El inesperado resurgir de Mariano Díaz

El atacante hispanodominicano se convirtió en el MVP de la primera jornada de Liga con una actuación clave para los primeros tres puntos del Alavés.

Mariano Díaz del Alavés es felicitado tras marcar.
Mariano Díaz, del Deportivo Alavés, en primer plano, es felicitado por su compañero Nahuel Tenaglia después de marcar el segundo gol de su equipo durante un partido de fútbol de LaLiga española contra el Getafe en el estadio de Mendizorroza, en Vitoria, España, el sábado 15 de agosto de 2026. (Foto AP/Pablo García)

El estadio de Mendizorrotza presenció una realidad inesperada en la primera jornada del Alavés en LaLiga 2026/27. Una verdadera resurrección futbolística con nombre y apellidos. El delantero hispanodominicano Mariano Díaz rompió las cadenas del ostracismo para erigirse como el gran héroe babazorro frente al Getafe en un estreno liguero redondo.

Un primer capítulo de lujo en LaLiga

El contexto de partido exigía rebeldía y el delantero centro respondió con una exhibición majestuosa que por sorprendente evoca sus mejores días como futbolista, hoy demasiado alejados. Frente a un combativo cuadro azulón, mermado por la temprana expulsión de Kiko Femenía, el atacante gobernó la ofensiva siendo una pieza móvil muy difícil de tapar para sus rivales. El impacto de Mariano fue meritorio, participando directamente en los tres zarpazos que doblegaron al rival madrileño.

El ariete abrió la lata disfrazándose de asistente para que Nahuel Tenaglia cabeceara a la red y, posteriormente, clavó el segundo tanto con un derechazo imperial directo a la escuadra, recordando al depredador que fue en el Olympique de Lyon. Una actuación que coronaría, poco más tarde, cuando sirvió el tercer gol a su compañero Mikel Rodríguez.

Una actuación que, por mera estadística, ya reluce por el gol y los dos pases definitivos, pero que cobran una especial relevancia más allá de lo que supuso la victoria. En solo 90 minutos, el delantero ha igualado todo su bagaje de las cinco temporadas anteriores. Una actuación coral que lo coronó como el indiscutible MVP de la jornada, recibiendo de golpe los focos perdidos.

Su exhibición no fue fruto de la casualidad, sino producto del trabajo estival y del convencimiento de un entrenador entregado a su labor. Participar activamente en los amistosos preparatorios le permitió afinar su puntería y el resultado es un estado de gracia que otorga tranquilidad a la afición vitoriana para esta primera semana de la nueva temporada.

Una trayectoria peculiar de la que resarcirse

Su carrera reciente se asemeja a un laberinto. Tras abandonar el confort convulso del Real Madrid, su paso por el Sevilla resultó fantasmagórico, marchándose sin festejar un solo tanto oficial. La pasada campaña en Vitoria también fue un viacrucis, perdiendo protagonismo hasta ser apartado por el técnico Eduardo Coudet.

Los registros de Mariano durante el curso anterior eran desoladores para un delantero de su prestigio y potencial. No registró goles ni asistencias en todo el campeonato, sumando apenas seis minutos en los últimos trece duelos. Un epílogo definitivo que albergaba pocas opciones para él. Sin embargo, el hispanodominicano rechazó claudicar, transformando el dolor en pura intención.

Ahora, a sus recién cumplidos 33 años, afronta su redención en Vitoria. Como el ave fénix, ha transformado la frustración en una combustión imparable sobre el césped. Su sonrisa luminosa simboliza la liberación de un alma futbolística atormentada que vuelve a sentirse viva y decisiva cuando nadie lo esperaba.

Las palabras de alabanza de su entrenador

Lejos del perfil de delantero estático, su naturaleza siempre fue volcánica. Mariano Díaz es un atacante feroz que jamás rehúye el contacto físico. Posee una potencia que le permite percutir como un ariete contra las defensas cerradas, ganando duelos gracias a un físico pletórico y a su indomable carácter.

Su instinto rematador permanece intacto y es capaz de armar la pierna con una velocidad asombrosa, castigando el esférico con violencia y demostrando que su buen disparo y su destacable poder aéreo lo convierten en una amenaza multidimensional en la élite, resolviendo situaciones límite cuando los circuitos de creación colectiva sufren cortocircuitos temporales.

Con todo eso, es lógico pensar que la intención primera de Quique Sánchez Flores es aprovechar ese talento. Un jugador que, según sus propias palabras, de estar al cien por cien, difícilmente estaría en el Alavés, pudiendo ser parte de un equipo con intención de luchar por una temporada cómoda. “Es un jugador que en su mejor condición sería inaccesible para nosotros”.

Su calidad para atacar los intervalos entre centrales con agresividad felina y ofreciéndose con desmarques continuos hace que sus virtudes puedan ser claves para ser un delantero útil y multifunción para el míster.

Si bien sabe funcionar como una boya, siendo capaz de fijar zagueros y descargar balones y oxigenando a sus compañeros cuando la presión asfixia la salida desde la retaguardia de su propio equipo, también es un delantero capaz de atacar el espacio y buscar el disparo lejano con convicción y calidad.

Las opciones para Quique Sánchez Flores

Quique Sánchez Flores, afianzando el sistema de 1-5-3-2 de manera bastante marcada, ha logrado hallar en este delantero una pieza maestra que puede ser virtuosa conectada con los objetivos del equipo babazorro.

Tácticamente, en un esquema donde la amplitud recae en los carrileros, la ofensiva requiere altísima movilidad y Mariano Díaz proporciona esa agitación indispensable para quebrar las líneas de retaguardia contrarias. Un tesoro en las manos de un entrenador que todavía cree en su potencial.

Quique Sánchez Flores busca exprimir las transiciones vertiginosas. Al emparejar a Mariano con perfiles complementarios como Lucas Boyé o Toni Martínez, surgen sinergias tácticas formidables. Mientras sus acompañantes asumen el rol de fijadores posicionales, él puede explotar su libertad de movimientos para trazar diagonales letales hacia el arco.

En un ecosistema rocoso que le exime de responsabilidades creativas excesivas, podría ser muy capaz de maximizar su rendimiento ofensivo, logrando que su labor se centre exclusivamente en el último tercio, administrando sus esfuerzos físicos con una precisión absoluta para darle al Alavés una herramienta clave para los objetivos de esta recién estrenada 2026/27.