TENIS

¿Cuál es el saque más rápido en la historia del tenis?

El servicio es el único golpe en el tenis que depende únicamente de aquel que lo ejecuta. Estos son los servicios más potentes en la ATP y la WTA.

John Isner ejecutando un saque./Reuters
John Isner ejecutando un saque. Reuters
Javier Mercadal

Javier Mercadal

El saque en el tenis es un golpe clave. Lo es por muchos motivos, pero sobre todo porque que es el único que siempre se ejecuta de la misma manera y bajo el control total del jugador. Por ello, es también el único que se puede entrenar tal y cómo se va a aplicar en un partido. Sin la presión añadida de la competición, claro, pero sí con los mismos gestos y movimientos. No hay improvisación en el servicio. Además del control del juego, un buen saque siempre supone una bolsa de puntos importante para el jugador, ya sea por medio de un ace  o como preparación para una volea que el rival no pueda devolver. Especialmente en pistas rápidas.

Grandes nombres históricos del tenis han cimentado su carrera en tener un saque demoledor. No lo es todo, evidentemente, pero sí una buena base. No se trata únicamente de sacar fuerte, aunque ayuda mucho. Ya sea por ser jugadores de gran altura o por sus condiciones físicas, tanto el circuito ATP con el de la WTA están repletos de grandes "bombarderos" que han dejado servicios para la historia, con bolas a más de 250 kilómetros por hora en el caso de los hombres y de 200 km/h en las mujeres. Prácticamente, imposibles de devolver para sus rivales.

La velocidad de los saques en el tenis se lleva midiendo desde hace varias décadas. Por ejemplo, en la década de 1920 se decía que Bill Tiden había alcanzado los 262 kilómetros por hora sacando con una raqueta de madera. Pese a que su servicio es legendario, lo cierto es que los sistemas de medición rudimentarios de la época hacen que la cifra no sea tomada en cuenta en los récord históricos. Pero sí dan cuenta de una superioridad en el servicio que le hizo ser número 1 del mundo y una de las figuras más destacadas de su era.

De hecho, la ATP solo acepta para sus rankings las mediciones realizadas con su sistema oficial de medición. Esto excluye los torneos Challenger, ya que no todos poseen de dicha tecnología. Por ello, la marca más alta jamás registrada no computa para las listas oficiales. Sam Groth consiguió poner la bola a 263 kilómetros por hora en el Busan Open Challenger Tennis de 2012. Un torneo que sí contaba con la tecnología homologada por el circuito, por lo que ampliamente se considera una cifra fiable, aunque no posee el carácter de oficial. El australiano, no obstante, tiene acreditados cinco saques en Grand Slam superando los 234 km/h, dando buena cuenta de lo potente de su servicio.

Así las cosas, estos son los saques más potentes de la historia según la ATP, ya que hay otro ranking de los saques más rápidos del momento.

1. John Isner - 253 km/h

El norteamericano no solo tiene el récord al partido más largo de la historia, sino también el del saque más potente. Lo consiguió en una eliminatoria de Copa Davis contra Australia en 2016, cuando logró poner la bola a 253 km/h. Además, en 2022 también consiguió ser el tenista con más aces de la historia, muestra indudable de su buen hacer como sacador. Los 113 saques directos que consiguió en su interminable partido contra Nicholas Mahut (récord absoluto en un solo encuentro) tienen mucho que ver.

2. Alejandro Davidovich - 252 km/h

El segundo puesto de la tabla está en poder del español Alejandro Davidovich. En su partido del Masters 1000 de Roma en 2022 contra Felix Auger-Aliassime, el malagueño logró conectar un raquetazo que puso la bola a 252 km/h. Lamentablemente, semejante bomba no le sirvió para ganar el partido, que terminó cediendo por 4-6, 7-6 (2) y 6-2.

3. Ivo Karlovic - 251 km/h

El podio lo completa el croata Ivo Karlovic, con la diferencia de que él consiguió su marca de 251 km/h en un partido de dobles. Concretamente, en la eliminatoria contra Alemania de la Copa Davis de 2011. En el cuarto set, sirviendo en 0-1 40-40, Karlovic sacó un misil justo al cuerpo del restador, que no pudo hacer otra cosa sino quitarse la pelota de encima. Lamentablemente para los croatas, el que por entonces fue el saque más rápido del mundo no sirvió para mucho y la selección alemana terminó llevándose el partido y la eliminatoria.

Resto del top 10 de saques más potentes de la ATP

  • 4.- Milos Raonic - 249,9 km/h
  • 5.- Andy Roddick - 249,4 km/h
  • 6.- Ryan Harrison - 244,6 km/h
  • 6.- Feliciano López - 244,6 km/h
  • 8.- Marius Copil - 244 km/h
  • 9.- Oscar Otte - 243 km/h
  • 10.- Taylor Dent - 241 km/h

Por su parte, en la WTA los servicios que superan los 200 kilómetros por hora son considerados auténticos misiles. Como pasa en el circuito masculino, son varias las jugadoras que han logrado superar esta marca, aunque no todas lo pueden acreditar oficialmente por haberse producido en torneos menores o en los que se sospecha del método de medición. Por ejemplo, Georgina García Pérez llegó a alcanzar los 220 km/h en un servicio durante el Open de Hungría de 2018. Sin embargo, al haberse efectuado en las rondas previas, no computa como un registro oficial.

