Andrés Jornet y Damián Pedrosa llegaron al ZTE de Hungría a principios de 2025 y en menos de dos años ya han dejado su huella en un fútbol como el húngaro, que poco a poco se está abriendo a las ideas extranjeras. El scouting, clave en el proceso.

Un club centenario alejado de la capital Budapest

Les tengo que ser sincero: cuando escuché el nombre del Zalaegerszegi Torna Egylet o ZTE no sabía de qué club me hablaban. Era la primera vez que llegaba a mis oídos este club de la liga húngara, donde hay otros más conocidos como el Ferencváros, el Puskás AFC o el MTK Budapest, por poner algunos ejemplos.

El ZTE no está en la capital, sino que se encuentra en la ciudad de Zalaegerszeg, al oeste del país, cerca de las fronteras con Austria, Eslovenia o Croacia. Es la capital del condado de Zala y tiene una población de poco más de 50.000 habitantes. Estamos hablando de una ciudad pequeña que tiene un equipo histórico fundado en el año 1920, pero que no ha cosechado grandes títulos más allá de una liga ganada en la temporada 2001/2002 y una Copa en la 2022/23.

Dos argentinos al mando de un proyecto internacional

Pero investigando un poco, me encontré con dos argentinos que llegaron al club y son los dueños, por lo que merecía una explicación. Andrés Jornet nos atiende desde Argentina antes de volver a Europa y nos explica que la llegada al club se dio un poco «por casualidad».

«El primer encuentro se dio casi por accidente en un evento de TransferRoom con la anterior dueña, porque surgió espontáneamente la reunión. Ella me contó que estaban en la búsqueda de algún inversor extranjero, algo poco común en Hungría previamente por ser un país algo cerrado a la búsqueda de capital extranjero», explica.

A partir de ahí comenzaron las reuniones, las llamadas, los mensajes entre Andrés y Damián Pedrosa, su socio. Andrés ya había tenido alguna experiencia en Croacia y además había sido jefe de scouting de Talleres de Córdoba bajo el mando de Andrés Fassi, por lo que le sobraba experiencia: «Yo conocía Europa del Este y Centroeuropa, también había visitado Hungría».

«Me empapé de la realidad del fútbol húngaro, vi las instalaciones que tenían, cómo eran los proyectos. El Gobierno había apoyado el tema de las infraestructuras y eso era importante. Además, no tiene límite en el uso de extranjeros para el primer equipo, algo también importante para la idea que teníamos nosotros de club», cuenta durante la videollamada.

En esa situación de la infraestructura se para más a hablar Andrés tras la pregunta. «El país en general y el club en particular tenían buenas condiciones. Aunque la mayoría de clubes de Primera tiene mejores condiciones y estadios que nosotros, hay algunos de nivel élite. Los partidos se juegan en muy buen contexto. Para nosotros era importante también porque el tema de instalaciones es lo que va más lento y requiere mayor inversión, por lo que nos podíamos centrar en otros aspectos», aclara.

Relación con los aficionados y transparencia, una de las claves

Otro de los puntos importantes cuando llega un inversor extranjero a un club es la masa social, los aficionados. Andrés y Damián, que vienen desde Argentina, entienden más que nadie la importancia de los hinchas en un club de fútbol, y para ellos era muy importante que los aficionados se sientieran involucrados, aunque no fue fácil.

«El inicio fue con escepticismo, también porque el país no tenía por tradición mucho inversor extranjero. No solo el foco de la hinchada estaba puesto en nosotros, sino que en general el país miraba qué pasos se daban«, cuenta.

Además, también tuvieron una reunión con la principal organización de la afición: «Les explicamos el rumbo que pensábamos para el proyecto, parte del plan y la visión deportiva que íbamos a implementar y qué pasos se buscaban dar. Hicimos lo mismo convocando a los medios nacionales para tener una reunión con periodistas y dar esa explicación», afirma.

«Les dijimos que íbamos a traer muchos perfiles jóvenes, jugadores fuera del radar principal y que necesitarían tiempo para mostrarse. Hablamos de paciencia y lo entendieron. En la primera temporada no ganamos hasta la jornada 8 y no pasó nada, nos ayudó mucho, en otro club no sé si se hubiera dado un respaldo tan sostenido desde la primera etapa», explica.

El espejo del ‘Football Manager’ y la importancia del scouting

Andrés tiene un pasado importante como scouter y en el ZTE es más que eso. Él mismo explica cómo esta faceta es el centro del nuevo proyecto en el club húngaro: «El scouting ha sido una de las banderas del proyecto. De hecho, Damián siempre me remarcaba la valoración que debíamos darle. Toda mi carrera profesional en el fútbol la he hecho en el área de scouting, así que le doy una importancia relevante».

«Siempre fui un convencido de que el scouting puede compensar muchas limitaciones presupuestarias. Tratamos de plasmar esa visión acá. Necesitábamos mostrar la autosustentabilidad desde el inicio, y gran parte de los ingresos del club al año deben estar cimentados en la venta de jugadores», afirma de manera tajante. El último ejemplo es Akpe Victory, vendido al Basilea por 3 millones de euros el pasado mes de julio tras despertar también el interés de equipos como Benfica o Rangers.

Para Andrés, una de las cosas en las que más han notado el cambio ha sido en la explicación del club para otros futbolistas: «Hace un año y medio el club estaba un poco fuera del mapa futbolístico. Al llegar teníamos que explicar el proyecto, dónde estábamos y qué íbamos a hacer en un proceso de seducción prolongado. Hoy es mucho más fácil traer a un jugador porque hay bases que sostienen lo que se viene haciendo», cuenta.

Han llegado jugadores como el argentino Fabricio Amato, el español José Calderón o el ucraniano Danylo Krevsun. Tres tipos de futbolistas distintos, en distintas edades y distintos contextos, que han llegado al club húngaro. Además hay jugadores húngaros, de Eslovenia, Costa Rica, Paraguay, Bosnia, Brasil, Nigeria, República Dominicana o Francia. Un vestuario en el que se hablan varios idiomas y en el que la adaptación es rápida gracias a todo ello.

En el club trabajan de manera permanente el jefe de scouting y otra persona con base en Hungría. Además, otros ojeadores lo hacen a tiempo parcial y algunos servicios llegan a través de otras agencias de scout de terceros. La inversión más potente es en este área y se nota a todos los niveles.

Todo este proceso nos trae muchos paralelismos con el famoso videojuego ‘Football Manager’. Por supuesto que no se puede comparar la vida real con el juego, pero Andrés admite que mucho de su vida viró a través de él: «Siempre fui fanático del juego. Desde los seis años jugaba al PC Fútbol, después al Championship Manager y luego al Football Manager. Marcó en parte mi visión de la industria», comenta.

Cuando le comenté que había que decirle a los aficionados al videojuego que les tocaba iniciar un proyecto con el ZTE, su gesto fue de aprobación. Hoy, el ZTE es uno de los equipos más jóvenes de todas las primeras divisiones en el fútbol europeo (media de edad de 21 años) y uno de los tres clubes con Red Bull Salzburgo y Chelsea que hacen scouting de futbolistas con menos edad. La idea está; las ganas, también. Veremos el futuro que le espera al club húngaro pero los primeros pasos están dados.