Alcaraz cerró el Grand Slam antes que nadie en la historia

Ganó a Djokovic en Melbourne y cerró los cuatro grandes con 22 años, antes que ningún hombre en la historia. Repasamos el récord y a quién superó.

Carlos Alcaraz levanta el título de campeón del Open de Australia sobre el nombre del Melbourne en la pista central.
AP Photo/Dar Yasin

El 1 de febrero de 2026, en Melbourne, Carlos Alcaraz cerró los cuatro grandes antes que ningún hombre en la historia. Un récord de precocidad que llevaba 87 años esperando a que alguien lo batiera.

El punto que lo cambió todo en Melbourne

Djokovic soltó una derecha que se marchó ancha y la pelota murió lejos de la línea. En ese instante, en la Rod Laver Arena, Carlos Alcaraz se dejó caer de espaldas sobre el cemento de Melbourne. Acababa de entrar en un club de nueve nombres que el tenis tardó casi un siglo en formar.

Qué significa cerrar los cuatro grandes

El Career Grand Slam no consiste en ganar cuatro torneos cualesquiera. Es levantar, al menos una vez en la carrera, el Open de Australia, Roland Garros, Wimbledon y el US Open. Las cuatro citas mayores, repartidas en tres superficies, es lo que convierte el hito en algo tan escaso.

Dominar la hierba de Wimbledon, la tierra de París y el cemento de Melbourne y Nueva York exige perfiles casi opuestos. Por eso, en casi un siglo de tenis, apenas un puñado de nombres lo había logrado. Alcaraz es ahora el noveno de la lista, y el más joven de todos.

La dificultad tiene una explicación técnica sencilla. La tierra premia la paciencia y el desgaste; la hierba, el saque y los puntos cortos; el cemento, un término medio exigente. Adaptar el mismo juego a lógicas tan distintas es lo que eleva el reto por encima del talento puro.

El récord de 1938 que nadie había batido

El dato que ordena el resto es la edad. Alcaraz ganó su primer Open de Australia con 22 años y 272 días, según el registro de Guinness World Records. Con ese triunfo borró una marca de 1938, la de un tenista al que casi nadie recuerda ya.

Ese tenista es Don Budge, el estadounidense que en 1938 completó los cuatro grandes al ganar Roland Garros, dos días antes de cumplir 23 años. Su récord de 22 años y 363 días resistió intacto casi nueve décadas de raqueta, por encima incluso de la Era Open.

Lo que revela la lista de los nueve

La nómina de los que lo lograron explica la dimensión del logro. Antes de Alcaraz solo lo firmaron Fred Perry en 1935, el propio Budge, Rod Laver, Roy Emerson, Andre Agassi en 1999, Roger Federer en 2009, Rafael Nadal en 2010 y Novak Djokovic en 2016. Ocho nombres que sostienen la historia del tenis.

Lo que revela esa lista es la barrera de las superficies. Jugadores enormes como Pete Sampras, Jimmy Connors o Boris Becker nunca la cruzaron: a todos les faltó una pieza, casi siempre la tierra de París. Alcaraz encajó las cuatro antes de cumplir 23 años.

Cada nombre de esa lista arrastra su propia epopeya. Roger Federer necesitó hasta 2009 y varias finales perdidas en París para completar el suyo; Andre Agassi lo cerró en 1999 y fue el primero en hacerlo sobre tres superficies distintas. Ninguno lo logró tan pronto en su carrera como el murciano.

El anterior más precoz de la Era Open era Nadal, que cerró su cuadro en el US Open de 2010, con 24 años. Alcaraz le ha quitado ese honor a su compatriota y espejo, dos años más joven, desde una generación distinta del tenis español.

La final: una remontada ante el rey de Melbourne

El guion del último acto tuvo su propia épica. Djokovic, diez veces campeón en Melbourne y dueño de 24 grandes, salió lanzado y se llevó el primer set por 6-2 en poco más de media hora. El serbio, de 38 años, perseguía un histórico Grand Slam número 25.

El cuadro de 2026 dejó, además, una ausencia llamativa. Por primera vez desde el Open de Australia anterior, una final grande no medía a Alcaraz con Jannik Sinner: el italiano, número dos del mundo, cayó ante Djokovic en cinco sets en semifinales. El serbio se ganó así su billete a la final.

A partir del segundo set, el partido cambió de manos. Alcaraz igualó con un 6-2 calcado, quebró en momentos clave del tercero y del cuarto, y cerró por 2-6, 6-2, 6-3 y 7-5. Fue la primera derrota de Djokovic en una final australiana, tras diez triunfos.

Desde la grada, dos testigos de excepción seguían cada punto. Rafael Nadal, al que Alcaraz acababa de arrebatar la marca, y Margaret Court, cuyo récord de 24 grandes Djokovic seguía persiguiendo. La escena ató el pasado y el presente del tenis en una sola imagen.

El gesto que resumió la noche llegó al final. Djokovic saltó la red para felicitar a Alcaraz y, en el podio, dejó una frase que sonó a adiós: dudó de si volvería a Melbourne. El relevo generacional se escenificó sin necesidad de discurso.

Un séptimo grande y otro récord de paso

El título de Melbourne no llegó solo. Fue también el séptimo Grand Slam de Alcaraz, que ya sumaba dos Roland Garros, dos Wimbledon y dos US Open. Con ellos se convirtió en el jugador más joven en reunir siete grandes en la Era Open, por delante de Björn Borg.

El camino de Alcaraz hasta aquí cabe en poco más de tres años. Ganó su primer grande en el US Open de 2022, con 19 años; sumó Wimbledon en 2023 y 2024, y Roland Garros en 2024 y 2025. Solo le faltaba Melbourne, la última casilla de un cuadro casi perfecto.

Melbourne era, además, la asignatura pendiente. Alcaraz lo intentaba por quinta vez y nunca había pasado de semifinales en Australia. Cerrar precisamente allí el círculo, en el torneo que se le resistía, añade simbolismo al momento elegido para completar la colección.

A sus 22 años, Alcaraz ha hecho en enero lo que a otros les costó una carrera entera, y a algunos gigantes ni eso. Medio año después, aquel trofeo sigue siendo su última foto compitiendo. La historia, esta vez, le esperó menos que a nadie.