Dos equipos capaces de sostener una iniciativa ofensiva como la que llevaban a la espalda antes de este partido han acabado con un marcador llamativo, eso sí, a favor de los de Flick, que ha sabido de nuevo sacar el orgullo del Barça ante un Aston Villa que no tuvo capacidad para sostener la mirada a los culés en el Camp Nou.

Resolver desde la calma

El Barça logró sacar un resultado clave ante el Aston Villa en un partido que se cerró con un rotundo 3-0 para el equipo culé, que esta vez sí fue contundente en Champions League, con la intención de olvidar la semana horrible ante PSG y Real Madrid y con un buen registro de juego, goles y sensaciones en esta jornada cuatro.

Con este papel, el Barça mostró un desempeño de menos a más, controlando mejor el duelo con el pasar de los minutos y acercando poco a poco a su ritmo ideal el devenir del partido, en el que Lamine Yamal y Raphinha pusieron los goles, y que tuvo en Gordon, Pedri y la pareja de centrales, Pau Cubarsí y Gerard Martín, un desempeño más que notable.

Una primera parte con alguna duda

Aunque el final del partido reflejó la superioridad culé, la primera parte permitió a los ingleses irse al descanso con una ventaja mínima y algunas sensaciones encontradas. Ni estuvo atinado el Barça ni preciso el Villa, pero sobre todo no parecía que ninguno de los dos tuviera controlado el duelo.

La realidad del Barça, con capacidad para hacer de su feudo un actor implicado más, esta vez bajo la lluvia, marcó una falta de control que parecía regalar alguna opción de más al equipo de la Premier League, que no llegó a crecerse lo suficiente en ningún momento, pero que pudo presentar más batalla por ese ritmo al que se subieron ambos y que beneficiaba claramente a los visitantes.

El plan del Aston Villa no defrauda

En ocasiones le faltó fe y acierto al equipo villano, que tuvo a pesar de todo un partido muy en la línea de lo esperado. El plan de Emery fue exactamente lo que ha mostrado esta campaña tras una reconstrucción notoria del equipo y con la intención de ser un conjunto valiente, con capacidad para buscar la espalda al equipo culé.

Lo hicieron en varias ocasiones, no sin tener a Cubarsí y Martín intensos y muy acertados, que supieron contener el envío de varios balones que buscaban la espalda de la zaga culé. Esa iniciativa se quedó sin peso específico, gracias a la velocidad y a la anticipación de un Barça que supo leer siempre la fórmula del Aston Villa.

Tras el descanso, con un resultado aún corto para los locales, quiso sacar fuerzas de flaqueza, creciendo en iniciativa, pero sin el acierto necesario por parte de Mbaye (entrado en la segunda mitad) o Jackson, que no encontró su suerte de cara a portería a pesar de ser uno de sus fuertes sorprender al espacio.

Raphinha lo vuelve a hacer

Fueron dos los goles que supo convertir Raphinha de nuevo en Champions League. Parece no haber perdido el toque ofensivo de cara a portería el jugador brasileño, que con su primer tanto ante el Villa igualaba a Rivaldo con el Barça en Europa, para superarlo pocos minutos después, con 23 goles ya en la Champions League.

Dos tantos que fueron fundamentales para encarar un partido que ya parecía cerca del bolsillo blaugrana, pero que el ’11’ del Barça volvió a asegurar gracias a sus registros. El equipo azulgrana vuelve a agradecer a viva voz la calidad del atacante, que este año está superando todas las expectativas.

El papel de Gordon y Cancelo desde la izquierda

De nuevo, el rol de Cancelo y de Gordon en el perfil zurdo azulgrana dejó mucho más que estadísticas. La presión y la presencia ofensiva de Gordon y de Cancelo percutiendo y siendo vertical en carril interior hacen de ese perfil una muestra interesante de la gestión del Barça en esa banda.

El entrenador azulgrana ha gestionado muy bien el rendimiento que puede dar el inglés, que vuelve a ser crucial con su juego más allá de que los números no lleguen tanto como, quizá, puede merecer. Gordon es un jugador capaz de moverse con peligro, mostrando además una facilidad enorme para sostener jugadas en ataque, potenciar su peligro e incansable en su entrega defensiva.

En el caso de João Cancelo, el luso es un jugador muy importante en la izquierda, que da mucho en circulación, presión y búsqueda de opciones por dentro, que ha motivado incluso la no presencia de Balde como lateral zurdo de inicio y que ha empujado a Flick a confiar de nuevo en un jugador muy joven para seguir conservando a Cancelo en su mejor rol.

Otro niño como gran novedad

En banda diestra, a la espalda de Lamine Yamal, le correspondió a un jovencísimo e inexperimentado Brian Fariñas, jugador que no es lateral pero que ya ha tenido la confianza de Flick ante Alavés y Aston Villa.

Un movimiento clave para entender el apoyo de Flick al canterano, que ha conseguido ganarse la titularidad también en Europa. Sorprendente, ante todo, siendo un jugador de la medular, con nula experiencia en ese perfil, pero que ha resuelto y cumplido con creces el problema de perfiles del entrenador alemán en la zaga culé.

Un jugador que, lejos de amilanarse, ha sorprendido de nuevo. El canterano, de 20 años y natural de Benicarló, ha sido incluso protagonista en una acción decisiva en velocidad y en solitario como último defensor, siendo crucial ante la presencia ofensiva de Jackson, que pudo haberse complicado mucho más.

Una actuación que muestra que el FC Barcelona no deja de encontrar opciones en la cantera para resolver problemas muy reales y que, de momento, parece salvar situaciones importantes gracias al buen papel de cada jugador que Flick decide probar.