La Supercopa aterriza en el Palau y deja fuera al tricampeón

La Supercopa de fútbol sala estrena fecha, sede y reglas en el Palau Blaugrana, con cuatro clubes españoles y sin el tricampeón Jimbee.

La fachada del Palau Blaugrana con el escudo del Barça sobre la entrada
Foto: Kuebi = Armin Kübelbeck / Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0), recortada a 16:9.

El primer título del curso del fútbol sala español llega antes que nunca, cambia de escenario y estrena reglas de acceso.

La XXXVII Supercopa de España se disputa los días 5 y 6 de septiembre en el Palau Blaugrana, sede única y primera vez que Barcelona acoge el torneo, con el Barça, el Jaén Paraíso Interior, ElPozo Murcia y el Illes Balears Palma Futsal como protagonistas.

Y con un ausente que canta: el Jimbee Cartagena, ganador de las tres últimas ediciones, se ha quedado fuera del cartel.

Un torneo que adelanta su cita al arranque del curso

Durante años, la Supercopa se jugaba en torno a la festividad de Reyes, en pleno mes de enero, como un alto en el camino de la temporada ya avanzada. Ahora se muda de enero a septiembre y recupera su condición de torneo inaugural, el que abre el calendario y corona al primer campeón del ejercicio antes incluso de que ruede el balón en la Liga.

El cambio no es un capricho de fechas. La competición doméstica pasa a llamarse Liga Prime Futsal y reordena por completo su calendario, de modo que la Supercopa se celebra apenas una semana antes del primer partido liguero.

El torneo, en esencia, estrena un lugar nuevo en el calendario: ya no cierra las fiestas navideñas, sino que enciende la temporada desde el minuto cero. Para los clubes implicados, el matiz no es menor, porque el título llega cuando las plantillas apenas han terminado la pretemporada y el estado de forma aún es un misterio, lo que suele dejar finales imprevisibles.

El Palau Blaugrana, sede única y estreno histórico

El pabellón azulgrana, con capacidad para 7.000 espectadores, acogerá las dos semifinales y la final en un mismo escenario, sin repartir sedes ni descansos. Es un dato con historia: el Palau nunca había albergado una fase final de la Supercopa de España masculina de fútbol sala, pese a su larga tradición como templo del deporte de pista en Barcelona.

La ciudad sí figura como sede en el palmarés, aunque con letra pequeña y en circunstancias distintas. El único precedente del Barça como anfitrión se remonta a 2013, cuando el torneo se decidía a doble partido, con ida y vuelta: los azulgranas ganaron 0-1 en Murcia y empataron 5-5 en el Palau para levantar la primera Supercopa de su historia.

Aquella final quedó como una rareza; esta será la primera fase final al uso en la pista culé.

Cuatro invitados y cuatro caminos distintos

El nuevo formato reparte las cuatro plazas con criterios deportivos redefinidos: el campeón de la temporada, los vencedores de los dos torneos que estrena la Liga, el Apertura y el Clausura, y el campeón de la Copa de España. Es, sobre el papel, un reparto pensado para premiar títulos, y no solo la posición en la clasificación regular.

Como esta es la primera edición del nuevo ciclo y todavía no se han disputado ni el Apertura ni el Clausura, las plazas se han asignado por la vía clásica.

El Barça entra como campeón de Liga, el Jaén como vencedor de la Copa de España y de la Copa del Rey, y ElPozo y el Palma como segundo y tercero de la fase regular.

La transición explica la lista de este año, un puente entre dos modelos. Dicho de otro modo: el nuevo criterio ya está escrito, pero no podrá aplicarse en su versión completa hasta que los torneos de Apertura y Clausura repartan sus primeros campeones a lo largo del curso.

En el capítulo de pergaminos, ElPozo Murcia es el más veterano en estas lides, con seis Supercopas, seguido del Barça, que suma cuatro (2013, 2019, 2022 y 2023) y que llega además de ganar su octavo título de Liga.

Para el Jaén y para el Palma la cita es de otra índole: ninguno de los dos ha levantado nunca este trofeo, así que pelean por estrenar su palmarés en la competición.

La ausencia que pesa: el tricampeón se queda en casa

El gran nombre que falta es el del Jimbee Cartagena, que había ganado las tres últimas ediciones, 2024, 2025 y 2026, y llega a septiembre sin billete.

El vigente campeón no cumple ninguno de los criterios: acabó quinto en la fase regular y cayó en cuartos ante el Movistar Inter, que cerró la serie en el último suspiro.

Fue un adiós cruel para un proyecto que se había acostumbrado a coleccionar trofeos, y que ahora ve cómo el torneo que dominó sin discusión arranca sin él en la pista.

Y no es el único peso pesado que se queda fuera. El propio Inter, el club más laureado de la historia del torneo, tampoco estará: terminó cuarto y quedó apeado en semifinales por el Barça.

De este modo, el estreno de la temporada se juega sin sus dos nombres más laureados, en un formato que, para más señas, volverá a retocarse el año que viene.

Qué se juega cada uno antes del pitido inicial

El sorteo de las semifinales ya se celebró el 24 de julio en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas, y dejó dos cruces con historia propia. En una semifinal se verán las caras ElPozo Murcia Costa Cálida y el Illes Balears Palma Futsal, mientras que en la otra el Barça recibirá al Jaén Paraíso Interior, con el factor cancha del lado azulgrana.

Lo que sí está claro es lo que hay en juego. El Barça buscará su quinta Supercopa ante su afición, ElPozo irá a por la séptima de su historia, y tanto el Jaén como el Palma perseguirán su primer gran título nacional en esta competición.

Con dos de sus reyes recientes mirando desde la grada, el trofeo cambiará de manos casi seguro, y eso, a comienzos de septiembre y con el Palau de fondo, es un buen argumento para arrancar el curso.