Volver al Sena: la prueba de fuego de las aguas abiertas

El fondo del Europeo vuelve al Sena que puso en jaque a París 2024. España acude con seis nadadores liderados por Ángela Martínez.

Una nadadora con gorro y gafas levanta los dos pulgares al salir del agua tras una prueba de aguas abiertas
Foto: Diegodlh / Wikimedia Commons (CC BY 4.0), recortada a 16:9.

La natación en aguas abiertas del Campeonato de Europa vuelve al Sena del 4 al 8 de agosto, al mismo cauce que dos años atrás puso en jaque el calendario acuático de París.

España regresa con seis nadadores encabezados por Ángela Martínez. La cita mezcla ambición deportiva y una pregunta todavía abierta: si el agua está preparada para una prueba de fondo con decenas de cuerpos dentro.

El río como escaparate y como examen

European Aquatics podría haber llevado las pruebas de fondo a un canal cerrado, con mayor control sobre la calidad del agua, pero ha elegido el Sena. El recorrido discurrirá por el Bras Grenelle, junto a la Torre Eiffel.

La decisión responde también a una lógica de imagen. Pocas postales compiten con un pelotón nadando en el centro de París, pero la elección convierte cada carrera en una demostración pública de que el río ha cambiado.

El antecedente sigue reciente. En los Juegos de 2024, la calidad del agua obligó a cancelar entrenamientos y a aplazar un día la prueba masculina de triatlón.

La maratón acuática se mantuvo entre dudas y análisis de última hora. Por eso el regreso de 2026 no es un trámite, sino una reválida para el proyecto de saneamiento parisino.

Qué ha cambiado en el agua desde 2024

París invirtió más de mil millones de euros en depósitos de tormenta y conexiones de saneamiento para reducir los vertidos que ensuciaban el río después de cada lluvia.

Las obras permitieron reabrir zonas de baño público en 2026 y situaron al Sena, sobre el papel, entre las aguas europeas aptas para nadar. El último informe ambiental lo presenta como un ejemplo de recuperación.

Aun así, conviene no dar el problema por resuelto. La ciudad analiza a diario la presencia de Escherichia coli y enterococos y regula el baño mediante un sistema de bandera verde o roja.

En un julio reciente, la bandera verde solo ondeó 18 de los 31 días. Las tormentas siguen disparando la contaminación durante horas, por lo que el principal enemigo continúa siendo la lluvia.

La organización mantiene ventanas alternativas por si un episodio meteorológico obliga a retrasar alguna prueba. El día de la carrera, el parte del agua mandará sobre el reloj.

Los seis nombres que defienden a España

La Real Federación Española de Natación cerró el 30 de junio su equipo de aguas abiertas: cuatro mujeres y dos hombres para las pruebas del Sena.

Repiten Ángela Martínez y Paula Otero, y se suman Candela Sánchez, Clara Martínez de Salinas, Mateo García y Mario Méndez. Es un grupo joven, pero con experiencia suficiente para competir sin complejos.

Ángela Martínez, subcampeona reciente de la Copa del Mundo y quinta en el Mundial, encabeza la expedición en los 10 kilómetros, la distancia reina del programa.

Clara Martínez de Salinas también obtuvo plaza directa para esa prueba, mientras Candela Sánchez, vigente campeona de España de 5 kilómetros, refuerza un bloque femenino que aspira a pelear por las medallas.

Paula Otero aporta el perfil más táctico. Fue plata europea en la modalidad de eliminación por rondas, el denominado knockout, un formato de sprints sucesivos que exige resistencia y velocidad final.

Mateo García y Mario Méndez asumirán los 10 kilómetros y el relevo mixto de 4×1500 metros. En esta última prueba, España decidirá su formación hasta el último momento.

La ausencia que cuenta una historia

Falta María de Valdés, subcampeona mundial de los 10 kilómetros en Doha 2024. También nadó el Sena en los Juegos de París, donde terminó decimoséptima mientras competía enferma.

Esta temporada ha decidido aparcar las aguas abiertas y centrarse en la piscina, con los 400, 800 y 1500 metros libre del Europeo como principales objetivos.

La elección merece respeto, especialmente después de años condicionados por lesiones y etapas mentalmente exigentes. Su ausencia deja una vacante de liderazgo dentro del grupo.

Ángela Martínez y Paula Otero están llamadas a asumir ese espacio, tanto por experiencia como por resultados recientes.

El muro alemán al otro lado de la boya

Si España quiere subir al podio, tendrá que mirar de reojo a Florian Wellbrock. El alemán dominó el Mundial de Singapur de 2025 con los oros de 10, 5 y 3 kilómetros por eliminación.

También añadió el título del relevo para completar un dominio extraordinario. A sus 27 años y como campeón olímpico de la maratón acuática, marca el nivel que Europa debe alcanzar.

Su presencia recuerda que el Sena no es solo un examen ambiental. También será un escenario deportivo de primer nivel, donde las carreras suelen decidirse en los últimos metros.

Cuando el cansancio iguala al grupo, cada detalle pesa. Wellbrock suele conservar una marcha más y enfrentarse a él servirá para medir el nivel real de los españoles.

La cita de agosto se leerá en dos planos. Uno dirá si el río saneado responde el día señalado; el otro, si la nueva generación española confirma que ha llegado para pelear por metales.