LOS MEJORES MOMENTOS

Federer-Nadal, una rivalidad lengendaria con algún capítulo oscuro

Con el adiós de Federer se acaba una de las mayores rivalidades de la historia del deporte. A continuación, repasamos algunos momentos clave que marcaron el duelo entre el suizo y el español.

Federer y Nadal se saludan tras la final de Wimbledon 2008/GETTY
Federer y Nadal se saludan tras la final de Wimbledon 2008 GETTY
Nacho Encabo

Nacho Encabo

Épica, lágrimas, remontadas, abrazos, risas y algún que otro enfado. Roger Federer y Rafael Nadal son los protagonistas de una rivalidad que va más allá de la raqueta. Por todo lo que representaban dentro y fuera de la pista. Por su cordialidad y casi amistad en un deporte que se había acostumbrado en los 80' a unas rivalidades encarnizadas. Por ser tan opuestos. El rey de la hierba y el rey de la tierra. La frialdad y el nervio. La elegancia y la fiereza.

Se han enfrentado en 40 ocasiones desde aquel primer encuentro en Miami 2004 y ya no habrá ninguno más. El suizo se despide del tenis y con su adiós se cierra también el círculo de los "Fedal". A continuación, diez momentos clave en la rivalidad.

MIAMI 2004

EL TELETEXTO

Fue la primera vez que se veían cara a cara. Nadal era todavía un desconocido y Federer acaba de estrenar su condición de número uno del mundo. Ganó el español en la tercera ronda y dejó una perla en la rueda de prensa posterior. Le preguntaron si creía que iba a tener el móvil colapsado de llamadas y su respuesta fue la siguiente: "No creo, porque son las cuatro de la madrugada en España. Mañana los periódicos no tendrán la noticia, pero quizás esté en internet y también en el teletexto… Entonces, empezaré a recibir llamadas".

Nadal golpea un revés durante su primer partido ante Federer, en Miami 2004 GETTY
Nadal golpea un revés durante su primer partido ante Federer, en Miami 2004 GETTY

MIAMI 2005

PRIMERA FINAL Y REMONTADA

Al año siguiente volvieron a enfrentarse en el mismo escenario, pero esta vez ya con la copa como premio. Fue el suizo el que salió victorioso tras remontar dos sets (2-6, 6-7, 7-6, 6-3 y 6-1). Fue la única vez que en su rivalidad que hubo una remontada de esas características.

Federer y Nadal, tras la final de Miami 2005 GETTY
Federer y Nadal, tras la final de Miami 2005 GETTY

ROMA 2006

CINCO HORAS DE BATALLA

Fue un encuentro épico en el que Nadal salvó dos match point antes de imponerse 6-7, 7-6, 6-4, 2-6 y 7-6 en cinco horas y cinco minutos. Si alguien tenía dudas, aquella final las despejó todas: la rivalidad entre el helvético y el español iba a dar grandes momentos al tenis.

Federer y Nadal se saludan tras la final de Roma GETTY
Federer y Nadal se saludan tras la final de Roma GETTY

HAMBURGO 2007

EL DESQUITE

Federer había perdido sus cinco encuentros anteriores ante Nadal en tierra y el español llevaba una racha de 81 triunfos seguidos en esa superficie. Así se citaron en la final de Hamburgo, que todavía era un ATP Masters, y contra todo pronóstico ganó Federer. Además, lo hizo remontando y con un rosco incluido en el tercer set (2-6, 6-2 y 6-0). Federer solo volvería a ganar una vez más a Nadal en tierra batida, en el año 2009 en Madrid.

Federer y Nadal posan con los trofeos después de la final de Hamburgo GETTY
Federer y Nadal posan con los trofeos después de la final de Hamburgo GETTY

ROLAND GARROS 2008

LA PALIZA

Fue posiblemente el partido más desigualado de cuantos han jugado. Nadal aplastó al suizo por 6-1, 6-3 y 6-0 en la final de Roland Garros para conquistar su cuarta Copa de los Mosqueteros consecutiva. Federer simplemente no tuvo nada que hacer. Fue en aquella edición cuando Nicolás Almagro pronunció aquella frase de "tendrá 65 años y seguirá ganando Roland Garros". No iba mal desencaminado.

