¿Puede ser Hamza Abdelkarim el relevo de Ferran en el Barça?

Tras debutar en el Mundial con Egipto y deslumbrar con goles en la pretemporada con el Barça, Hamza Abdelkarim se destapa como posible opción para Flick.

Hamza Abdelkarim celebra un gol en la pretemporada del FC Barcelona 2026 ante el Birmingham City.
Action Images via Reuters/Jason Cairnduff

El ataque azulgrana está sufriendo una metamorfosis lo suficientemente importante como para intercambiar los roles de titular y suplente. Con Hamza Abdelkarim sorprendiendo en pretemporada, ese perfil de delantero más dinámico y versátil parece destinado a encontrarse en el mercado, mientras que la irrupción del egipcio puede ser útil desde el banquillo.

Razones para confiar en el nuevo faraón

Hamza Abdelkarim ha empezado a dar razones para que dejemos de creer que es solo una anécdota su rendimiento estival. Si puede o no convertirse en un elemento clave para la delantera del Barça lo dirá el tiempo, pero desde luego tiene capacidad para que se le tenga en cuenta y juegue poco en el filial si el mercado no da un vuelvo imponente.

Formado bajo la rigurosa escuela futbolística de Al-Ahly y curtido la pasada campaña en el ecosistema barcelonista dentro de sus categorías inferiores, el ariete de dieciocho años ha acelerado claramente sus etapas como futbolista.

Su participación en la cita mundialista con la selección de Egiptoya de por sí certificaba que su templanza y madurez sobrepasaba los estándares habituales, mostrando un punto físico y una capacidad enorme para sumar en el equipo egipcio como uno más y no como un futbolista recién aterrizado en la élite continental.

La pretemporada de Hamza Abdelkarim ratificó las sospechas de que la 2026/27 puede ser la suya. Marcando frente a Birmingham (doblete), Basilea y Al-Ahly, este periodo ha sido un martillo neumático ante los prejuicios que se podían tener sobre la calidad y capacidad del joven egipcio, exhibiendo esa lectura del espacio que distingue a los grandes goleadores y mostrando un instinto sutil para anticiparse en el área.

De la orilla del Nilo a la libreta de Flick

Sin embargo, asumir la responsabilidad del ataque en Can Barça exige mucho más que chispazos de acierto en partidos estivales. La pizarra de Hansi Flick opera con una exigencia enorme y querer mirar a Europa pide un delantero de claras garantías para poder asegurar que el atacante sea el primer muro defensivo y, simultáneamente, un faro capaz de estirar las líneas enemigas.

Y, con todo, en el sistema de Flick parece haber entrado como un guante. La figura del nueve suplente cobra una dimensión vertebral visto lo visto en la 2025/26, donde Ferran Torres fue clave para entender los éxitos del Barça como suplente de Lewandowski.

Sin la presencia ni del polaco ni del español, Hamza no tiene peso para ser ese tótem inamovible en el once, pero sí puede opositar a tener un peso dentro de la disponibilidad que otorgaba Ferran Torres, aunque acercándose más al aporte táctico que daba un ‘9’ como Lewandowski por delante de la movilidad asociativa del FC Barcelona.

El delantero egipcio posee los atributos idóneos para la batalla física. Con su corpulencia y potencia en los primeros metros, recuerda a los arietes de vieja escuela que moldeaban las defensas mediante el contacto constante. Una exuberancia que parece ajena a su edad y que le permite ganar duelos aéreos y ofrecer una salida limpia al bloque en largo.

Además, su encaje con los extremos creativos del FC Barcelona promete sinergias sugerentes, con esa mezcolanza clave con extremos incisivos que busquen asomar por el área o buscar línea de fondo, pues la presencia de un rematador agresivo al choque o al espacio supone aprovechar aún más grietas invisibles.

Hamza Abdelkarim es un especialista del remate, un ariete de área que vive de la amenaza constante al marco y eso le capacitaría más para ser esa pieza de relevo que pueda aportar ese punto posicional cuando se necesite. La movilidad y la capacidad asociativa deben verse más por parte del ariete que Deco esté buscando en el mercado.

El arte de la ocupación del espacio

Aunque el dilema para el banquillo culé reside en calibrar si su juventud soportará el escrutinio del Camp Nou, lo cierto es que ese intercambio de roles tiene algo más de sentido entre titular y suplente.

Y a pesar de todo esto, lo racional, la afición blaugrana aguarda con expectación renovada cada aparición de su nueva perla. Ya hay cierta fascinación en ver emerger a un goleador diferente, un atacante que aúna la pasión del fútbol africano maridando bien con los principios de La Masia.

Un mestizaje de estilos que constituye su mayor activo diferencial frente a otros competidores del puesto y al que un calendario tan exigente puede dar muchos más minutos de los esperados por su juventud y reciente llegada.

El salto desde la Segunda Federación con el filial hacia la exigencia volcánica de LaLiga supone atravesar un desierto sin margen de error y con la exigencia de tener que ganar cada semana, por lo que será importante que Flick calibre muy bien cómo exponer y utilizar su figura en una temporada con muchas miradas.

Entre compromisos ligueros y exigencias europeas, las rotaciones dejarán de ser una opción táctica para convertirse en una obligación. Será entonces cuando Hamza Abdelkarim deba dar un paso al frente y transformar las dudas iniciales en una certeza incontestable para el barcelonismo.