla, los detalles de la Comisión son muy comprometedores para el Manchester City.

La Premier League ha dado hasta el 2 de octubre de plazo límite al City para apelar la sentencia. La Comisión tendrá ahora tendrá que decidir el castigo que le impondrá al equipo que fue dirigido por Roberto Mancini, Manuel Pellegrini y Pep Guardiola durante los años en cuestión.

Posibles consecuencias

El momento más esperado del caso es el posible castigo que puede recibir el Manchester City. Aunque todavía no hay conclusión al respecto, puede ir desde una expulsión de la competición y/o la retirada de las Premier League conseguidas, así como los restantes títulos, hasta una deducción de puntos, una sanción económica o, en el caso más leve, una simple amonestación.

Y también existe una consecuencia paralela que no es deportiva, ya que algunos funcionarios de los Emiratos Árabes Unidos (lugar de procedencia de la propiedad del City) advirtieron de que una sanción grave contra el club podría dañar las relaciones económicas y diplomáticas con el Reino Unido.