Mark Cavendish ha dicho adiós al Tour de Francia de la forma más cruel. El esprinter británico, de 38 años, se ha caído a 60 kilómetros de meta por un enganchón en la parte trasera del pelotón con Pello Bilbao y se ha visto obligado a abandonar la carrera con fuerte dolor de clavícula y el hombro derecho en cabestrillo.

El veterano corredor del conjunto Astana, que el pasado mes de mayo había anunciado su retirada para el final de esta temporada, deja así el récord de victorias en el Tour de Francia en un empate con Edy Merckx, ambos con 34.

Ayer mismo, en la meta de Burdeos, el británico, para muchos el mejor esprinter de todos los tiempos, estuvo cerca de romper la icónica marca de El Caníbal, pero sucumbió en los últimos metros ante Jasper Philipsen, triple vencedor en lo que va de carrera.

A falta de conocer las pruebas exactas, parece muy probable, además, que Cavendish se pierda el Campeonato del Mundo de ciclismo, que este año se disputa en Glasgow entre el 5 y el 13 de agosto. No es poca cosa, para el británico, que no podrá despedirse de la prueba en la que fue campeón en 2011 y subcampeón en 2016.