Sabalenka manda en el US Open, pero el número uno ya no depende de ella

Sabalenka y Pegula se cruzan otra vez en semifinales del US Open y Rybakina puede ser número uno el miércoles sin llegar a la final.

Aryna Sabalenka celebra con un grito su victoria en los cuartos de final del US Open 2026
Aryna Sabalenka celebra su victoria ante la checa Linda Nosková en los cuartos de final del US Open, el 8 de septiembre de 2026 en Flushing Meadows. REUTERS/Mike Segar

Nueva York ha llegado a los cuartos sin apenas sobresaltos y, aun así, sin una dueña reconocible. Aryna Sabalenka defiende dos títulos consecutivos y sigue siendo la gran favorita, pero el número uno del ranking WTA ya no depende de lo que ella haga.

La mitad alta del cuadro ya está resuelta: Sabalenka y Jessica Pegula se cruzan en semifinales. La otra mitad se decide el miércoles, y con ella un liderato mundial que cambia de manos.

La parte alta ya está resuelta: Sabalenka contra Pegula

Sabalenka sobrevivió a Linda Nosková en 2h22: 7-6, 3-6 y 7-6, remontando un servicio de desventaja en el tercer set y cerrando el desempate final. Son sus sextas semifinales consecutivas en Nueva York.

Nosková no era una sorpresa de cuadro: es la vigente campeona de Wimbledon, título que ganó en julio ante Karolina Muchová con 21 años. Contra Marta Kostyuk había necesitado seis bolas de partido para cerrar el 7-5, 5-7 y 6-4. La checa aguanta bien los finales largos.

El otro cuarto de la parte alta fue doméstico y lo ganó la favorita. Jessica Pegula se impuso a Emma Navarro por 3-6, 6-4 y 6-3 en el primer cuarto femenino íntegramente estadounidense del torneo desde 2015, y sigue sin perder nunca contra su compatriota.

La tercera favorita, finalista aquí en 2024, alcanza así su segunda semifinal en Flushing Meadows. Y lo hace para encontrarse otra vez con Sabalenka: es el tercer año consecutivo que se cruzan en Nueva York, después de la final de 2024 y las semifinales de 2025.

La parte baja: Rybakina, Zheng y el billete que falta

Elena Rybakina llega a su primer cuarto de final en el US Open a los 27 años y lo ha hecho sin ceder un set. A Naomi Osaka la despachó en 66 minutos por 6-1 y 6-4, con 87% de puntos al primer saque y 29 golpes ganadores.

Enfrente tendrá a Qinwen Zheng, la única jugadora no cabeza de serie que queda en el cuadro. La kazaja ya le ganó este año en Doha, remontando un set, pero llega al miércoles con una lectura doble: ganar ese partido la convierte en número uno.

El otro cuarto de la mitad baja enfrenta a Mirra Andreeva, campeona de Roland Garros, con Coco Gauff. Los dos partidos se juegan el miércoles en el Arthur Ashe, Rybakina y Zheng abren la sesión.

Gauff es la cuarta favorita y ganó aquí su primer grande en 2023. Andreeva superó a Anastasia Potapova por 5-7, 6-4 y 6-3 y es campeona de Roland Garros. De ahí saldrá la rival de la ganadora del otro cuarto.

El número uno que Sabalenka ya no controla

Lo que se juega en Flushing Meadows va más allá del trofeo. A Rybakina le basta con ganar a Zheng el miércoles para ser número uno del mundo, pase lo que pase en el resto del cuadro. Sería la trigésima tenista en liderar la lista.

La cuenta es sencilla y cruel para Sabalenka: defendía los 2.000 puntos del título de 2025 y Rybakina apenas 240. La bielorrusa llegó a Nueva York con 434 puntos de ventaja en la clasificación oficial, pero por detrás en el ranking en vivo desde el primer día.

Si Rybakina falla, se abre la puerta a tres: Sabalenka, Pegula y Gauff, y las tres con el mismo guion, ganar el título. La bielorrusa acumula 99 semanas en el número uno, la sexta que más tiempo ha estado ahí, y lo conquistó en esta misma pista en 2023.

El contexto explica por qué el trono se tambalea. Rybakina ganó Australia, Andreeva se llevó Roland Garros y Nosková conquistó Wimbledon: tres grandes, tres campeonas distintas y ninguna era la número uno. Sabalenka no ha ganado un grande en 2026; sus títulos son Brisbane, Indian Wells y Miami.

Qinwen Zheng, la excepción que salió de la previa

La única grieta del cuadro se llama Qinwen Zheng. La china, número 121 del mundo, tuvo que jugar la fase previa porque dos operaciones de codo la echaron del top 100 y no cumplía los requisitos del ranking protegido: volvió a competir demasiado pronto en Pekín, en octubre de 2025.

Lo que ha hecho después no tiene precedente reciente. Contra Madison Keys remontó un 5-0 en el tercer set y salvó una bola de partido para ganar 1-6, 7-6(3) y 7-5. Dos días más tarde repitió el guion ante Swiatek: otro 0-5 remontado, esta vez de salida, y 7-5 y 6-3.

Zheng fue campeona olímpica en París 2024 y llegó a ser cuarta del mundo antes de pasar por el quirófano en julio de 2025. Es la primera clasificada desde la previa en octavos del cuadro femenino neoyorquino desde Emma Raducanu en 2021, que acabó ganando el torneo.

Qué cuadro le conviene a cada una hasta el sábado

El sorteo no ha regalado nada: 26 de las 32 cabezas de serie superaron las dos primeras rondas, una solidez que no se veía en un Grand Slam desde Roland Garros 2007. Nadie ha llegado por la puerta de atrás, salvo Zheng.

A Sabalenka le ha convenido su propia mitad: domina el cara a cara con Pegula y la ha eliminado en Nueva York los dos últimos años. El problema llega después, porque solo el título le salva el número uno, y ni siquiera eso basta por sí solo.

Rybakina tiene el camino más limpio y el premio más barato: le basta con ganar el miércoles, levante o no el trofeo el sábado. A Pegula y a Gauff les queda el escenario improbable, ganar el título y que Rybakina caiga antes de las semifinales.

La única bandera española que sigue en pista

El cuadro femenino individual se quedó sin españolas el sábado, cuando Cristina Bucsa cayó ante Gauff en tercera ronda. La bandera que sigue en pista es otra: Conchita Martínez dirige a Andreeva desde abril de 2024, y la campeona de Wimbledon en 1994 la ha llevado de promesa a ganadora de un grande.

El plan funciona a la vista. Andreeva nunca había superado la tercera ronda en Nueva York y llega a cuartos con la mejor temporada de su carrera: Adelaida, Linz y Roland Garros en el mismo año. La rusa improvisa sobre el guion de su entrenadora, según ella misma cuenta.

El jueves, cuando Sabalenka salte a la pista ante Pegula, no se jugará solo un pase a la final. Se jugará seguir siendo la referencia de un circuito que ya ha repartido tres grandes sin ella en 2026, y hacerlo sabiendo que el número uno puede haberse decidido el día antes.