Los guantes son la pieza más importante del equipo de un boxeador. Protegen sus manos, reducen el daño de los golpes y, según su peso y su relleno, pueden cambiar el resultado de un combate. Por eso su elección, su peso y su revisión antes de cada pelea están regulados con detalle.
En el boxeo profesional, los guantes se miden en onzas. Una onza equivale a unos 28 gramos, y la diferencia entre un guante de ocho onzas y uno de diez parece pequeña, pero se nota en la potencia de cada golpe y en la protección de quien lo recibe.
Cuánto pesan
En los combates profesionales se usan guantes de ocho o de diez onzas, según la categoría de peso y la normativa de cada organismo o comisión. En general, los boxeadores de las categorías ligeras pelean con guantes de ocho onzas y los de las categorías más pesadas, con guantes de diez, que ofrecen más protección.
En el boxeo aficionado y olímpico, los guantes son más pesados, de diez onzas en las categorías femeninas y en las masculinas más ligeras y de doce en las masculinas más pesadas. En los entrenamientos se usan guantes todavía más grandes, de entre 12 y 18 onzas según el peso del boxeador, para cuidar las manos y al compañero.
El relleno y la forma
No todos los guantes del mismo peso son iguales. Cada fabricante usa un relleno distinto, con espumas o crines, y una forma propia. Un guante de combate lleva menos relleno que uno de entrenamiento, y cada marca decide en qué zonas lo coloca.
Por eso la elección de la marca es parte de la negociación de un gran combate. Los equipos acuerdan qué guantes usará cada boxeador, y a veces discuten durante semanas. Un pegador puede preferir un modelo con menos relleno, y un boxeador técnico, uno que proteja más sus manos, así que el detalle importa.
Las vendas
Debajo de los guantes, los boxeadores llevan vendas que protegen los huesos de la mano y la muñeca. Se colocan en el vestuario antes del combate, con gasa y cinta adhesiva, y su uso está regulado: hay límites en la cantidad de material y en dónde puede colocarse la cinta.
El vendaje se hace bajo la supervisión de un inspector de la comisión y, a menudo, en presencia de un miembro del equipo rival. Cuando termina, el inspector lo firma o lo marca para poder detectar después cualquier manipulación. Es un control pensado para evitar cualquier trampa.
Los escándalos
La historia del boxeo tiene casos graves de manipulación. En 1983, en Nueva York, el boxeador Luis Resto peleó contra Billy Collins con guantes a los que se había retirado parte del relleno. Collins sufrió lesiones en los ojos que acabaron con su carrera, y el caso terminó en los tribunales.
En 2009, antes de un combate con Shane Mosley, el equipo de Antonio Margarito fue descubierto con unas vendas que contenían un material endurecido. La comisión de California revocó la licencia de Margarito y de su entrenador, Javier Capetillo, durante al menos un año. El fraude se descubrió en el vestuario, donde se supervisa el vendaje antes de cada combate.
Cómo se revisan
Los guantes los suministra el promotor y, antes de cada combate, los inspectores examinan cada uno: comprueban que el relleno no esté desplazado y que el guante esté entero y en buen estado. En el vestuario, el boxeador se los pone bajo supervisión, y los cordones o cierres se cubren con cinta para evitar cortes al rival.
Si un guante se rompe o se daña durante la pelea, el árbitro puede detener el combate para cambiarlo. Los organizadores tienen guantes de repuesto preparados, revisados como los originales, para que la sustitución no retrase demasiado el combate.
El color y la marca
En los grandes combates, los guantes suelen tener colores distintos para cada boxeador, lo que ayuda a los jueces y al público a distinguirlos. Los fabricantes compiten por aparecer en las peleas más vistas, porque la imagen de un campeón con sus guantes es una publicidad enorme.
Algunos boxeadores tienen contratos con una marca y solo pelean con sus guantes. En esos casos, el modelo forma parte del acuerdo del combate, y el rival puede aceptar la misma marca o pedir otra, una negociación que se suma a la de la bolsa y la fecha.
Los guantes de las MMA
En las artes marciales mixtas, los guantes son muy distintos. Pesan entre cuatro y seis onzas, tienen los dedos libres para poder agarrar y luchar en el suelo y ofrecen mucha menos protección.
En las MMA, el promotor suministra los guantes, la comisión los aprueba y ningún peleador puede llevar los suyos. En el boxeo, en cambio, la marca se pacta en el contrato del combate.
Un debate abierto
Los guantes siguen siendo objeto de discusión y la investigación es escasa. En 2017, con el debate sobre los guantes de ocho onzas de Mayweather y McGregor, el médico Jonathan Gelber, de la Association of Ringside Physicians, admitió que no se sabe qué efecto tiene cambiar su tamaño en los boxeadores de más peso.
Mientras tanto, el reglamento sigue buscando el equilibrio entre espectáculo y seguridad. Cada detalle, del peso al relleno y del vendaje al cierre, está pensado para que el combate se decida por la habilidad de los boxeadores y no por una ventaja escondida.