El Campeonato de Europa de ciclismo en ruta vive hoy su primera gran jornada élite. La carrera femenina sale a las 13:30 desde la plaza del Congreso de Liubliana y termina en Šenčur tras 130 kilómetros, con dos subidas a Možjanca, el muro que decide todo el campeonato esloveno.

Un recorrido con un solo juez

La salida está en la plaza del Congreso, en pleno centro de Liubliana. Tras un tramo neutralizado, el pelotón sube hacia el norte, a la región de Gorenjska, antes de entrar en el circuito final de Šenčur, donde se decide todo.

El circuito de Šenčur mide 22,1 kilómetros y acumula 367 metros de desnivel. Su punto clave es Možjanca: 2,1 kilómetros al 10,2% de pendiente media, con la carretera recién asfaltada para el campeonato. Las corredoras la subirán dos veces, y el último paso marcará el desenlace.

La subida tiene una trampa. Tras la cima no hay un descenso inmediato, sino varios kilómetros de terreno ondulado antes de una bajada rápida hacia la meta, lo que dificulta que las corredoras descolgadas se reagrupen. Los últimos 200 metros de la ascensión son, según los organizadores, los más duros.

Los responsables del trazado lo describen como un circuito selectivo pero no extremadamente difícil, pensado para una carrera abierta y ofensiva. Es un terreno que conviene a las escaladoras explosivas y a las corredoras capaces de aguantar un ataque en la última subida.

Vollering defiende el título

La neerlandesa Demi Vollering es la campeona vigente. En 2025, en Drôme-Ardèche, ganó con una escapada en solitario de 37 kilómetros y se colgó su primer maillot continental en ruta. Llega a Eslovenia después de un verano espectacular, en el que conquistó de nuevo el Tour de Francia femenino.

Aquel Tour se decidió en la última etapa, con final en Niza. Vollering atacó en la subida al col d’Èze, una cuesta corta y muy dura, para sentenciar la carrera y ganar también la etapa, en una exhibición que confirmó su gran momento de forma a pocas semanas del Mundial y del Europeo.

La polaca Katarzyna Niewiadoma, ganadora del Tour en 2024, fue segunda, y la italiana Elisa Longo Borghini completó el podio. Las tres se conocen de sobra y el recorrido de Možjanca, con dos pasos por el muro, les ofrece un terreno parecido al de las grandes clásicas de las Ardenas.

Vollering corre en el FDJ-Suez y es una de las pocas ciclistas capaces de ganar tanto en las grandes vueltas como en las carreras de un día. Su palmarés incluye dos Tours, el de 2023 y el de 2026, además del título europeo del año pasado.

Hace apenas una semana, además, se proclamó campeona del mundo en Montreal, por delante de Niewiadoma y Longo Borghini, su primer título mundial en ruta. En Eslovenia buscará ahora convertirse también en bicampeona continental.

Enfrente tendrá a un pelotón que ya conoce su forma de correr. En Drôme-Ardèche, el año pasado, atacó a 37 kilómetros de meta y nadie pudo seguirla; en Eslovenia, con dos pasos por Možjanca, sus rivales intentarán impedir que vuelva a quedarse sola.

Una prueba con acento neerlandés

El palmarés del Europeo femenino habla neerlandés. Desde que la prueba se abrió a las profesionales en 2016, solo una corredora de otro país ha ganado: la italiana Marta Bastianelli, en 2018. Todas las demás ediciones han sido para Países Bajos, con nombres como Anna van der Breggen, Marianne Vos o Annemiek van Vleuten.

La racha reciente es todavía más clara. Amy Pieters ganó en 2019, Van Vleuten en 2020, Ellen van Dijk en 2021, Lorena Wiebes en 2022 y en 2024, Mischa Bredewold en 2023 y Vollering en 2025. Siete títulos seguidos para una misma selección, con seis corredoras distintas en lo más alto del podio.

Los recorridos han premiado perfiles distintos. En 2023, Bredewold ganó con un ataque a 10 kilómetros del final en el Col du VAM, y en 2024 Wiebes se impuso al sprint por delante de Elisa Balsamo y Daria Pikulik. Možjanca apunta a una carrera más dura.

Una anfitriona sin su estrella

El campeonato iba a ser una gran fiesta para el ciclismo femenino esloveno. Urška Žigart, la ciclista más laureada del país, estaba llamada a ser la gran baza local, pero una doble fractura de mandíbula la ha dejado fuera del Europeo, igual que su pareja, Tadej Pogačar, que dio por cerrada su temporada tras su caída en La Vuelta.

España, con la mirada en Mavi García

La selección española femenina preparó el Mundial de Montreal y el Europeo con una concentración en Sierra Nevada entre el 29 de agosto y el 12 de septiembre, dirigida por la seleccionadora Gema Pascual. Mavi García es la gran referencia del grupo: la mallorquina fue bronce en la ruta élite del Mundial de Kigali 2025.

El ciclismo español femenino vive además un momento de crecimiento. Paula Blasi, campeona de Europa sub-23 en ruta en 2025, terminó quinta en el Tour de Francia femenino de este verano y segunda en la clasificación de las jóvenes, una de las grandes noticias de la temporada.

El Europeo llega apenas una semana después del Mundial de Montreal, donde la ruta élite femenina se disputó el sábado 26 de septiembre. El desgaste del viaje a Canadá y el cambio horario condicionan a muchas selecciones, que tienen que repartir fuerzas entre dos citas tan cercanas.

Un campeonato que ha ganado peso

La cita tiene además un matiz de calendario para las mujeres. La carrera femenina abre el fin de semana élite, un día antes que la masculina, así que las corredoras tendrán el circuito de Šenčur para ellas solas y marcarán la primera referencia de cómo se rompe la carrera en el muro.

Los equipos masculinos tomarán buena nota de cómo reacciona el pelotón femenino en Možjanca, de cara a su propia carrera del domingo. Dos subidas al muro bastarán para saber quién hereda o revalida el maillot de campeona de Europa.