El Barça de Hansi Flick también carbura en Europa
El FC Barcelona arrasa al Feyenoord bajo la lluvia con Rodri integrado, Pedri iluminado y la sorprendente oposición de Raphinha a hacer olvidar al nueve.
Con un rendimiento sostenido tanto en Liga como en Champions, los de Flick han dado su primer paso en la gran competición europea con una seguridad que invita al optimismo. El rendimiento de sus piezas clave y el acople de los nuevos están mostrando un nivel realmente alto que el entrenador alemán busca convertir en regular.
Una demoledora máquina de hacer fútbol
Ha empezado el Barça con ganas de rock & roll y el primer interesado es el propio Flick, que ve cómo la pieza de Rodri ha dado aún más sentido a la manera de entender el fútbol del equipo, además de aportar coherencia y orden a una maquinaria ofensiva ya de por sí excelsa.
El ritmo y el rendimiento del equipo, por encima de otras cuestiones, son más que sorprendentes. Y es cierto que llevar esta sensación a los meses de marzo y abril debería ser la máxima para el staff del Barça, sabiendo que es ahí donde las competiciones pasarán el examen final para poder opositar a todo, pero las sensaciones generales no pueden ser mejores.
Hambre, trabajo y brillantez
Más allá de los goles, la sensación ofensiva de este Barça 2026/27 está fuera de toda duda. Estamos ante el mejor equipo del mundo por sensaciones en este primer mes de competiciones. Un equipo que juega coral pero que empieza a desatar el talento de Lamine Yamal, ya mucho más cómodo; y que está bebiendo de la brillantez de Raphinha, Pedri, Dani Olmo o Rodri, en un espacio compartido óptimo.
Este arrebato ofensivo y esta capacidad para que el equipo pueda vivir en campo contrario beben precisamente de esa notoria sensación de que los nuevos y los veteranos comparten esa característica tan etérea en los deportes a la que llamamos hambre. Desde el más adelantado hasta el que cierra atrás.
Definir lo que queremos decir con eso es complejo, pero se percibe de manera clara cuando ves que todos tienen el objetivo común de hacer al equipo llegar a tiempo, luchar todas las acciones y poder discutir cada balón dividido. Algo que se ve a través de clásicos como Raphinha, pero también en piezas como Gordon (ayer suplente) o Adeyemi, recién llegados.
Un equipo entregado a cada acción y que, además, no rehúye en ningún momento las responsabilidades defensivas exigidas por Flick. La presión es innegociable y así se ve en el campo, donde los jugadores no descansan hasta forzar el cambio de posesión, llevando a sus rivales al error.
Raphinha no se olvida de su cita con el gol
El brasileño es una muestra clara de esa entrega. No solo por lo que conocemos en cuanto a la lucha por evitar la comodidad rival en salida, sino también por su facilidad para adaptarse a la realidad de ser el delantero centro titular de este Barcelona.
Su movilidad y su velocidad facilitan poder verlo como el jugador perfecto para esta misión, pero es que los goles cosechados ya esta temporada anuncian que veremos, si todo sigue así, el mejor año estadístico de Raphinha salvo sorpresa, llevando ya ocho goles y una asistencia en cinco partidos y en apenas 390 minutos entre todas las competiciones.
That Raphinha goal 😱@Heineken | #UCLGOTD pic.twitter.com/btLO1gRuSx
— UEFA Champions League (@ChampionsLeague) September 9, 2026
De hecho, en LaLiga llega ya a los seis goles, la mitad de los cosechados en la temporada pasada en la competición, y un tercio de los conseguidos en su mejor temporada goleadora en el equipo culé, la 2024/25, donde logró 18 en 36 partidos. La opción de superar los números de esa temporada, en la que consiguió 34 goles y 22 asistencias en 57 partidos, está encima de la mesa.
Rodri lo ordena todo (y potencia a Pedri)
Rodri ya ha cogido las riendas. Se nota en su forma de moverse, en cómo ha plantado su mapa de calor en el campo y de cómo se comportan todos a su alrededor. Ya es el jefe y todos entienden que manda por galones, capacidad y entendimiento de la libreta de Flick.
Ese trabajo en la base le puede dar al Barça un mejor análisis y funcionamiento no solo en partidos como el jugado contra el Feyenoord, sino ante rivales que puedan descontrolarlo todo con una calidad que exija mucho más, en lo físico y en lo táctico, a este Barcelona.
En contra del ruido que supuso el Mundial 2026 en cuanto a su relación con Pedri, los minutos jugados ya permiten revelar, si no el futuro, sí la intención de Flick para acoplar la pieza de Rodri a la necesaria capacidad creativa del jugador canario en este Barça.
El madrileño pasa a ser el director de orquesta y Pedri, con solvencia y determinación en zonas más ofensivas, debe ser el primer violín. En ese reparto de zonas, no solo parece que Rodri tiene clara la dirección de este equipo, sino que el propio Pedri ha mejorado su facilidad para tejer jugadas y «olvidarse» de ser un elemento más en salida de balón salvo necesidad.
Una realidad que potenciará el juego del Barça y que facilitará esa dimensión asociativa que el equipo necesita implantar y repartir a través de dos jugadores con conceptos de juego muy parecidos en cuanto a dominio del esférico, pero con habilidades muy distintas que necesitan ser encajadas en el césped. Y, de momento, la cosa pinta bien.
Fermín y Olmo, tándem de lujo
Más allá de la situación de la base de la jugada y el encaje de Pedri en esta nueva fórmula, la posición de la mediapunta cobra peso en el área y en la frontal, con tantos jugadores versátiles y de capacidades llamativas en banda, con la inclusión de Adeyemi (ayer muy notable) y Gordon pidiendo el balón y un Lamine Yamal en pleno crecimiento de su figura.
Que el ’10’ del Barça (y ahora capitán) pueda ganar peso creativo y opciones por dentro depende también de la extraordinaria colaboración espacial de Fermín López y Dani Olmo, que entienden ese rol como nadie y que potencian con coherencia esa expresión de los extremos por dentro, liberando la zona, creando paredes o encontrando líneas de pase.
Gabriel Jesus tiene cobertura en Barcelona
Otra de las buenas noticias es que el último fichaje del Barcelona, Gabriel Jesus, con apenas dos ratitos, ya ha conectado el teléfono de sus celebraciones a la antena del Camp Nou, logrando su primer gol como blaugrana en esta primera noche de Champions League.
En apenas 16 minutos jugados, el brasileño ya sabe lo que es celebrar un gol con el equipo culé, poniendo la guinda a una victoria que muestra las intenciones del Barça, que si bien es cierto que no ha fichado todo lo que parecía preciso para asaltar la banca en Europa, hoy amenaza con su versatilidad, potencial y hambre a cualquiera de sus posibles rivales en esta Champions.