RALLY DAKAR 2023

El 13 no detiene a Laia Sanz en el Rally Dakar: "Ha sido el más complicado mentalmente"

La piloto catalana suma su segunda participación en coche y vuelve a completar el recorrido para prolongar un pleno histórico.

Laia Sanz, sonriente tras acabar su 13º Dakar consecutivo. /Astara Team
Laia Sanz, sonriente tras acabar su 13º Dakar consecutivo. Astara Team

La piloto catalana suma su segunda participación en coche y vuelve a completar el recorrido para prolongar un pleno histórico.

Sergio Lillo

Sergio Lillo

Dammam.- La sonrisa de niña llena de sueños e ilusiones que aún mantiene, aderezada con el poso de la experiencia, los golpes y las barreras que ha ido derribando por el camino, volvió a brillar en la meta del Rally Dakar 2023, a orillas del golfo Pérsico. Ha sido el Dakar más complicado para ella, en el que ha tenido que sacar fuerzas donde no las había, en el que se ha enfrentado directamente a la frustración de saberse rápida y no poder llegar a demostrarlo día tras día. Pero Laia Sanz lo ha vuelto a hacer: 13 de 13 Dakares en meta para ella. Ningún otro piloto español lo ha conseguido.

Su 13ª participación, la segunda en coche después de su debut en 2022, se torció casi desde el inicio. En la segunda etapa rompieron las sujeciones de una rueda y se dejaron varias horas reparándolas en el desierto cuando iban peleando por acabar entre los 10 más rápidos del día. Pero el momento más duro llegó en la etapa 5, en la víspera del día de Reyes. La catalana y su copiloto, Maurizio Gerini, dieron cinco vueltas de campana cuando iban a 140 km/h en una pista de arena en el kilómetro 28 de los 373 de la especial. Salieron ilesos, pero su Astara 01 Concept quedó destrozado.

Otro cualquiera habría dicho 'hasta aquí hemos llegado', pero ella tiró de esa frase que siempre brota en su cabeza en los momentos más complicados. 'Quien tiene la voluntad, tiene la fuerza'. Y gracias a la ayuda de Sergio Vallejo, Mario Tomé, Javier Jacoste, Joan Fontdevila y Xoan Silva lograron poner en marcha el prototipo de dos ruedas motrices y adentrarse en el resto de la especial con el reloj descontando el tiempo que les quedaba para completarla. De noche, agotados y llenos de polvo, grasa y tristeza llegaron al vivac. Pero en sus caras no había lágrimas, sino una sonrisa de satisfacción de haber logrado seguir en carrera cuando todo parecía en su contra.

Laia Sanz y Maurizio Gerini, en el podio del Rally Dakar 2023.  FotoP
Laia Sanz y Maurizio Gerini, en el podio del Rally Dakar 2023. FotoP

A partir de ahí, el objetivo de la catalana tornó a recuperar sensaciones e ir sumando buenas especiales. Su 18º lugar en la etapa 9, el día negro para los aficionados españoles, donde abandonaron Carlos Sainz y Joan Barreda, ella dio un golpe sobre la mesa y logró su mejor resultado desde que compite en coche. Aunque varios problemas técnicos y las complicadas dunas del Empty Quarter le han impedido brillar aún más, Sanz volvió a cumplir y vio la meta (65ª en la general y 14ª en su categoría) tras completar el recorrido al 100%. Pleno al 13.

"Significa mucho para mí haber terminado 13 de 13. Es algo increíble y nos ha costado mucho. No creía en esto de la mala suerte, pero empiezo a pensar que el 13 estaba un poco maldito. Después de todo lo que hemos sudado, por un lado estamos contentos porque hemos tenido incluso más ritmo del que esperábamos. Éramos competitivos cuando el coche funcionaba bien. Pero luego pasó a ser una carrera un poco de supervivencia, cada día con problemas", comentó el sábado en meta.

"Quiero dar las gracias a los mecánicos, que cada día han estado trabajando toda la noche, están reventados. También a Gerini, que ha sido importante llevarse muy bien con la personas que tienes al lado en un Dakar tan complicado, porque ha sido muy frustrante. Contentos de haber llegado, que era nuestro objetivo después de todo".

Sanz reconoce que no ha sido sencillo para ella pasar de apuntar al top 15 en la general, después de su 23º puesto en 2022 en su estreno en coche, a simplemente acabar.

"¿El más duro? No lo sé, pero el más frustrante, sin duda. Había tenido problemas con la moto, pero los tenías un día y al día siguiente te quitabas la espina dando gas en las siguientes etapas y esta vez nos ha sido posible prácticamente. A nivel mental ha sido el más complicado. Al final cuando toda la carrera va bien, y no pasa nada, es muy fácil. Pero cuando cada día pasan cosas, tienes que salir detrás, cada día tienes sorpresas, esto también te hace mejorar y te hace más fuerte y espero que me sirva de mucho para el año que viene", añade.

"Sabe mal porque alguna gente con la que estábamos rodando los primeros días, han acabado en el top 10. Es muy fácil decirlo, y el 'y si' no sirve para mí en el Dakar, pero sí me quedo con ganas de poder tener un rally limpio sin problemas mecánicos. Para el futuro pediría un T1+ (prototipos 4x4 mejorados). No lo sé, es bastante complicado, es muy caro todo en este mundo de los coches y ya veremos. Ojalá".

Sergio Lillo
Sergio Lillo

Redactor

Sergio Lillo es redactor de Motor en Relevo. Nació en Madrid y desde que de bien pequeño le pusieron una bicicleta al lado, ha sido un apasionado de todo lo