Los jóvenes que pueden convertirse en estrellas en el Mundial 2026
Cubarsí, Gilberto Mora, Endrick, Désiré Doué o Mbaye: los jóvenes que pueden convertirse en estrellas en el Mundial 2026, con 22 adolescentes en el torneo.
El Mundial 2026 será un escaparate para una nueva generación de futbolistas muy jóvenes. En este artículo entendemos por adolescentes a los jugadores que llegarán al inicio del torneo con 19 años o menos. Una veintena de nombres entra en esa franja, y varios pueden salir de la Copa del Mundo convertidos en estrellas.
Un Mundial para la nueva generación
La cita de 2026 llega cargada de juventud. Las listas de las 48 selecciones incluyen una veintena de futbolistas adolescentes, todavía lejos de su techo competitivo. Es una generación que no espera turno: muchos ya compiten en clubes grandes y acumulan varias internacionalidades con sus selecciones absolutas.
El Mundial siempre ha sido un trampolín. Pelé en 1958, Michael Owen en 1998 o Kylian Mbappé en 2018 demostraron que unas pocas actuaciones ante el mundo entero pueden cambiar una carrera. Aquí nacen las próximas estrellas.
Lamine Yamal ya no es una promesa
Lamine Yamal también llegará al Mundial 2026 dentro de esa franja de edad, pero su caso es muy particular. A sus 18 años, ya no aparece como una promesa pendiente de confirmación, sino como una estrella mundial plenamente consagrada tras su irrupción con el FC Barcelona y su papel decisivo con España.
Por eso, esta lista mira un paso por detrás: futbolistas adolescentes que todavía pueden usar el Mundial como acelerador definitivo de sus carreras. Lamine es el espejo, no el aspirante. El resto busca seguir una estela que él ya abrió antes de llegar a la Copa del Mundo 2026.
1. Pau Cubarsí (España)
El central del Barça, de 19 años, ya es un habitual en la élite. Destaca por su lectura del juego, su salida de balón y una serenidad poco común en un defensa tan joven. Manda desde atrás con una calma impropia de un futbolista que apenas acaba de empezar.
Para España puede ser algo más que una alternativa. Su perfil encaja en una selección que quiere iniciar desde atrás, atraer presión y progresar con precisión. Si confirma su madurez en un Mundial, Cubarsí puede salir del torneo como uno de los centrales del futuro del fútbol europeo.
2. Gilberto Mora (México)
Con 17 años, Gilberto Mora será uno de los grandes focos del torneo. El mediapunta del Tijuana ya es el goleador más precoz en la historia de la Liga MX y llega al Mundial con una etiqueta clara: el chico que puede ilusionar al anfitrión y el futbolista más joven de la cita.
Su valor no está solo en la edad. Mora juega entre líneas, tiene llegada y asumirá el escaparate más grande posible en casa, con México como una de las sedes del torneo. Si responde a esa presión, puede pasar de promesa local a nombre global en apenas unas semanas.
3. Endrick (Brasil)
Endrick llega al Mundial con 19 años y una mochila de expectativas que arrastra desde su época en Palmeiras. Delantero zurdo, potente y agresivo en el área, viene de una cesión productiva desde el Real Madrid al Olympique de Lyon, donde firmó 8 goles y 8 asistencias entre Ligue 1, Europa League y Copa de Francia.
Brasil necesita una nueva referencia goleadora para los próximos años, y Endrick tiene todos los ingredientes para asumir ese papel. No parte necesariamente como titular indiscutible, pero su impacto puede ser decisivo desde el banquillo. Un gol importante con la canarinha cambiaría su dimensión.
4. Ibrahim Mbaye (Senegal)
Ibrahim Mbaye, atacante del PSG, llega con 18 años y una carrera acelerada desde muy temprano. Debutó en la liga francesa con apenas 16 años y ya sabe lo que es competir con Senegal en escenarios de máxima exigencia. Es una de las joyas emergentes de los Leones de Teranga.
Su perfil mezcla velocidad, potencia y capacidad para atacar espacios. Senegal suele competir muy bien desde el físico y la transición, y Mbaye encaja en ese molde con una chispa diferencial. Si gana minutos en el Mundial, puede convertirse en una de las revelaciones africanas del torneo.
