El Leganés se atreve a soñar con Morata para salir de LaLiga HyperMotion

El fichaje de Álvaro Morata por el CD Leganés supone una clara muestra de ambición. Analizamos su impacto en el equipo y las expectativas de ascenso.

Álvaro Morata durante su presentación como nuevo futbolista del CD Leganés en agosto de 2026.
Foto: CD Leganés

No cambiaría el fútbol por ningún otro deporte, pero os confieso que me encanta el modelo del deporte estadounidense. Aunque no creo que sea extrapolable a Europa, el Leganés ha invertido su destino al más puro estilo franquicia americana.

Una reconstrucción al estilo americano

El último año del Leganés ha sido para olvidar. Regresar a 2ª División fue casi tan decepcionante como el propio curso 2025/26, donde siendo un recién descendido se salvó agónicamente en la última jornada en un duelo directo contra el Mirandés. De haber sufrido una derrota en aquel polémico partido (protagonizó una imagen muy pobre), el ‘Lega’ estaría en 1RFEF, habiendo coleccionado dos descensos consecutivos.

La vida puede dar un giro de 180 grados en 90 minutos. Y para el conjunto pepinero, aquella noche pudo ser un punto de inflexión.

En Estados Unidos, cuando una franquicia decide cambiar su destino, se suceden los acontecimientos grandilocuentes: un cambio de propiedad, apostar por un jugador joven con proyección meteórica, reducir significativamente el límite salarial e incorporar un jugador franquicia. El Leganés ha hecho todo ello en apenas tres meses.

Jeff Luhnow (un ejecutivo mexicano procedente del béisbol americano) abandonó la presidencia del Leganés tras la adquisición del 84,2% del accionariado por parte del grupo 885 Capital. Desde aquel 1 de junio de 2026 y la llegada de Eduardo Cosín a la presidencia, el club se ha movido mucho para empezar a construir el año uno de este nuevo proyecto.

Morata, el jugador franquicia

Lo primero, el entrenador: Rubén Albés, con experiencia en LaLiga HyperMotion en clubes como Sporting, Albacete y Lugo. Para seguir, liberar masa salarial y así acometer nuevos fichajes. Con la salida de jugadores troncales como Óscar Plano, Juan Soriano, Duk o Juan Cruz (por citar algunos), el ‘Lega’ ha roto con buena parte de la herencia del descenso de LaLiga EA Sports.

A partir de aquí, incorporar piezas para llevar a cabo la idea del técnico y acertar en los perfiles. Andrés Pardo ha tenido mucho trabajo en la dirección deportiva: hasta 13 fichajes han recalado en el conjunto madrileño durante este verano.

El mercado ha brindado oportunidades que el club no ha dejado pasar: Miguel Atienza del Burgos, el joven centrocampista ofensivo procedente del Le Havre Yassine Kechta y porteros a coste cero como Luca Zidane y Raúl Fernández. Además, llegan Francisco Javier Montero (liberado por el Málaga), junto a Zico Buurmeester (ex del AZ Alkmaar), Unax del Cura desde el Mirandés y las interesantes cesiones de Ismaël Gharbi, Patrick Soko y Álex Sancris.

Pero sin duda, la guinda del pastel la protagoniza todo un campeón de Europa con 23 títulos en su palmarés. El cuarto máximo goleador de la historia de la selección: Álvaro Morata Martín. Su llegada a Butarque no debería interpretarse únicamente como el fichaje de un delantero contrastado. Es el movimiento estratégico que coloca al Leganés en otra dimensión.

Morata, visiblemente emocionado en su presentación, debería tener un impacto claro. El más importante, en forma de cifras. Su juego lo conocemos todos: va a atraer rivales, encabezar la presión y generar espacios tirando desmarques de ruptura. Y por supuesto, mejorar a los jugadores que jueguen a su alrededor siendo el líder del equipo.

Desde ya, el Leganés cuenta con un jugador franquicia que lo altera todo. Morata ha girado la percepción del equipo incluso antes de ponerse la camiseta. Un fichaje que ha hecho saltar el radar con la pregunta más importante que se puede hacer un club de la categoría de plata: ¿Somos candidatos al ascenso?

Un nuevo horizonte en Butarque

Ir de tapado en Segunda División suele ser una ventaja, pero después de una estratégica cesión del delantero procedente del Como, nadie puede dudar de que el ‘Lega’ tiene que ser ambicioso. El objetivo debe ser el ascenso, aunque hay uno más importante e inmediato si la plantilla quiere alcanzarlo.

Morata puede ser ese quarterback estrella que acaba de llegar para que todos le miren en el último drive, aunque no puede hacerlo todo. Va a decidir partidos, pero no puede garantizar por sí solo el éxito de una temporada. La Segunda División exige algo menos glamuroso y mucho más difícil: regularidad y ser un buen equipo. Y en algunos casos, lidiar con la presión.

Que se lo digan al Almería, que año tras año confecciona plantillas plagadas de excelentes jugadores para quedarse simplemente como el gran favorito. ¿Cuántas veces se quedó a las puertas del ascenso el Racing de José Alberto? ¿Cuántas finales del playoff perdió el Girona para ascender por primera vez en toda su historia?

La ilusión no suma puntos

Ahora toca demostrar que no se trata solamente de un golpe de autoridad en el mercado. La ilusión que ha despertado Morata, exfutbolista del Real Madrid, Juventus, Chelsea o Atleti, es incuestionable en Butarque.

Más si cabe tras el buen inicio de campeonato del conjunto pepinero, donde ha sacado cuatro puntos en dos salidas durísimas como Montilivi y Tartiere y ha conseguido en su estreno en casa una victoria por la mínima contra el Eldense. Pero solo de ilusión no se vive.

De momento, hay más puntos que juego, aunque siempre es mejor arrancar mirando a los rivales por el retrovisor. El ‘Lega’ ha dejado de ser ese equipo que perdía partidos pensando en una reconstrucción futura con la temporada en juego (lo que en América llaman tanking). Tres meses después, los focos le apuntan como un candidato serio. Paciencia, tiempo y que las piezas encajen. Algo fundamental en cualquier deporte, incluso en los americanos.