El Betis vuelve a la Champions 21 años después y lo celebra ganando en Lille

Debuta en Lille 21 años después del 0-1 con el Anderlecht: qué le costó volver, en qué ha cambiado el club y qué margen deja la fase liga.

Marc Bartra celebra con Pablo Fornals el primer gol del Betis en Lille
Marc Bartra celebra con Pablo Fornals el primer gol del Betis ante el Lille en el Stade Pierre-Mauroy, el 8 de septiembre de 2026. REUTERS/Sarah Meyssonnier

El Betis volvió a la Champions League en Lille y se marchó del Pierre-Mauroy con una remontada: 2-3, doblete de Marc Bartra y gol decisivo de Troy Parrott. Habían pasado 7.581 días desde su último partido en la competición, el 0-1 ante el Anderlecht en el Benito Villamarín, el 6 de diciembre de 2005.

Aquel Betis era cuarto de LaLiga y campeón de Copa, y salió de la Champions con una crisis institucional a cuestas. Este llega con una plaza que España ganó en el ranking europeo y con la plantilla más cara de su historia. Poco tiene que ver un equipo con otro.

Seis partidos, un gol de Dani y una resaca larga

La 2005-06 es la única Champions que había jugado el Betis. El equipo de Lorenzo Serra Ferrer llegó desde el cuarto puesto de 2004-05 y la Copa del Rey, y aún tuvo que eliminar al Mónaco en la previa: 1-0 en Sevilla con gol de Edu y 2-2 en el Principado, con doblete de Ricardo Oliveira.

El sorteo lo metió en el grupo G con el Liverpool, campeón vigente, el Chelsea de José Mourinho y el Anderlecht. Perdió 1-2 en casa ante los ingleses —Arzu firmó el primer gol bético en la competición— y ganó 0-1 en Bruselas. Después llegó el 4-0 de Stamford Bridge.

El 1 de noviembre de 2005, el Villamarín se cobró la revancha. Dani entró por Oliveira, lesionado, y batió a Petr Cech en el minuto 28. Aquel 1-0 rompió el invicto del Chelsea y ha sido, durante dos décadas, la postal que resumía la aventura entera.

Terminó tercero con 7 puntos, tras un 0-0 en Anfield y una derrota en casa contra el Anderlecht, que había perdido sus cinco partidos anteriores. La factura llegó en LaLiga: aquel Betis acabó decimocuarto con 42 puntos, tres por encima del descenso y con el club partido entre presidente y entrenador.

La caja tampoco compensó el desgaste. Aquella campaña dejó 1,6 millones por eliminar al Mónaco, 1,9 por disputar la fase de grupos y 800.000 euros en premios por resultados, antes de caer en octavos de la Copa de la UEFA ante el Steaua de Bucarest. Fue un premio menor que el destrozo.

El precio de las dos décadas siguientes

Lo que vino después fue la travesía. El Betis descendió a Segunda en 2009, en la última jornada y por diferencia de goles con el Getafe, y volvió a bajar en 2014 con Gabriel Calderón en el banquillo. La Champions abrió una herida, no una puerta.

La reconstrucción arrancó en julio de 2020 con Manuel Pellegrini, y tampoco fue lineal. En febrero de 2024 el equipo acumulaba seis eliminaciones europeas en 13 meses y la sensación de haber tocado techo. El chileno reconstruyó sin bajar el listón.

Llegaron la Copa del Rey de 2022, la final de la Conference League de 2025 —perdida 4-1 ante el Chelsea en Breslavia— y los cuartos de la Europa League de 2026, donde cayó ante el Braga en La Cartuja. Son seis clasificaciones europeas consecutivas, un ciclo que en 2023 todavía se contaba como un sueño en Heliópolis.

El billete definitivo lo firmó Pablo Fornals el 12 de mayo de 2026, con una rosca ante el Elche que ató la quinta plaza a dos jornadas del final. 60 puntos y una plaza extra: España se llevó una de las dos plazas por rendimiento europeo y le tocó al quinto.

El club que ha vuelto no se parece al que se fue

Pellegrini afronta su séptima temporada en el banquillo, con contrato hasta junio de 2027. Es el primer entrenador sudamericano que clasifica a cinco clubes distintos para la Champions y llevaba años marcando esta cita como objetivo. Nadie ha dirigido más al Betis.

La plantilla también cambió de escala. El club cerró el mercado con cinco fichajes —Troy Parrott por 16 millones desde el AZ Alkmaar, Fran García, Facundo Bernal, Diego Conde y el regreso libre de Dani Ceballos, nueve años después de marcharse al Real Madrid— y agotó un límite salarial cercano a 140 millones, frente a los 122 del curso anterior.

No todo salió. Pellegrini pidió en público un mediocentro posicional tras la marcha de Sofyan Amrabat y no llegó, porque las salidas que debían liberar hueco no se cerraron. El pivote es el agujero declarado de un vestuario que, por lo demás, retuvo a Antony, Abde, Isco, Cucho Hernández y Fornals.

Y hay un detalle que aquel Betis no tenía: el estadio. Con el Benito Villamarín en obras hasta 2028, la Champions se juega en La Cartuja, donde el 4 de septiembre 66.046 espectadores vieron ganar al Betis ante el Real Madrid, con gol de Parrott y un penalti que Álvaro Valles le detuvo a Kylian Mbappé en el descuento.

El contexto económico admite todavía menos comparación. El mejor curso europeo de su historia fueron los 21,18 millones que dejó la Europa League 2022-23, con una fase de grupos de cinco victorias y un empate. La Champions mueve otra escala de dinero, y de ahí la prisa por no salir en enero.

Ocho partidos para meterse entre los 24

El sorteo del 27 de agosto en Mónaco dejó un calendario desigual. En La Cartuja recibirá al Oporto, al Feyenoord, al Como y al Arsenal; fuera le tocaban Lille, Dortmund, Bratislava y Múnich, y el primero ya está resuelto. Arsenal y Bayern quedan para enero, los campeones de la Premier y de la Bundesliga, en las dos últimas jornadas.

El objetivo real no es el podio. De los 36 equipos, los ocho primeros pasan directos a octavos y los clasificados entre el 9º y el 24º juegan un playoff en febrero. Del puesto 25 hacia abajo se acabó: este formato ya no repesca a nadie para la Europa League.

El listón histórico es bajo y por eso el reto resulta alcanzable: el Betis nunca ha superado la fase de grupos en la Champions. Con Lille, Feyenoord, Como y Slovan en el menú, cuatro partidos marcan la clasificación y el primero ya está ganado, además fuera de casa; los otros cuatro dirán hasta dónde da el proyecto.

Llegó a Francia con el pulso alto y el calendario apretado. Había ganado a la Real Sociedad y en Mestalla, encajado cinco en el Ciutat de València y respondido tumbando al Real Madrid, al que dejó sin el pleno y con el que anda empatado a puntos. Al Pierre-Mauroy llegó con esa inercia y salió con ella intacta.

Ueda y Alexsandro adelantaron dos veces al Lille de Davide Ancelotti, y las dos veces respondió Bartra. La roja a Ethan Mbappé en el minuto 56, tras una revisión del VAR, inclinó el campo, y Parrott firmó el tercero. El himno volvió a sonar 21 años después, y esta vez el Betis se fue con los tres puntos.

Queda la postal. Durante dos décadas fue el gol de Dani a Petr Cech, el 1-0 al Chelsea que resumía una aventura de seis partidos y una resaca muy larga. Ahora tiene competencia: el doblete de un central en el Pierre-Mauroy, en la noche que rompió la sequía.