Hay una verdad irrefutable, y es que todo está sujeto a cambios. El Mundial de MotoGP no iba a ser menos. Hace unos meses conocimos la incorporación de un nuevo reglamento que promete revolucionar la categoría reina, y entre el Gran Premio de Japón y el de Indonesia se han hecho oficiales los nuevos cambios.

La llegada de una nueva MotoGP

El cambio concreto tiene que ver con la reestructuración del fin de semana de carreras tal y como lo conocemos. Desde la llegada de las Sprint en 2023, muchos han sido los debates que se han ido poniendo sobre la mesa. Uno de ellos, la posibilidad de incoporar dos clasificaciones. Dicho y hecho.

A partir de la temporada que viene, MotoGP contará con un formato de fin de semana más apretado: dos sesiones de libres el viernes y una clasificación al sprint; otro libre, una clasificación y la Sprint el sábado, y la carrera del domingo. Todo ello con la eliminación de los Warm Up.

Este ha sido el tema sobre el que ha girado el media day previo al Gran Premio de Indonesia, una de las citas clave en la lucha por el título y la gran criptonita de Marc Márquez, que llega a dos puntos de Jorge Martín en la clasificación.

La voz de la sabiduría

Precisamente, el catalán ha sido uno de los más críticos con la entrada del nuevo formato. Un fin de semana más apretado, con más adrenalina y menos margen de trabajo, podría conllevar un mayor número de lesiones.

«Se ha cambiado el formato, se ha hecho oficial y los pilotos hemos tenido poca información sobre ello. Será más riesgo en pista, más tiempo de intensidad, más tiempo de adrenalina, más tiempo de desgaste mental. Físicamente, es duro, lo puedes gestionar, pero mentalmente es lo que desgasta más un fin de semana cuando hay tantos momentos de tensión», reconocía.

No es una sorpresa que, a mayor exigencia, más problemas físicos. «No tuvimos elección, así que no importa lo que pensemos sobre ello. Será un año realmente duro. Tenemos que correr riesgos en todo momento. Si miras la lista de todos los pilotos, no hay muchos que no hayan tenido una lesión. No pilotamos coches», indicaba Pedro Acosta, otro de los detractores.

Carreras deportivas más cortas

Es inevitable hacer una comparativa con el otro gigante de la velocidad, la Fórmula 1, que cuenta con un formato bastante similar, con la diferencia de que el Gran Circo cuenta con un número limitado de carreras al sprint. «La carrera profesional de un piloto será cada vez más corta si mantenemos esto», avisaba el ‘Tiburón’ de Mazarrón.

Una decisión más comentada, si cabe, por el desconocimiento que los pilotos tenían de su incorporación hasta que se ha hecho oficial y el poco interés en sus opiniones. «No estoy muy de acuerdo con no tener Q1 y Q2, no es F1, es otro deporte«, expresaba Raúl Fernández.

Otros fueron más contundentes. «Es lo que hay: o lo aceptas o te vas. Menos tiempo en pista, pero más riesgos. Puedes decir muchas cosas, pero no cambiarán la decisión, hay poco más que hacer. Si quieres cambiar el formato, piensa antes de firmar el contrato. Nos preguntaron la opinión, tras tomar la decisión», asumía Álex Márquez.

Defensores del nuevo formato

Aunque, como en todo este tipo de situaciones, también hay quien apoya la nueva incorporación. Uno de ellos, Pecco Bagnaia. El italiano fue uno de los pocos pilotos que estaba presente en la Comisión de Seguridad en la que se anunció la entrada del nuevo formato.

«Los cuatro estuvimos de acuerdo con el nuevo formato. Me gusta, es bueno hacer dos parrillas. Todo está claro. Entendimos lo que quieren. Solo pedimos añadir el Warm Up», concluyó.

Junto al de Ducati Lenovo, dos de sus compatriotas. «A mí me gusta mucho», se limitó a decir el tercero en discordia en la lucha por el título, Marco Bezzecchi. «Siento que estamos haciendo las cosas bien para que MotoGP crezca mucho. Espero que los aficionados también lo disfruten y comprendan que este deporte de motor es el mejor del mundo», añadía Luca Marini.

Una asignatura pendiente en MotoGP

Más allá de las opiniones enfrentadas sobre el nuevo formato, hay una cuestión que vuelve a quedar sobre la mesa: la falta de una asociación que represente los intereses de los pilotos. Una figura que sí existe en la Fórmula 1, pero que MotoGP todavía tiene pendiente.

A finales de 2023 ya se intentó impulsar una organización similar, con Sylvain Guintoli al frente, aunque el proyecto terminó paralizándose por las discrepancias entre los propios corredores.

Marc Márquez, uno de los pilotos con mayor peso en el paddock, también reconoce las dificultades. «Cada uno mira sus intereses, somos egoístas y es difícil entrar en razón», admitía.

Sin embargo, el catalán considera que el entendimiento llegará tarde o temprano. Porque, independientemente de sus diferencias, todos comparten un mismo objetivo: competir con las mayores garantías de seguridad posibles y prolongar sus carreras deportivas. «Tarde o temprano se acabará formando la asociación, como ocurre en la Fórmula 1″, sentenciaba.