TENIS

Davidovich, el "pura sangre" sin límites desafía a Alcaraz

El malagueño se enfrentará este viernes a Alcaraz en los cuartos de final del Godó. Su entrenador, Jorge Aguirre, analiza su presente en Relevo.

Davidovich, durante su partido de octavos de final en el Godó. /BCN Open Banc Sabadell
Davidovich, durante su partido de octavos de final en el Godó. BCN Open Banc Sabadell
Nacho Encabo

Nacho Encabo desde París

Alejandro Davidovich Fokina es un volcán. De fuerza y de emociones. Es el autor del segundo saque más rápido de la historia (252 km/h), el hombre que exterioriza como pocos sus sentimientos en la pista. Que grita, que se enfada, que celebra. "Es un purasangre que a veces no sabe tener límites", resume su entrenador, Jorge García, a unas horas de que se enfrente a Carlos Alcaraz (no antes de las 16:00, en Teledeporte) este viernes en los cuartos de final del Conde de Godó.

De padres rusos y nacido en Málaga hace 23 años, Davidovich es un tipo de emociones, impulsivo. Para lo bueno y para lo malo. La semana pasada, sin ir más lejos, sufrió un episodio de ansiedad en Montecarlo al no saber manejar las expectativas que se había puesto él mismo sobre los hombros. "Estuve dos días sin poder moverme de la cama", ha reconocido en Barcelona el número 38 del ranking ATP.

"En la vida hay que tener límites para ir enfilando", insiste su entrenador en una conversación con Relevo. "A veces no controla ese impulso de carácter y eso evidentemente le ha ayudado en cosas, pero en este nivel en el que estamos el control de la emoción es fundamental. Cada vez que no lo haces, lo pagas. Marca la diferencia y tienes que aguantar las adversidades, que no te tiemble la mano".

Campeón júnior de Wimbledon

Jorge Aguirre lleva con Davidovich toda una vida. Desde 2011, cuando el pequeño Foki tenía 11 años y llegó a su academia de Fuengirola. "A mí me gustaba mucho de siempre. Había muchas cosas que domesticar y sabía que iba a ser complicado, pero me gustaba el reto".

Davidovich progresó muy rápido y en 2017 conquistó Wimbledon en la modalidad júnior. Un exitazo tremendo. Sin embargo, el salto a la élite, al circuito profesional, costó más de lo que se podía esperar. Jorge Aguirre lo explica en que cada tenista lleva su tiempo de maduración. "A algunos les cuesta más y a otros menos. Lo importante es que Alejandro tiene 23 años y todavía no ha llegado al tope de su potencial", indica.

"Aunque no hemos jugado nunca, nos conocemos bastante y va a ser una batalla muy buena"

Alejandro Davidovich

"Le está costando más de lo que nos gustaría, pero tampoco me voy a quejar. No es la línea estratosférica de otros, pero es una línea más que correcta. Tiene mucho margen de mejora todavía y en un año y medio debería llegar a su pico", añade.

En 2022 jugó en Montecarlo el mejor torneo de su vida: eliminó a Djokovic y se plantó en su primera final de Masters 1000. Acabó la temporada en el puesto 31 del ranking ATP y ahora en inicio de abril escaló hasta el lugar 24, su techo hasta el momento. ¿La clave? Trabajo, trabajo, trabajo. "Ha mejorado mucho en eso. Antes nos costaba mucho entrenar bien dos días seguidos y ahora que ha visto la exigencia del circuito es hasta obsesivo en algunas cosas".

Davidovich afronta el partido de este viernes sabiendo que todo el peso de la presión está al otro lado de la pista. Alcaraz, defensor del título y número dos del ranking, es el gran favorito. "Aunque no hemos jugado nunca, nos conocemos bastante y va a ser una batalla muy buena porque los dos venimos con mucha hambre", ha señalado Davidovich sobre el reto de enfrentarse a Carlitos. "Es como jugar ante el 'Big Three', necesitaré estar enfocado en cada punto, jugar y disfrutar".