5. Hamza Abdelkarim (Egipto)
Hamza Abdelkarim, cedido en el juvenil del Barça por Al-Ahly en la 2025/26, aparece como el gran nombre a seguir en Egipto. Delantero de área, llega al torneo todavía en plena fase de formación, pero con una oportunidad enorme: compartir escenario con Salah y una generación que busca volver a poner a Egipto en el mapa mundial.
A sus 18 años, su Mundial puede medirse más por minutos y señales que por grandes cifras. Para un atacante adolescente, cada aparición en un torneo así sirve para acelerar aprendizajes. Si aprovecha una ocasión, su nombre puede crecer mucho más rápido que en cualquier campeonato juvenil.
6. Ayyoub Bouaddi (Marruecos)
Ayyoub Bouaddi es uno de los centrocampistas jóvenes más interesantes del fútbol marroquí. Formado en el Lille, donde se ha afianzado como titular pese a sus 18 años, destaca por su físico, su capacidad para cubrir campo y una madurez competitiva impropia de su edad. Marruecos suma otro talento precoz a una fábrica que no deja de producir.
Su reto es especialmente difícil porque compite en una selección con enorme profundidad de perfiles en la medular, pero precisamente por eso cada minuto puede valer su peso en oro para él. Si Bouaddi logra hacerse un hueco en la rotación de los ‘Leones del Atlas’, el Mundial puede acelerar su salto definitivo hacia la primera línea del fútbol europeo.
7. Kerim Alajbegovic (Bosnia y Herzegovina)
También de 18 años, Kerim Alajbegovic representa el perfil de talento menos conocido que puede aprovechar el Mundial para cambiar su nombre de escala. Atacante zurdo, creativo y con buena conducción, llega desde Bosnia y Herzegovina con margen para sorprender a quienes todavía no lo tienen ubicado.
En selecciones que no parten entre las favoritas, un joven con descaro puede ganar protagonismo muy rápido. Si Bosnia encuentra espacios para correr y atacar con libertad, Alajbegovic, que regresa al Leverkusen tras su paso por el RB Leipzig, puede ser uno de esos futbolistas que el gran público descubre durante la fase de grupos.
8. Kendry Páez (Ecuador)
Kendry Páez lleva años señalado como uno de los grandes talentos sudamericanos de su generación. Zurdo, técnico y con una personalidad enorme para jugar entre líneas, ya debutó muy joven con Ecuador y llega al Mundial con experiencia internacional y como jugador afianzado en River Plate pese a tener solamente 19 años recién cumplidos.
Su caso es especial porque Ecuador puede darle un papel importante, no solo minutos simbólicos. Páez tiene último pase, golpeo y capacidad para ordenar ataques desde tres cuartos. Si Ecuador compite bien, él puede ser una de las caras jóvenes del torneo.
9. Yan Diomande (Costa de Marfil)
El exjugador del Leganés es otro de los perfiles africanos a seguir y un jugador por el que se pagará mucho dinero en el corto plazo. Extremo rápido, vertical y agresivo en el uno contra uno, representa ese jugador que puede romper un partido desde una banda incluso sin necesitar demasiados minutos. Su fútbol vive del cambio de ritmo.
Costa de Marfil tiene una tradición fuerte de atacantes físicos y desequilibrantes y Diomande, que viene de hacer 13 goles y repartir 10 asistencias en el RB Leipzig, encaja en esa línea. El Mundial será una prueba de madurez: medir cuándo encarar, cuándo soltar y cómo competir ante defensas de élite. Si ordena su talento, puede salir muy reforzado.
10. Rayan (Brasil)
Rayan, delantero brasileño nacido en 2006 como Endrick y formado en Vasco da Gama, es otro nombre que encaja en la tradición de atacantes precoces de Brasil. Zurdo, potente y con facilidad para atacar el área, llega al Mundial como parte de una generación que quiere abrir camino más allá de Vinícius y Raphinha.
Su margen dependerá de los minutos que encuentre en una selección cargada de talento ofensivo, pero Brasil siempre mira con atención a sus delanteros jóvenes y el Mundial puede cambiar cualquier jerarquía. Un buen torneo lo pondría de inmediato en el radar global más allá del Bournemouth, su actual equipo.
El Mundial 2026 enfrentará a las leyendas que se despiden, como Messi, Cristiano o Neymar, con los chicos que quieren heredarlas. Lamine Yamal ya cruzó esa frontera antes de llegar al torneo y tras él llega una nueva generación que busca su propio salto. Algunos de estos adolescentes pueden salir de la Copa del Mundo convertidos en estrellas globales.