España ha entrado oficialmente en la carrera para organizar el Mundial de Rugby masculino de 2035. La federación confirmó la candidatura en diciembre de 2025 y la presentó en abril bajo el lema «España conecta el rugby», aunque este jueves la relanzó a nivel internacional con nombre propio: «Bridge the World».

Los estadios propuestos son el Bernabéu, el Camp Nou y La Cartuja, en un país que lleva ausente del Mundial desde 1999 pero que ya disputará la próxima edición, en Australia 2027, y que en 2026 acoge de nuevo la final de la Champions Cup europea en San Mamés, como ya hizo en 2018.

El Gobierno trasladó su respaldo directamente al CEO de World Rugby, Alan Gilpin, y el propio organismo prefiere que el torneo vuelva a Europa en 2035, tras los Mundiales de Australia (2027) y Estados Unidos (2031). España parte como favorita gracias a estadios recién reformados: el Camp Nou roza los 105.000 espectadores y el Bernabéu supera los 78.000.

Italia, que ya pujó sin éxito por 2015 y 2019, y Japón, que presentó su candidatura oficial en enero de 2026 para repetir como anfitrión, son los principales rivales. Argentina lidera además una candidatura conjunta con Uruguay, Chile y Brasil, mientras Arabia Saudí abandonó en abril la opción de ir de la mano de Catar y Emiratos Árabes Unidos.

World Rugby prevé tener un favorito en mayo de 2027 y anunciar la sede definitiva en noviembre de 2027, coincidiendo con el propio Mundial de Australia. Hasta entonces, la candidatura española seguirá moviéndose entre presentaciones institucionales y el respaldo de clubes como el Real Madrid o el Barça.