LaLiga HyperMotion y los juegos del hambre de cada temporada
Como cada año, la igualdad impera en Segunda División. Mallorca, Girona o Almería parten como grandes favoritos, pero hay menos distancias en la zona media.
No hay liga en el mundo como la Segunda División. Obviamente las hay con mayor nivel, pero os invito a buscar una competición nacional de fútbol profesional donde haya tanta igualdad, que sea tan difícil pronosticar lo que va a ocurrir y que cada año sea tan diferente del anterior.
Una oportunidad para los más humildes
Es cierto que este curso hay tres equipos con vitola de favoritos. Sin embargo, la zona media de la tabla se ha convertido directamente en un campo de batalla, más digno de un capítulo de la saga de Los Juegos del Hambre que de una liga de fútbol.
Hay tres buques insignia de gran calado, con plantillas para competir en LaLiga EA Sports y abandonar la nomenclatura HyperMotion más pronto que tarde: Girona, Mallorca y Almería. El hecho de que Racing, Dépor y Málaga hayan ascendido también abre nuevas vías. Y, si además hay históricos venidos a menos como Valladolid, Cádiz o Sporting, tenemos una temporada más abierta que nunca y con posibilidades para los humildes.
Son esos conjuntos que en el imaginario colectivo nadie mete entre los seis primeros, pero que perfectamente podrían tener opciones, como las tuvieron el año pasado hasta el final el Burgos de Ramis, el Eibar de Beñat San José o el Castellón de Pablo Hernández (que se clasificó para el playoff y estuvo muy cerca de eliminar al Almería).
Quizás ya nadie se acuerde de la temporada que protagonizaron el Ceuta o el Andorra, actual líder de la liga. Los caballas vivieron buena parte en la frontera con los puestos de promoción gracias a una plantilla trabajada por José Juan Romero y al fortín casi inexpugnable del Alfonso Murube.
Sin ir más lejos, los ceutís no bajaron del 11º puesto entre la jornada 10 y la 36. Un regreso triunfal al fútbol profesional 45 años después. Y el conjunto tricolor, ese recién ascendido compuesto por un grupo de chavales con una propuesta valiente, estuvo cinco jornadas entre los seis primeros y solo pisó el descenso tres semanas.
Una larga lista de posibles revelaciones silenciosas
¿Quién puede poner la mano en el fuego porque el Córdoba de Iván Ánia no pueda ser ese outsider? Ha perdido dinamita arriba con las salidas de Jacobo González y Adrián Fuentes, pero ha sabido reforzarse encontrando oportunidades de mercado como Juan Gutiérrez, Guilherme Fernándes, Dani Tasende o Enol Rodríguez.
Quizás aún le falte algo de mordiente arriba, pero mantener a uno de los mejores entrenadores de la categoría y a parte de su columna vertebral (como Rubén Alves, Isma Ruiz o Cristian Carracedo), le permiten sostener la ilusión por ser ese club al que nadie espera en la fiesta pero que se termina colando igual.
¿Y el Burgos? La diferencia de goles le privó de pelear por primera vez en su historia por meterse en el top-6 (zona en la que durmió durante un tercio de la temporada pasada). Este año tiene equipo para volver a la carga. El exitoso ciclo de Ramis en el banquillo dejó paso a una nueva era con el ex de la Real Sociedad, Sergio Francisco.
Mejor no ha podido empezar la temporada en Segunda División, ganándole precisamente al Córdoba en un emocionante partido de fútbol que finalizó 3-2. Debut soñado con gol en El Plantío para Javi Llabrés y Álex Forés, además de la aparición de una promesa del fútbol argentino como Santiago Lencina.
🤍 Debut.
⚽️Gol.
3⃣ puntos.✨ Álex Forés no olvidará su primer encuentro con el @Burgos_CF en El Plantío.#LALIGAHighlights | #VUELVELALIGA | #LALIGAHYPERMOTION pic.twitter.com/UFpsjVPcxB
— LALIGA HYPERMOTION (@LaLiga2) August 20, 2026
El verdugo del Real Madrid en la pasada edición de la Copa del Rey puede ser otro de los que levante más de un dolor de cabeza este curso. El Albacete mantiene buena parte de su columna vertebral (incluido su entrenador, Alberto González), y ha fichado futbolistas muy adaptables como Rober González, Sergio Ortuño o Jose Corpas. Ya en su primera salida a Gran Canaria dejó muy buenas sensaciones pese a la derrota.
Que comiencen los juegos del hambre
Y entre medias, el Eibar, siempre batallador con una plantilla confeccionada con pocos recursos. O el Leganés, en plena reconstrucción y con nueva propiedad, que quiere volver a ilusionar a la parroquia pepinera. O clubes que deben evitar ahogarse bajo el peso del escudo, como Real Valladolid o el Real Sporting, para evitar ser otro Real Zaragoza.
Sin embargo, entre los tres grandes favoritos y los posibles equipos underdog, se encuentra una clase media-alta que va a enseñar los dientes desde el principio: Real Oviedo, Las Palmas y Castellón. Ese segundo distrito que debe vigilar que no se escape la élite y que no asalten los puestos de la zona noble aquellos hambrientos aspirantes a revelación, huyendo a su vez de la crudeza del descenso.
El nivel, otra edición más, es altísimo. Unos con mejores armas. Otros conocen el terreno porque llevan años sobreviviendo en él. Por si fuera poco, los que aterrizan después de haber perdido una batalla en un territorio superior. Es la liga más emocionante del mundo, donde no existe una línea recta a la gloria.
El desafío es sobrevivir, no ser ninguno de los cuatro condenados al descenso y, con suerte, erigirse en uno de los tres que huyan del cruel y crudo Capitolio llamado Liga HyperMotion. Quedan 41 batallas. Cantan los sinsajos. Han comenzado Los Juegos del Hambre.