Makhachev defiende el wélter ante Machado Garry
Makhachev defiende por primera vez su título wélter ante Ian Machado Garry en Filadelfia, con el irlandés soñando su propio momento McGregor.
La UFC vuelve a Filadelfia el 15 de agosto con dos cinturones en juego. En el estelar, Islam Makhachev defiende por primera vez su título wélter ante el irlandés Ian Machado Garry, número uno del ranking.
La pelea que Ilia Topuria persiguió durante años
Durante casi dos años, Ilia Topuria repitió un nombre por encima de todos: Islam Makhachev. El hispanogeorgiano quería medirse al mejor libra por libra y llegó a plantearse un cruce en el wélter que nunca se firmó. Ahora ese combate llega, pero sin él dentro de la jaula.
El duelo estuvo a punto de cerrarse a principios de 2026. La UFC llegó a plantear un Makhachev-Topuria en las 170 libras, pero la pelea se cayó por una lesión de mano del daguestaní. Garry, número uno, protestó entonces por lo que consideró una excusa para retener el cinturón.
El plan se torció del todo en la Casa Blanca. El 14 de junio de 2026, Topuria cayó ante Justin Gaethje en el jardín sur de la residencia presidencial, perdió su corona del peso ligero y sumó la primera derrota de su carrera. Terminó con fracturas orbitales y la nariz rota.
La comisión atlética le impuso una suspensión y, según los partes médicos, no volverá a competir en lo que resta de 2026; hay quien retrasa su regreso a 2027. El hombre que llevaba años señalando a Makhachev verá su primera defensa del wélter desde la barrera.
Por qué Makhachev parte como favorito
Makhachev llega como favorito y las casas de apuestas lo reflejan. Su arma es la lucha: control desde la posición dominante, transiciones limpias y una presión en el suelo que asfixia. El daguestaní, heredero de la escuela de Khabib Nurmagomedov, lleva media década sin encontrar quien le aguante los cinco asaltos.
Su currículo intimida. Makhachev batió dos veces a Alexander Volkanovski, en 2023 y 2024, y dominó a Charles Oliveira en 2022 para retener el ligero. Nadie discute su condición de número uno libra por libra, y voces como la de Georges St-Pierre lo ven capaz de firmar una noche histórica.
Enfrente tiene a un rival distinto a los que suele ver. Machado Garry es alto para el wélter, maneja bien la distancia y castiga con el jab desde fuera. Su equipo insiste en que su físico y su lectura del combate plantean a Makhachev problemas que no ha tenido antes.
La pregunta que decide la noche es sencilla: ¿podrá el irlandés evitar el derribo? Si Makhachev lo lleva a la lona y encadena control, el margen de Garry se estrecha muchísimo. Si logra mantener la pelea de pie, su pegada larga entra en juego y todo se abre.
No todos ven un duelo parejo. El veterano Colby Covington habló abiertamente de un desajuste en el estelar, y las cuotas iniciales colocaron a Makhachev como favorito amplio. Garry responde que el favoritismo es justo el terreno donde McGregor construyó su leyenda.
Machado Garry y su momento McGregor
A sus 28 años, Machado Garry es el villano preferido del wélter, un papel que abraza sin complejos. Nacido en Portmarnock, cerca de Dublín, entrena en Brasil y añadió el apellido Machado, el de su mujer. Llega al título con un registro de 17-1 y fama de bocazas.
Antes de la UFC, Garry reinó en Cage Warriors, la cantera europea que también lanzó a McGregor. Se apoda ‘The Future’ y lleva años prometiendo un título mundial. La grada lo abuchea, él lo alimenta: entiende que el rechazo del público también vende entradas y titulares.
Su única derrota llegó ante Shavkat Rakhmonov en diciembre de 2024, en un eliminatorio por el título. Desde entonces se rehízo: superó por decisión al pegador Carlos Prates en abril de 2025 y, sobre todo, al excampeón Belal Muhammad en noviembre de 2025 en Doha, la victoria más importante de su carrera.
Aquella noche le frustró los siete intentos de derribo, que es el dato que mejor responde a la pregunta de esta pelea. «Belal no pudo derribarme, así que inténtalo tú, Islam», retó después.
El propio Garry ha enmarcado la cita como su momento McGregor. Se compara con el irlandés que en 2015 tumbó a José Aldo, entonces número uno, para cambiar la historia de la UFC. A Makhachev no le ha gustado la comparación, y su entorno le ha respondido con dureza.
El récord de Anderson Silva, en el horizonte
Para Makhachev, la noche va más allá del cinturón. El ruso acumula 16 victorias seguidas en la UFC desde 2016, con las que ya igualó en noviembre el récord de triunfos consecutivos que dejó Anderson Silva entre 2006 y 2013. Si vence, lo superaría en solitario con diecisiete. Sería, además, su primera defensa como campeón wélter.
Su salto de peso ya lo metió en la historia. Considerado el campeón del ligero más dominante de siempre, Makhachev subió a las 170 libras y destronó al australiano Jack Della Maddalena en noviembre de 2025 para hacerse con la segunda corona. Es campeón de dos divisiones a la vez.
El escenario también pesa. La UFC no celebraba un evento numerado en Filadelfia desde el UFC 133, en agosto de 2011, y no pisaba la ciudad desde 2019. El Xfinity Mobile Arena promete un ambiente hostil, el tipo de marco que Garry dice necesitar para crecerse ante el favorito.
La velada guarda un segundo título. En el coestelar, Mackenzie Dern defiende por primera vez el peso paja femenino ante Gillian Robertson, la luchadora con más sumisiones en la historia de la división femenina de la UFC. Es el regreso de la organización a la ciudad siete años después.
Un triunfo de Garry reordenaría el wélter y le daría el relato que persigue desde hace años. Una victoria de Makhachev, en cambio, lo reforzaría como uno de los mejores de la historia y dejaría al ganador sin rival evidente a la vista en las 170 libras.
Filadelfia decidirá si el irlandés cumple su profecía o si Makhachev sigue mandando en dos pesos. Y sobrevolando el Xfinity Mobile Arena estará una ausencia: la del hombre que soñó con este mismo rival y que, esta vez, mira desde la enfermería.