El Mundial se juega en Paraguay y Chile: dos rallies en español
El WRC encadena Paraguay y Chile Bío Bío, la doble sudamericana que puede encaminar el título. Las dos citas en español, cara a cara.
El Campeonato del Mundo de Rallies (WRC) enfila su tramo decisivo lejos de Europa: entre finales de agosto y mediados de septiembre encadena el ueno Rally del Paraguay y el Rally Chile Bío Bío, dos citas sobre tierra que llegan con el título en el aire.
Son las rondas 11 y 12 de las 14 del calendario 2026 y comparten mucho: grava, público volcado, un grupo de aspirantes separados por poquísimos puntos. Aun así, se pilotan de forma muy distinta. La doble sudamericana puede encaminar el campeonato, y conviene entender por qué antes de que arranquen los motores.
El calendario aprieta justo donde se decide el título
El bloque europeo de verano ha dejado la clasificación al rojo. Tras el Rally de Estonia, disputado en julio, cinco pilotos entraban en un margen de 47 puntos, menos de lo que reparten dos rallies.
Elfyn Evans salió de allí como líder, con Sami Pajari recién estrenado como ganador y con Sébastien Ogier, Oliver Solberg y Takamoto Katsuta al acecho. El título cabe en muy pocos puntos, y entre Estonia y Sudamérica todavía se corre el Rally de Finlandia, así que el orden exacto llegará movido a Paraguay.
Ese contexto es lo que da peso a las dos pruebas. No son rondas de relleno de mitad de temporada, sino las antesalas de un desenlace que se jugará después en Italia y Arabia Saudí.
Cada abandono, cada pinchazo y cada minuto perdido en la tierra sudamericana pesará el doble en noviembre. Se gana o se hipoteca el año, aunque ninguna de las dos citas cierre por sí sola las cuentas del campeonato.
Paraguay, tierra suelta y polvo sobre Encarnación
El ueno Rally del Paraguay se corre del 27 al 30 de agosto con base en Encarnación, a orillas del río Paraná, en el departamento de Itapúa.
Es apenas su segunda edición: el país debutó en el Mundial en 2025 y se convirtió en el tercer territorio sudamericano en acoger una ronda moderna, después de Argentina y Chile. Un rally jovencísimo en el calendario, todavía sin años de datos acumulados que den ventaja a los equipos.
Lo que define a Paraguay es una grava blanda que se rompe pronto. En las segundas pasadas los tramos se llenan de roderas y piedra suelta, y el polvo en suspensión complica la visibilidad cuando no llueve. Si aparece el agua, el guion cambia por completo.
La adaptación manda más que la memoria, porque casi nadie llega con kilómetros de test ni con notas de ediciones anteriores. La afición, además, responde en masa: tras ser elegido mejor rally del mundo por la FIA, la organización espera casi duplicar los 210.000 asistentes de 2025 y superar los 400.000 en esta edición.
Chile Bío Bío, bosques rápidos con sabor a Finlandia
Dos semanas después, del 10 al 13 de septiembre, el Mundial se traslada a la Región del Biobío, con epicentro en Concepción, la segunda ciudad de Chile.
El contraste con Paraguay es nítido: aquí la grava es rápida y fluida, trazada entre plantaciones forestales y laderas, con un ritmo que muchos pilotos comparan con el de Finlandia. Trazados veloces que perdonan muy poco, sobre líneas estrechas y peraltes traicioneros entre los árboles.
La edición de 2026 llega renovada. El recorrido presentado ronda los 16 tramos cronometrados y algo más de 310 kilómetros contra el reloj, con varios especiales que se estrenan.
Hay, además, un detalle con enjundia histórica: el Junior WRC, la categoría de promoción, competirá por primera vez fuera de Europa. Chile abre la puerta a los novatos, en un escenario que ya es un clásico moderno del calendario sudamericano.
El orden de salida, un impuesto para el líder
Hay un factor que atraviesa las dos citas y que puede decidirlas: el orden de salida. En la tierra suelta, el primero en pasar hace de barrendero, aparta la grava más rápida y deja el mejor agarre para quienes vienen detrás.
Y como en la primera jornada se sale según la clasificación del campeonato, el líder arranca con un lastre: cuanto mejor va uno en la general, peor carretera le toca abrir.
Eso ya se vio en Estonia, donde Evans abrió pista el primer día y aun así logró rascar puntos el domingo. En Paraguay y Chile, con una grava que se degrada tanto, ese peaje puede ser todavía mayor y ordenar las jornadas a su antojo.
Ir primero se paga en segundos, y a estas alturas del año cada décima cuenta en una pelea que está abierta para cualquiera.
La baza española vive en la segunda categoría
En la máxima categoría, la Rally1, no hay ningún piloto español confirmado para estas dos pruebas, así que el interés patrio no pasa por disputar el título absoluto.
La conexión es otra, y no es menor: Paraguay y Chile son las dos únicas rondas del calendario en países de habla hispana, con la cobertura en español más rica de toda la temporada. El Mundial se cuenta en nuestro idioma, con acceso directo a pilotos, equipos y organización.
Sí queda hilo español en la segunda división. Jan Solans y Alejandro Cachón, los dos referentes nacionales, afrontan una temporada completa en WRC2, y el propio Solans ya corrió el Rally de Chile en 2025, donde firmó podio de categoría.
Las listas de inscritos aún no están cerradas, pero si repiten presencia en esta doble sudamericana, la bandera española tendría representación sobre el terreno. La cantera nacional pelea en WRC2, a la espera de que el reglamento de 2027 acerque los Rally2 a los grandes.
Por eso este bloque se cuenta de una vez y no en dos previas sueltas: Paraguay y Chile forman una misma secuencia, la que puede dejar el título medio resuelto antes de volver a Europa.
Quien mejor gestione la tierra suelta, el polvo y el peaje de abrir carretera aterrizará en Italia con ventaja. Sudamérica reordena la pelea por el título, y lo hará, por una vez, hablando en español.