Gabriel Jesus, el ‘9’ inesperado para el Barça de Flick

Gabriel Jesus llega al FC Barcelona confiando en que su salud física le permita aportar mayor versatilidad al ataque de Hansi Flick durante esta temporada.

Gabriel Jesus, durante un partido de pretemporada entre el Arsenal y el Como, disputado el 12 de agosto en el Emirates de Londres.
REUTERS/Paul Childs

Todo parecía montado ya para que el FC Barcelona encarara la temporada sin el fichaje de un nueve titular, una pieza que codiciaba desde el primer día de mercado y que parecía lejos por la negativa del Atlético de Madrid por Julián Álvarez. Por sorpresa, Gabriel Jesus llega desde el Arsenal para ser un recurso más para la pizarra de Flick.

Las luces y las sombras en torno a Gabriel Jesus

Lo del ariete brasileño de verdad ha sorprendido a la parroquia culé y no es para menos. Para empezar, por lo poco que había sonado en los mentideros del club, así como en los principales medios afines la opción de que, a pesar de la no llegada de un nueve titularísimo, Deco estuviera pensando en una pieza alternativa de menos empaque.

Rápido en carrera, eléctrico en el regate, inteligente para encontrar los huecos que atacar y letal en su carrera hacia la portería, Gabriel Jesus con salud es una certeza desde lo futbolístico, aunque las dudas de su físico propician que su fichaje sea una incógnita total.

Si el delantero paulista logra vivir alejado de la enfermería, se tratará de un añadido de mucha calidad a la plantilla. Una que no tenía opciones para meter alternativas de gol al césped por un precio claramente inferior a lo que se esperaría por un Gabriel Jesus que aún está por debajo de los 30 años.

El horizonte puede ser interesante para un jugador que tiene, por perfil, una función muy opuesta a la de Hamza Abdelkarim en un Barça con muchos partidos por delante y que no debería representar un tapón al desarrollo del delantero egipcio o, sobre todo, a la oportunidad del atacante de mostrar que puede ser útil para el Barça.

Recuperar la confianza y el ritmo

Todo parece indicar que más allá de una fiel convicción en sus virtudes, hay confianza en que una cierta regularidad pueda aparecer en su horizonte y se alinee con la necesaria recuperación de un tono físico estable, así como la recuperación de una confianza más vital de lo que puede parecer.

Si bien en el Manchester City su versión es la más efectiva por sensaciones y números, en una etapa en la que llegó a coincidir con Éric García, Rodri y Cancelo, la del Arsenal no muestra un mal jugador, sino uno hundido por sus demonios.

Gabriel Jesus debe aspirar, sobre todo, a entender que sus virtudes tienen que aparecer desde lo emocional, pues las lesiones de rodilla (y más cuando se han repetido varias veces en el pasado) tienen mucho efecto en clave negativa en la psicología, más allá de lo puramente físico.

Los estudios que se hayan hecho sobre la viabilidad de un fichaje en un precio muy inferior a lo que, en el actual mercado, se podía pedir por un jugador como el brasileño han podido ser definitivos. Valorar que las sombras no superan a las luces con el ya exjugador de Arteta es ahora cuestión de tiempo.

Una sorpresa más en un mercado culé muy llamativo

Al nombre de Gabriel Jesus, con trayectoria en Palmeiras, Manchester City y Arsenal, no era la primera vez que se le relacionaba con el Barça. Con unas características claramente relacionadas con los principios abanderados por Flick, la genialidad que vivió el delantero como citizen se ha enturbiado por las lesiones y es la duda esencial que asalta al aficionado.

Y en este mercado no ha sido tampoco la única sorpresa, pues son varias ya las llegadas inesperadas. Primero, la de Gordon, antes incluso de la llegada del Mundial a nuestras vidas; la segunda, la de Adeyemi, que poco después de finalizar el torneo, llegaba al Barça para apuntalar también las bandas y el ataque culé. O incluso la de Rodri, también fugaz.

Una realidad interesante que muestra que Deco y los suyos han tratado de llevar algunos movimientos sin revuelo, para evitar problemas de última hora o posibles intrusos que complicaran el acuerdo con los clubes. Una realidad que, por cierto, ha sido radicalmente opuesta a la ‘telenovela’ de Julián Álvarez desde el comienzo del verano.

¿La respuesta de Deco ante la imposibilidad de ‘La Araña’?

El de Gabriel Jesus es un perfil que no limita las opciones del Barça de ir a por un perfil claramente titular en otra ventana de mercado, ya que más que una respuesta de Deco al mal devenir de la operación por Julián Álvarez, la llegada del brasileño parece más una oportunidad para darle recursos a Flick a bajo coste.

Sin descartar que esta oportunidad haya sido buscada tanto por la dirección deportiva como por la propia representación del jugador, pues el Arsenal buscaba su salida para aliviar su fairplay financiero, a Deco le ha podido convencer tener un delantero que, sin lesiones, se puede convertir en un complemento de lujo a lo que ya de por sí ofrece el ataque del Barça.

La ausencia de un perfil de delantero más marcado que sustituya, al menos en números, a Lewandowski y a Ferran Torres hace pensar que la decisión del Barça con Gabriel Jesus tiene más que ver con el rol previo del hoy delantero del PSG que con esa función titularísima del polaco en los últimos tiempos. Al menos en lo que a números se refiere.

Una apuesta, como quien dice, para confiar en que el trabajo de los preparadores físicos del Fútbol Club Barcelona, el buen hacer del jugador y la suerte, siempre una actriz esencial en todo esto, puedan asociarse para ver una nueva versión de un Gabriel Jesus más cercano a los buenos meses entregados en City o Arsenal que a las sombras de su vacío de minutos de las últimas dos temporadas.