En MotoGP, el dorsal es casi tan importante como el nombre del piloto. El 46 de Valentino Rossi, el 93 de Marc Márquez o el 99 de Jorge Lorenzo son marcas reconocibles en todo el mundo, y detrás de cada número hay una historia familiar, un homenaje o una simple casualidad.

El sistema actual permite a cada piloto elegir su número y mantenerlo durante toda su carrera. Pero no todos los números están disponibles: el 1 tiene un uso especial y varios dorsales se han retirado para siempre en homenaje a pilotos que marcaron la historia del campeonato.

Cómo se elige un número

Los pilotos del Mundial eligen su dorsal al llegar al campeonato, entre los números del 2 al 99 que estén libres. Si el número que quiere ya lo lleva otro piloto, el recién llegado debe buscar una alternativa. Una vez elegido, el número suele acompañar al piloto en todas las categorías.

No siempre fue así. Durante décadas, los dorsales dependían de la clasificación del año anterior, y los pilotos cambiaban de número cada temporada. El sistema de números permanentes convirtió el dorsal en una marca personal, con su propia tipografía, sus colores y su merchandising.

El número 1

El 1 está reservado para el campeón del mundo de la temporada anterior, que puede usarlo si quiere. Muchos campeones prefieren mantener su número habitual porque se ha convertido en su seña de identidad, y otros eligen el 1 como símbolo del título. Francesco Bagnaia lo llevó en 2023 y 2024, y Jorge Martín lo estrenó en 2025.

La historia del número 1 en MotoGP tiene sus curiosidades. Durante años nadie lo llevó, porque los campeones preferían sus dorsales de siempre, y su regreso a la parrilla fue una de las novedades de las últimas temporadas. Es una decisión que cada campeón toma con su equipo y sus patrocinadores. Marc Márquez, campeón en 2025, prefirió seguir con el 93 en 2026.

Los números retirados

El primer dorsal retirado fue el 34 de Kevin Schwantz, campeón del mundo de 500 centímetros cúbicos en 1993. MotoGP lo retiró como homenaje a su carrera cuando el estadounidense se despidió, en una época en la que los números permanentes todavía no eran la norma.

Otros números se retiraron tras la muerte de sus pilotos. El 74 de Daijiro Kato, que falleció tras un accidente en Suzuka en 2003, el 48 de Shoya Tomizawa (Moto2), que murió en Misano en 2010, y el 58 de Marco Simoncelli, que perdió la vida en Sepang en 2011, forman parte de esa lista, junto al 69 de Nicky Hayden, campeón en 2006.

El 65 de Loris Capirossi también está retirado en la categoría reina, y en 2022 se sumó el 46 de Valentino Rossi, en una ceremonia en Mugello antes del Gran Premio de Italia. El italiano nunca había pedido esa retirada y había animado a otros a usar su número, así que la decisión generó cierto debate.

Números con historia

Detrás de muchos dorsales hay historias personales. Marc Márquez eligió el 93 por su año de nacimiento, y Hayden llevaba el 69 porque su padre había corrido con ese número. Otros pilotos escogen el número de un ídolo o uno que les trajo suerte en sus primeras carreras, y lo mantienen durante toda su vida deportiva.

El 99 de Jorge Lorenzo tiene hoy un heredero español. José Antonio Rueda, campeón del mundo de Moto3 en 2025, corre con ese número desde sus primeros años en el Mundial y lo ha convertido en su propia seña. Es uno de los casos en los que un dorsal célebre vuelve a la parrilla con otro piloto.

Los números de los españoles

Los pilotos españoles han dejado dorsales muy reconocibles. Además del 93 de Márquez y el 99 de Lorenzo, Dani Pedrosa corrió con el 26, Jorge Martín con el 89 antes de estrenar el 1 y Pedro Acosta con el 37. Álex Márquez lleva el 73, un número que muchos aficionados asocian ya al pequeño de los Márquez.

Muchos de esos números nacieron en las categorías de promoción y no se han movido desde entonces. Para los aficionados españoles, son parte de la memoria de dos décadas de éxitos en el Mundial, y muchos siguen viéndolos en las gradas de cada Gran Premio.

El dorsal como marca

El número se ha convertido en una parte esencial de la imagen de un piloto. Aparece en la moto, en el casco, en el mono y en toda la ropa que venden los equipos, y muchos aficionados identifican antes a un piloto por su dorsal que por su nombre. Es un activo comercial para él y para su equipo.

Por eso los pilotos protegen su número con cuidado. Cambiarlo supone perder una parte de su identidad, y algunos lo registran como marca comercial para usarlo en sus productos y en sus academias. El 93 de Márquez o el 46 de Rossi son ejemplos de dorsales que se han convertido en negocios propios.

Otros campeonatos

La Fórmula 1 adoptó un sistema parecido en 2014, con números permanentes elegidos por los pilotos, y también reserva el 1 para el campeón. El Mundial de Superbikes y otros campeonatos de motociclismo siguen modelos similares, en los que el piloto conserva su dorsal temporada tras temporada.

Para el aficionado, los números forman parte de la historia del deporte. Ver un dorsal retirado en una pancarta o un número clásico en una moto nueva recuerda a los pilotos que marcaron una época, y por eso la elección de un dorsal es, para muchos jóvenes, una de las primeras decisiones importantes de su carrera.