España 42-42 Canadá: el empate que dolió como derrota

España empató 42-42 con Canadá en su debut en la Nations Cup: 84 puntos, seis ensayos y un triunfo perdido en la última jugada en Edmonton.

Vista del campo desde la grada durante un partido internacional de rugby con el estadio lleno

Los Leones se estrenaron en la Nations Cup dominando a Canadá casi de principio a fin, pero un ensayo local en la última jugada les arrebató un triunfo que ya tenían en la mano.

El ensayo que llegó cuando España ya celebraba

Minuto 78 en el Clarke Stadium de Edmonton. John Wessel Bell rompió por el centro, descargó sobre Kerman Aurrekoetxea y el vasco posó bajo palos. Gonzalo López-Bontempo transformó para el 42-35 y los Leones ya saboreaban el estreno. Solo quedaba defender una última jugada más.

No pudieron. Con el crono pasado del minuto 80, el ala local rompió dos placajes por la izquierda y Canadá movió el oval hasta el flanco contrario. Tremblay posó allí el ensayo del empate y McMullin no falló la transformación: 42-42 y punto final a un partido de 84 puntos.

Una Canadá 25ª frente a una España favorita

El empate escuece por el marcador y también por el rival. España llegaba 17ª del mundo a su debut en la Nations Cup, el torneo con el que World Rugby estrenó su nuevo calendario internacional el 4 de julio de 2026. Enfrente esperaba Canadá, 25ª y un rival ocho puestos por debajo.

La Nations Cup es la segunda categoría del rugby mundial, pensada como rodaje entre Mundiales para los equipos del 13 al 25. España afronta el torneo con su billete para Australia 2027 ya sellado, de modo que estos test miden el crecimiento del proyecto más que otra cosa.

Canadá no era, aun así, un rival cualquiera pese al ranking. El rugby canadiense atraviesa años duros, con derrotas ante Georgia, Rumanía y Portugal a lo largo de 2025, pero en casa y ante su gente encontró el punto de orgullo que le faltaba. Edmonton empujó a los ‘Canucks’ hasta ese último ataque salvador.

Fue, además, el sexto test match de la historia entre ambas selecciones y el primero que acabó sin ganador. España se había impuesto en los tres anteriores —Ottawa en 2022, La Vila en 2023 y Edmonton en 2025—, así que el 42-42 cortó una racha de tres victorias seguidas frente a los norteamericanos.

Un ataque de festival y una defensa que se cae

El 42-42 retrata a este equipo mejor que cualquier análisis. En ataque, España firmó seis ensayos y López-Bontempo no falló una sola transformación: seis de seis con el pie. Pocas veces los Leones habían generado tanto peligro continuado sobre una selección internacional en un solo encuentro.

El pie de López-Bontempo, encargado del juego a palos, fue el gran sostén español. Convirtió los seis ensayos, incluidos los más angulados, y devolvió la ventaja cada vez que Canadá igualaba. Su acierto desde el suelo es, desde hace temporadas, una de las certezas del equipo.

El problema estuvo al otro lado del campo. Encajar 42 puntos y seis ensayos ante un rival muy inferior en el ranking desnuda una defensa que se descoloca en los tramos largos. Canadá igualó el marcador tres veces distintas y remató la faena cuando España ya se veía ganadora.

No basta con atacar bien. El resultado confirma que la asignatura de este equipo no es generar juego, sino sostener la concentración defensiva cuando el partido se alarga. Ganar a selecciones del entorno del top 20 exige defender el añadido, no solo los ochenta minutos, y ahí se escapó el estreno.

El contexto agranda la sensación de oportunidad perdida. El rugby español vive sus mejores años: los Leones fueron subcampeones del mundo de rugby 7 en mayo de 2025 y encadenaban resultados sólidos ante rivales de su entorno. Por eso ceder dos puntos ante la 25ª se vive casi como una derrota.

Carmona, Bay y una primera parte de vértigo

El festival ofensivo tuvo muchos autores. Alberto Carmona abrió el marcador en el minuto 3, Antonio Suárez amplió la cuenta en el 12 y el medio melé Tani Bay firmó un doblete antes y después del descanso. La igualada a 21-21 al filo del intervalo ya anticipaba el guion de locura que venía.

En la segunda mitad, Luca Tabarot devolvió la igualada a 35 en el minuto 69 y Aurrekoetxea completó la enésima remontada nueve minutos después. Entre medias, una tarjeta amarilla a Imaz en el 67 dejó a España con uno menos justo en el peor momento del choque.

Lo que deja el empate y lo que viene

En la tabla, el reparto deja a España con tres puntos: dos por el empate y uno de bonus ofensivo por sus seis ensayos, cuando la victoria valía cuatro. El coste fue también clasificatorio, porque los Leones cayeron del 17º al 20º del ranking mundial tras la jornada inaugural.

El desenlace tuvo algo de justicia poética. El 18 de julio de 2025, en ese mismo Clarke Stadium, un golpe de castigo sobre la bocina de López-Bontempo había dado a España un agónico 24-23. Un año después fue Canadá quien robó el final que la selección española creía tener resuelto.

El empate obliga a Pablo Bouza a mirarse hacia dentro. El seleccionador ha levantado un bloque reconocible y con un ataque cada vez más temible, pero el 42-42 le devuelve una vieja duda: cerrar los partidos grandes. Ese matiz es el que separa a una selección competitiva de una fiable de verdad.

Queda margen de sobra para reaccionar. España cerró la ventana midiéndose a Tonga el 11 de julio y a Estados Unidos el 18, dos viejos conocidos: ya venció a Tonga en el Pacífico en 2024. El empate de Edmonton no hunde el proyecto, pero recuerda dónde está el techo.

Los estrenos dicen mucho. El de estos Leones fue un espejo perfecto: un equipo capaz de marcar seis ensayos a cualquiera y, a la vez, incapaz de cerrar un partido que tenía ganado. La Nations Cup acaba de empezar y España ya conoce su asignatura pendiente.