El atacante del Eintracht de Frankfurt, Younes Ebnoutalib, ha suscitado ya en sus pocos minutos con la selección alemana la sensación de que podemos estar ante una de las grandes apariciones de la etapa de Klopp en la ‘Mannschaft’ por poder representar bien la clásica figura del ‘9’ en Alemania.

¿La primera gran aparición con Klopp?

No ha necesitado ni siquiera marcar para que la figura de Younes Ebnoutalib empiece a dispararse en la realidad del fútbol alemán. En la primera convocatoria de Jürgen Klopp como seleccionador, el nombre de este jugador de ascendencia marroquí resonó con fuerza por ser uno de los más desconocidos.

Aunque en Alemania ya suena su nombre con asiduidad, con un comienzo de temporada muy notorio como delantero centro del Eintracht de Frankfurt de Adi Hütter, los cuatro goles ya cosechados en Bundesliga convencieron a Klopp de que su rol y su estilo como delantero podían ser útiles a una selección que necesita sangre nueva.

Convocado por primera vez con la ‘Mannschaft’, Ebnoutalib llegó a Frankfurt en enero de este mismo año, habiendo sorprendido en la temporada previa con el Elversberg en la 2. Bundesliga. Un equipo que, a la postre, ha acabado siendo parte de la primera categoría gracias, en parte, a los goles anotados por el atacante en sus primeros meses de la temporada.

Y es que antes de su marcha, Younes Ebnoutalib logró anotar 12 goles para Elversberg, cerca de un 20% de los tantos marcados en total durante la temporada y que permitieron al equipo afianzarse como segundos y acompañar al histórico Schalke 04 a la Bundesliga esta misma campaña.

Del barro de la cuarta división a la Bundesliga

Nacido en Frankfurt am Main, lugar donde hoy desarrolla su fútbol, Younes Ebnoutalib creció en una familia de deportistas, después de que su padre fuera olímpico y compartiendo profesión con su hermano Ilias, que milita actualmente en el filial del Hannover 96 alemán.

Lo curioso es que, en diciembre de 2024, Younes Ebnoutalib aún era jugador en divisiones muy por debajo de lo que hoy es su rutina. Exactamente, era delantero centro del FC Gießen, equipo de la Oberliga. Es allí donde acabó jugando tras salir del Perugia, donde estuvo dos temporadas, de 2022 a 2024, alternando primer equipo con el juvenil.

Su primera oportunidad, a pesar de todo, le llegó en el modesto FC Kalbach, antes de ir pasando por diversos clubes en su formación, como el SV 07 Heddernheim, el SG Rot-Weiss Frankfurt o el SV Wehen Wiesbaden, todo antes de probar suerte en el conjunto italiano en Serie C, donde sus números no impresionaron.

Desde su vuelta a Alemania, hace solo dos temporadas, el salto cualitativo y de escenario es incuestionable para un jugador de apenas 23 años. Ha debutado ya con una selección tetracampeona del mundo a las órdenes de Klopp y con la opción de sorprender, convencer y ser el nuevo ariete de Alemania.

Una pieza necesaria en Alemania

No es difícil entender que la posición del delantero centro en Alemania ha sido siempre un rol relevante. Desde las primeras incursiones mundialistas de la selección teutona, aun siendo Alemania Federal, delanteros de la talla de Uwe Seeler o Gerd Müller han ido abriendo camino a los que vendrían más tarde, como Rudi Völler, Jürgen Klinsmann o Miroslav Klose.

Un rol que en los últimos tiempos parece relegado a ser una opción de recurso más que a algo capital, Thomas Müller fue el último gran ejemplo y, a la vez, el primer paso del cambio: siendo un gran atacante, ya viajaba a caballo entre la mediapunta y la referencia.

Tras él, un jugador como Kai Havertz ha sido capaz de desplazar la vieja rutina de encontrar un relevo de garantías como referencia pura en Alemania. Nagelsmann quiso antes buscar acomodo a un jugador móvil, con entendimiento del juego y con posibilidad para sumar más allá del remate en el área, lo que desplazó a delanteros de la talla de Undav de poder contar con más presencia en este último Mundial.

Los prejuicios, al menos de momento, parecen haber acabado con la llegada de Klopp a la selección alemana, aunque la duda es razonable sabiendo que Younes Ebnoutalib, más que un jugador arquetípico para la titularidad, parece un suplente de garantías para asegurar que la referencia pueda ser una brújula para el resto del equipo en momentos de duda.

El portazo a Marruecos

En un momento en el que las redes de Marruecos para conseguir el favor de jugadores nacidos en Europa están en un punto álgido, parece que no todos acaban por ser convencidos, como ha sido el caso de un Younes Ebnoutalib.

Y no, no siempre ha tenido claro que, de ser internacional, lo sería de Alemania, pues llegó a jugar para categorías inferiores en el país africano y estuvo entre los posibles elegidos de Mohamed Ouahbi para este último Mundial 2026.

De hecho, más allá de su nacimiento en Alemania y la figura de una madre también alemana, la decisión de ir con Klopp llega precisamente por esa decepción sufrida por no ir al Mundial tras una temporada tan destacada y su llegada, por fin, a la Bundesliga y a la élite futbolística en Alemania.

Las molestias en una rodilla fueron suficientes para dejarlo en tierra y eso significó para Ebnoutalib tomar una decisión tajante sobre su elección final. Una decisión que hoy le da un recurso de nivel a Klopp para ver más de cerca a este nuevo talento en el área rival con el que podrá contar el futuro de Alemania.