El CD Tenerife comunicó hoy martes el fallecimiento de Jesús de Miguel Alameda. El delantero, de 30 años, murió a las 8:00 horas en el Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria. Estaba ingresado en la UCI desde el lunes 2 de noviembre, tras un choque con el portero del FC Andorra, Jesús Owono, en el Heliodoro Rodríguez López.

«Rotos de dolor, con un nudo en la garganta y sin poder creer que esto sea verdad». Así empieza el comunicado que el club publicó en sus redes sociales. El Tenerife añade que «no hay palabras de consuelo» y que todo el tinerfeñismo «hoy llora por este cruel desenlace».

En el mismo texto, la familia del jugador agradece «todas y cada una de las muestras de apoyo recibidas». También pide «máximo respeto a su privacidad, en estos terribles momentos».

Las horas previas fueron de angustia. La noche del lunes, el club lo describía en un comunicado oficial como «estable, dentro de la gravedad». Durante la madrugada llegó la peor noticia: su situación médica había «empeorado neurológicamente».

El golpe llegó en el tiempo añadido, con 2-2 en el marcador. De Miguel sufrió una parada cardiorrespiratoria sobre el césped y los sanitarios lograron reanimarlo. Mientras le atendían, su compañero Anthony Landázuri rezaba en el terreno de juego. La grada acompañó con aplausos su salida en ambulancia.

Jesús de Miguel nació en Madrid en 1996 y se formó en la cantera del Leganés. Hizo casi toda su carrera en categorías modestas, hasta dar el salto con el Castellón. Allí marcó 25 goles y logró el ascenso a Segunda División.

Llegó al Tenerife en julio de 2025 y sus 11 goles ayudaron a subir al equipo a LaLiga Hypermotion. En el Heliodoro ya había celebrado un ascenso en 2018, con el Internacional de Madrid. Ese estadio fue su casa y el escenario de su última jugada. Los clubes de toda España se suman ya al pésame al Tenerife y a la familia.