Así las cosas, estos son los saques más rápidos en la historia de la WTA:

1. Sabine Lisicki - 210,8 km/h

Sabine Lisicki tiene el récord del servicio más rápido en la historia del tenis femenino. Lo consiguió contra Ana Ivanovic en el Stanford Classic de 2014, cuando logró poner la bola a 210,8 kilómetros por hora. La serbia fue capaz de devolverla, aunque el resto se marchó a la calle dándole el punto a la alemana. Curiosamente, en lo que parece una constante a lo largo de la historia, Lisicki no pudo vencer su partido cayendo por 7-6 (2), 6-1.

2. Venus Williams, Ajla Romljanovic y Alycia Parks - 207,6 km/h

Si hablamos de potencia, la mayor de las hermanas Williams tenía que aparecer en la lista. Venus logró servir a 207,6 kilómetros por hora en su partido de primera ronda del US Open de 2017 contra Kira Nagy, en el que es el récord de un saque más rápido en un Grand Slam. En su caso, no solo ganó el partido sino que apenas cedió tres juegos en el partido. Fue el inicio de un camino que le llevó hasta las semifinales del torneo, donde terminó perdiendo contra la campeona Justine Henin.

Un año más tarde, en el Masters 1000 de Cincinnati, Ajla Tomljanovic logró igualar la marca establecida por Venus con un misil dirigido hacia Simona Halep, que nada pudo hacer por repelerlo. La australiana había accedido al torneo a través de la ronda de clasificación, sin embargo una vez en segunda ronda no pudo superar a la rumana (4-6, 6-3, 6-3). Queda para el recuerdo la bomba que soltó desde la línea de fondo, eso sí.

Alycia Parks se sumó al selecto grupo de los 207,6 kilómetros por hora en el Open de Estados Unidos de 2022. Con solo 21 años, la estadounidense dejó muestra de su potencia al saque igualando la segunda mejor marca de todos los tiempos en su partido contra Olga Danilovic. Parks, lamentablemente, también acabó sucumbiendo, algo lógico si se tiene en cuenta de que se trataba de su primera participación en un grande.

Resto del top 10 de saques más potentes de la WTA

  • 5.- Serena Williams - 207 km/h
  • 6.- Coco Gauff - 206 km/h
  • 7.- Julia Gorges - 203 km/h
  • 8.- Brenda Schultz-McCarthy - 202,7 km/h
  • 9.- Nadiia Kichenok - 202 km/h
  • 10.- Lucie Hradecká - 201,2 km/h
  • 10.- Naomi Osaka - 201,2 km/h

¿Cómo se potencia el saque en el tenis?

En el tenis existen tres tipos de saque: plano, cortado y liftado. De los tres, el único que se focaliza en la potencia es el saque plano. Por ello, es el más utilizado durante los partidos. Al menos, en el primer saque. En caso de falta, la mayoría de jugadores optan por cambiar de tipo de saque en su segunda opción para evitar la doble falta. No en vano, el saque plano es el más potente pero también el menos preciso.

Se trata de un servicio directo, en el que no se le da ningún tipo de efecto a la bola. La idea es que esta describa una trayectoria recta lo más rápido posible. Para ello, el jugador intentará conectar con la pelota a una altura superior a la red, de arriba a abajo. Contra más alto se pueda golpear, mejor. Por ello, los tenistas suelen saltar a la hora de ejecutar el saque. Por la misma lógica, los tenistas altos como Isner, que mide 2,08 metros, tienden a tener saques más potentes.

El saque, además de fuerza, es pura técnica. Pese a que la manera de sacar no está reglada más allá de la penalización en caso de pisar la línea de fondo (el pie del que saca siempre debe estar por detrás), la mayoría de los tenistas ejercitan el servicio de igual similar. La clave de todo está en el movimiento rotatorio que realiza el brazo para generar potencia, intentando impactar tanto con el brazo como con la raqueta totalmente extendidas. Es un ejercicio de coordinación total entre la mano que lanza la pelota, que debe hacerlo de manera vertical e intentando alcanzar la mayor altura posible, el brazo de la raqueta, las piernas en el salto y la posición del cuerpo, con la espalda ligeramente arqueada. Como en todo, se trata de un trabajo de repetición para adquirir memoria muscular y gestual.

El resto de saques, tanto el liftado, también llamado saque top-spin, como el cortado tratan de darle efecto a la bola. La diferencia es que el liftado busca que, en el momento que toque el suelo, se busca que la bola salga disparada hacia arriba, obligando al contrario a devolverla en una postura incómoda. Por su parte, el saque cortado busca general un bote contra más bajo posible, obligando al rival a subir para restar.

Además, en los últimos años se ha popularizado el saque por debajo de la cintura, que hasta hace no mucho estaba considerado como una falta de respeto al rival. Su máximo exponente en la ATP es Nick Kyrgios y se suele utilizar para coger de imprevisto al oponente.