Federer se lamenta durante la final de Roland Garros 2008 GETTY
Federer se lamenta durante la final de Roland Garros 2008 GETTY

WIMBLEDON 2008

LA ÉPICA

Está considerado como el mejor partido de todos los tiempos. Nadal llevaba dos finales seguidas cayendo ante Federer en Wimbledon, pero esta vez se impuso por 6-4, 6-4, 6-7, 6-7 y 9-7 tras casi cinco horas. Nadal envió un poderoso mensaje al mundo y a Federer: él era un especialista en tierra, pero también un jugador de muchos quilates en cualquier superficie. A las pocas semanas, el mallorquín le arrebataría el número uno del ranking mundial.

Nadal y Federer se saludan en la red tras la final de Wimbledon 2008 GETTY
Nadal y Federer se saludan en la red tras la final de Wimbledon 2008 GETTY

AUSTRALIA 2009

LAS LÁGRIMAS

Nadal llevaba cuatro finales consecutivas ganando a Federer y le había apartado del número uno. El suizo jugaba esta vez en su territorio y esperaba poder darle la vuelta a la situación, pero acabó perdiendo en cinco sets (7-5, 3-6, 7-6, 3-6 y 6-2). No encontraba la manera de ganar a su gran rival. El suizo, descompuesto, rompió a llorar en la ceremonia de premiación. "Esto me está matando".

Federer llora tras la final de Australia 2009 ante Nadal GETTY
Federer llora tras la final de Australia 2009 ante Nadal GETTY

AUSTRALIA 2012

LA TENSIÓN

Esta vez el cara a cara no fue en la pista, sino en los despachos. Tras varios años de relación impecable a pesar de la rivalidad, Federer y Nadal empezaron a chocar en 2011 por su visión del circuito profesional. Federer era el presidente del Consejo de Jugadores y Nadal, su vicepresidente. La tensión se mantuvo más o menos en secreto hasta que el español, durante el Abierto de Australia 2012, dejó de morderse la lengua. "Estoy en desacuerdo con él. Es muy fácil decir 'yo no digo nada, todo es positivo y quedo como un gentleman' y que se quemen los demás", soltó. El español derrotó a Federer en las semifinales de aquel Abierto de Australia y semanas después renunciaría a su cargo como vicepresidente de la ATP.

Federer y Nadal, tras su encuentro de semifinales del Abierto de Australia 2012 GETTY
Federer y Nadal, tras su encuentro de semifinales del Abierto de Australia 2012 GETTY

AUSTRALIA 2017

EL REENCUENTRO

El tiempo calmó las aguas y la amistad y la cordialidad volvieron a aflorar en los años siguientes. Además, la irrupción de Djokovic les sacó del foco y entre 2014 y 2016 jugaron apenas dos partidos entre sí. La rivalidad parecía que llegaba a su fin, y más después de que en la segunda mitad de 2016 apenas compitieran por problemas físicos. Alguno hubo que les dio por acabados. Pero en enero de 2017 demostraron que están hechos de otra pasta. Alcanzaron la final de Australia y se impuso Federer por 6-4, 3-6, 6-1, 3-6 y 6-3. "En el tenis no hay empates, pero si los hubiera aceptaría orgulloso compartirlo contigo esta noche, Rafa", le dijo el suizo tras recoger la copa.

Nadal y Federer posan junto a Rod Laver tras la final de Australia 2017 GETTY
Nadal y Federer posan junto a Rod Laver tras la final de Australia 2017 GETTY

LAVER 2022

EL ADIÓS

Tras jugar juntos por primera vez en la Laver de 2017, la edición de 2022 dejó una imagen para la posteridad. Federer había anunciado que se iba a retirar y quiso hacerlo en un partido de dobles junto a Nadal. Lo que ocurrió después trascendió al tenis, al deporte y casi a la vida. Federer y Nadal, llorando como niños, haciéndose caricias con las manos y sin poder contener las emociones. Su última imagen juntos fue el resumen perfecto de lo significaron el uno para el otro.

Federer y Nadal, durante la Laver Cup de 2022  GETTY
Federer y Nadal, durante la Laver Cup de 2022 GETTY