Romeo Moreno, el segundo español de la WWE que va más rápido

Romeo Moreno, alias de Jaime García, es el segundo madrileño de la WWE: torneo Speed, cara a cara con Axiom y Heatwave en el horizonte.

Ring de lucha libre vacío e iluminado por un foco en un pabellón antes de una función
Un ring de lucha libre, preparado y vacío antes de una función. Imagen generada con inteligencia artificial.

Hasta hace bien poco, la lucha libre española era una rareza de nave industrial, un espectáculo de barrio sin apenas salida al mundo. Que la WWE tenga hoy a dos madrileños del mismo gimnasio cambia por completo ese relato.

El último en subir se llama Romeo Moreno y su ascenso en NXT ha sido tan veloz que en pocas semanas ya peleaba por un título y se medía cara a cara con Axiom, el pionero que le señaló el camino.

Con NXT Heatwave asomando a finales de agosto, toca entender de dónde sale este chaval de 24 años y por qué su historia importa más allá del nicho.

Una escena que pasó de no exportar a nadie a colocar a dos

El wrestling en España nació a contracorriente, sin televisión, sin cantera y con un público que cabía en una nave. La Triple W, la promotora madrileña White Wolf Wrestling, lleva desde 2008 celebrando funciones en La Tabacalera y montando escuela sin ánimo de lucro, con guionistas y formadores propios que empezaron casi como aficionados.

Durante años, ese circuito produjo combates memorables que casi nadie fuera del gremio llegaba a ver, funciones de tarde de domingo con un público entregado pero minúsculo.

Que dos de sus alumnos compartan ahora contrato en la empresa más grande del planeta era, hace una década, pura ciencia ficción. El salto de lo local a lo global ha dejado de depender de un golpe de suerte para convertirse en algo parecido a un método.

Jaime García, el chaval que ya triunfaba fuera

Detrás de Romeo Moreno está Jaime García, un joven madrileño que en el circuito independiente competía como Zozaya y que ya se había hecho un nombre antes de cruzar el charco.

Firmó con la WWE el 24 de octubre de 2025 y debutó el 2 de diciembre en una grabación no televisada de NXT ante Brooks Jensen, todavía con su nombre real. El de Romeo Moreno no apareció hasta el 24 de marzo de 2026, en otro combate sin cámaras frente a Kam Hendrix.

Su currículo previo no era menor. Como Zozaya se hizo un nombre en la británica RevPro: ganó al campeón británico Michael Oku en el estreno de la promotora en Barcelona, se llevó un Iron Man a muerte súbita ante Leon Slater y se despidió en agosto de 2025 midiéndose a Zack Sabre Jr., con el vestuario en pie aplaudiéndole. También peleó en Japón, en la Pro Wrestling NOAH del Nippon Budokan. No aterrizó en NXT como un desconocido, sino como una promesa a la que la escena europea ya seguía de cerca.

Un ascenso a la velocidad del título Speed

La casualidad quiso que su despegue coincidiera con la división más frenética de la marca. El Campeonato Speed premia los combates de duración limitada, donde cada segundo cuenta y no hay margen para el desgaste largo.

Moreno se coló en el torneo por una oportunidad titular y, en el episodio del 26 de mayo de 2026, sorprendió a Nathan Frazer con un roll-up agónico.

La final ni siquiera estaba prevista. Sean Legacy y Dorian Van Dux habían empatado al agotar el límite en la otra llave y los eliminaron a los dos, así que la primera ronda del madrileño pasó a ser la final del torneo.

El detalle del reloj es el que explica la categoría. Los combates de Speed tienen un límite de cinco minutos, y Moreno contó hasta tres a falta de dos segundos, revirtiendo en un inside cradle lo que iba a ser un Falcon Arrow de Frazer.

Y Frazer no es un compañero de desarrollo: es una superestrella de SmackDown, o sea que un recién llegado tumbó a un hombre del plantel principal.

Lo mejor lo había dicho el propio Frazer antes del combate, y sin querer resumió el reportaje entero: «Resulta que es de España, de Madrid, el mismo sitio del que es Axiom. No sería la primera vez que derroto a un chico de Madrid». Perdió.

El premio fue una oportunidad inmediata por el cinturón. El 2 de junio retó a Lexis King, campeón que se anuncia a sí mismo como el hombre más veloz del mundo y que había ganado el título vacante el 21 de abril ante EK Prosper, en el torneo que la WWE montó cuando Elio LeFleur tuvo que renunciar al cinturón por una lesión de hombro. Moreno se quedó a las puertas: King retuvo a treinta segundos del límite.

La derrota no frenó el runrún alrededor del madrileño, porque lo llamativo nunca fue el resultado sino el ritmo del ascenso. Semanas para pasar de debutante a aspirante, un calendario que en la marca de desarrollo no suele verse tan comprimido.

El espejo se llama Axiom

El siguiente peldaño tenía un peso simbólico difícil de exagerar. El 9 de junio, Moreno se midió por primera vez a Axiom en un combate por parejas: él con Noam Dar, y enfrente Fraxiom, el equipo del propio Axiom y Nathan Frazer.

Los dos madrileños dieron sus primeros pasos en la misma Tabacalera, casi como el hermano mayor y el pequeño de una misma familia. Acabó siendo Axiom quien contó hasta tres, pero el simbolismo del cruce pesó más que el marcador para el aficionado español que llevaba años esperando una estampa así.

Conviene recordar quién es el espejo. Axiom, Carlos Ruiz en el carné, fue el primer español en ganar un título en la WWE y el primero en firmar un combate de cinco estrellas para el Wrestling Observer, aquel duelo de 2018 ante Zack Sabre Jr. en Madrid. El paralelismo es casi literario, porque el último combate europeo de Moreno, siete años después, también fue ante Sabre Jr.

Que su relevo natural salga del mismo vestuario no parece coincidencia, sino la prueba de que una escuela puede generar continuidad, no milagros. La referencia deja de ser un caso aislado y empieza a leerse como un linaje.

La señal más reciente llegó el 18 de agosto, y conviene no maquillarla. Moreno entró en un combate a cuatro por convertirse en aspirante al título Crucero de la AAA, junto a La Parka, Tristan Angels y EK Prosper, y fue él quien encajó la cuenta: Prosper lo remató con un moonsault desde lo más alto. En la marca de desarrollo, al recién llegado todavía le toca perder.

Heatwave, el escaparate que viene

El horizonte inmediato tiene nombre y fecha cerrada. La WWE ha confirmado en nota oficial que NXT Heatwave se celebrará el 30 de agosto de 2026 en el Bert Ogden Arena de Edinburg, en Texas, en una jornada doble junto a la mexicana Lucha Libre AAA.

El evento mexicano, Ola de Calor, abre la jornada y Heatwave arranca a las 15.00 hora del este, el mismo domingo en el que Londres acoge el All In de AEW: los dos escaparates más grandes de la industria repartidos en la misma tarde.

Es la clase de día en el que un talento de desarrollo da el salto de categoría ante un foco mucho mayor. A día de hoy no está confirmado que Moreno figure en la cartelera, así que lo prudente es hablar en condicional: una plaza ahí valdría como confirmación de que su irrupción no fue un espejismo de unas semanas buenas.

Sea en Texas o algo más adelante, el dato de fondo permanece intacto: la lucha libre española ha dejado de fabricar excepciones aisladas para alumbrar una segunda generación que empuja detrás de la primera. Si Axiom fue la puerta que nadie había abierto, Romeo Moreno es la señal de que detrás vienen más y llegando antes.