Vinicius se corona a una semana del Balón de Oro y disipa cualquier atisbo de duda: la estrella es él
El brasileño lideró con su hat-trick la remontada épica del Real Madrid ante el Dortmund. Ya suma más goles en la Copa de Europa (24) que Amancio y Santillana (22).
La megafonía de un gran estadio suele ser un buen termómetro para medir los rangos. El Bernabéu, acostumbrado a corear el ‘7’ de Cristiano o el ‘9’ de Benzema, sabe que al último futbolista en anunciarse por los altavoces en las alineaciones se le otorga la condición de estrella; y en el Real Madrid, a pesar de que el fichaje de Mbappé amenazase con opacarle, todos tienen claro que el crack de este equipo es Vinicius.
Vinicius José Paixão de Oliveira Júnior.
𝐔𝐧𝐚 𝐟𝐮𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐢𝐧𝐚𝐠𝐨𝐭𝐚𝐛𝐥𝐞 𝐝𝐞 𝐦𝐚𝐠𝐢𝐚. ⚽️⭐️@vinijr #UCL #LaCasaDelFútbol pic.twitter.com/ecTPTR7RH3
— Fútbol en Movistar Plus+ (@MovistarFutbol) October 22, 2024
El brasileño deslumbró con un hat-trick para el recuerdo en la remontada contra el Borussia Dortmund (5-2). El pitido final del rumano Kovács dio paso a la coronación: mientras el estadio cantaba a coro el «Vinicius, Balón de Oro», sus compañeros y Ancelotti fueron a buscarle para abrazarle y darle las gracias. Cuando los blancos se hundían (0-2 al descanso) y hasta Carletto parecía tener en riesgo su condición de intocable, el cohete de São Gonçalo se echó al resto a la espalda y lideró el camino hacia una victoria importantísima en este nuevo formato de la Champions.
Ya en la primera parte, con un Madrid soso, romo y sin ideas, Vini se erigió en el único futbolista capaz de generar inquietud en el rival. Lo intentó con un par de cabalgadas y un escorzo con la izquierda a centro de Mbappé; no hubo éxito. En la segunda mitad, con el empuje del 1-2 de Rüdiger y el viento a favor, desplegó su arsenal de recursos técnicos y físicos para convertir su defensa en un tormento para Ryerson.
Primero, en el 62′, embocó a portería vacía una acción fabricada por la derecha y que tocó primero en Mbappé para lograr el 2-2. Lucas obró el 3-2… y el paulista, en el 85′, convirtió en su particular doblete una jugada que inició en la izquierda y que terminó con un disparo inapelable para Kobel. Ya en el añadido, volvió a irrumpir desde su costado favorito y voleó al portero con la zurda para conseguir su primer hat-trick en esta competición.
Además de las sensaciones (un torbellino), sus cifras impresionan cada día más. Con sus tres dianas suma 24 en la Copa de Europa y deja atrás a dos leyendas como Santillana y Amancio Amaro; ahora persigue al mito Paco Gento, que frenó su contador en 31. Vinicius sólo tiene 24 años… y ya no parece imposible que dé alcance a las cifras de récord que dejaron jugadores como Benzema o el propio Cristiano.
La exhibición del brasileño llega a sólo una semana de la entrega del Balón de Oro en París, un galardón que recibirá con casi total seguridad y que premiará una carrera de fondo de trabajo, constancia y regularidad para convertir las burlas en actuaciones memorables. La de este martes contra el subcampeón de Europa es sólo una más… y salva al Madrid y Ancelotti de la quema de las críticas.
«Llegamos al vestuario callados»
Tras el encuentro, el extremo atendió a Movistar Plus+ y se congratuló por un triunfo trascendental: «Creímos en nosotros, sabemos que cuando estamos en casa puede pasar de todo». Además, Vinicius dio la receta para pasar del 0-2 al 5-2 y reveló lo que se vivió en la caseta al descanso: «Llegamos al vestuario callados, sólo escuchando al míster. Nos dijo que si marcamos primero íbamos a remontar. Y lo hicimos. Pero tenemos que mejorar y salir así desde el principio, porque si no el míster no aguanta».
Además, el ‘7’ confía en la mejoría colectiva («estamos viendo cómo vamos a jugar; al míster siempre le importa la manera de hacerlo») y valoró los gritos del graderío pidiendo el Balón de Oro para él: «Eso lo dejo que lo cante la gente, pueden decir lo que quieran. Me alegro. Es un sueño hecho realidad». Ancelotti le dice «que siga así»: «Todavía tengo 24 años. Quiero seguir aquí para siempre y dar cosas a este equipo, que me lo ha dado todo».