El Porto es el único equipo que haya logrado igualar la gesta culé de ganar siete encuentros de siete en el previo al gran parón vivido en estas últimas semanas. La realidad del Porto pone en esa tesitura el trabajo de Francesco Farioli y los suyos, que han logrado 21 puntos en un comienzo de temporada redondo en Portugal.
Un rendimiento sostenido en el torneo regular
El pleno de victorias en la liga lusa ha conseguido que el ritmo arrollador del FC Barcelona de Flick no destaque en solitario entre los equipos de las grandes ligas.
Y es que el equipo culé se ve solo «perseguido» por un FC Porto especialmente inspirado. Son ya siete victorias en siete jornadas de liga. Por tanto, la Liga Portugal 2026/27 ya tiene un aspirante claro, además de postularse a la gesta de tratar de dominar el país vecino dentro de la alternancia de las últimas campañas.
En el caso del Porto, son ya 18 los goles a favor del equipo de Farioli, contundente en área rival, además de conceder muy pocos goles, con solo tres tantos en contra en los siete partidos disputados ante Alverca, Rio Ave, Arouca, Académico de Viseu, Moreirense, Casa Pia y Benfica.
Todo eso, habiendo sido capaz de ganarlos todos, incluido el duelo ante los grandes rivales de Lisboa. Un encuentro que quedó marcado por el dominio de los de Farioli ante el rival que más difícil se lo puso en la 2025/26 para lograr el título liguero.
La pizarra de Farioli y la guía de ‘Lucho’ González
La filosofía de Francesco Farioli no tiene ambages ni medias tintas. Es un entrenador con gusto por el dominio y la asociación. Además, apuesta fuerte por un ritmo de juego trepidante, vertical y veloz. Presionando con insistencia y generando espacios a la espalda del rival, el Porto de Farioli tiene recursos para ser diferencial con piezas muy notables.
En cuanto a su evolución, Farioli ya sabe lo que es mutar su dibujo, del 1-4-3-3 esencial a un atractivo 1-2-3-5, que acaba por ser una referencia clara a la pirámide invertida ya investigada y resucitada por Guardiola hace varias campañas en el City, donde los laterales se invierten tomando los carriles interiores en la medular.
El dibujo y la potencialidad de este Porto son parte esencial de una búsqueda continua del tercer hombre, combinando con jugadas al primer toque y tratando de conectar de manera clara con los interiores y los extremos, siendo elementos móviles, intercambiables y con presencia a diferentes alturas entre líneas.
En ese marco, la organización defensiva no puede ser más interesante, prestando su capacidad a la combinación de la presión con la facilidad para estructurar un repliegue sensato en bloque medio o bajo a través de dibujos como el 1-5-3-2 o el 1-5-4-1 cuando el juego pide este tipo de defensas más férreas.
𝐃𝐫𝐚𝐠𝐚̃𝐨 𝐝𝐞 𝐎𝐮𝐫𝐨 𝐓𝐫𝐞𝐢𝐧𝐚𝐝𝐨𝐫 ⭐ 𝐅𝐫𝐚𝐧𝐜𝐞𝐬𝐜𝐨 𝐅𝐚𝐫𝐢𝐨𝐥𝐢 https://t.co/9wGO4PsuhQ
— FC Porto (@FCPorto) October 7, 2026
La mística del Porto nace también de la combinación táctica de Farioli con la presencia clave de un mito como ‘Lucho’ González. El reconocido exjugador, muy respetado por la grada de Do Dragão, hoy forma parte del staff de un Porto tremendamente dominante y que ha sabido encontrar el equilibrio entre la jerarquía, la táctica y el peso de una camiseta histórica.
Un ideario marcadamente protagonista
En cualquiera de los equipos de Farioli se hace patente una máxima: la iniciativa y la presencia ofensiva. En esa realidad, la seña de identidad dominante de sus equipos, que caracterizó sus éxitos en Niza y Ajax, son parte hoy clave del juego del FC Porto, controlando los partidos mediante una posesión estructurada.
Posicionando hasta cinco futbolistas en los pasillos centrales y fijando a la línea defensiva rival, ese envite táctico en ataque provoca que las ventajas numéricas puedan imperar y controlar la realidad de sus jugadores. En este caso, la alternancia de ritmos, además de la presencia de jugadores con nivel para jugar entre líneas, presenta un escenario interesante para este ideario.
Esa personalidad competitiva les hace ser un equipo que no rehúsa nunca asumir el mando del ritmo de partido, sobre todo en casa, pero con capacidad para hacerlo también a domicilio, en las que son contadas las veces en las que el equipo de Oporto especula con el marcador.
Talento español brillando en Portugal
Con un tridente determinante con raíces en España, este Porto de Farioli tiene mucho que demostrar también esta temporada. El rol de Gabri Veiga, afianzado por su presencia como máximo goleador del equipo, ha logrado que el gallego sea la gran figura del arranque liguero. Se trata de una pieza clave y uno de los futbolistas mejor valorados de la liga lusa.
Junto a él, Borja Sáinz es un ejemplo de desborde e impacto desde la banda y ha convencido con su uno contra uno, su velocidad y su aptitud para ser versátil, demostrando que puede ser extremo y hacer grandes cifras de gol tras destacar en el Norwich inglés.
A ellos se suma Samuel Aghehowa, que fue la referencia ofensiva del equipo en el pasado. Su potencia y olfato de gol deben hacerle un delantero clave de cara al futuro en el seno del FC Porto tras su dura lesión.
Vigente campeón con ganas de repetir
Con el trono conquistado en la 2025/26 en Portugal, con 88 puntos y por delante del Benfica (invicto durante toda la campaña) y el Sporting, la realidad del equipo de la orilla del Duero apuesta por su continuidad como campeón y quiere ser el máximo referente del fútbol luso. Al menos esa es la ambición del club presidido por André Villas-Boas desde 2024, cuando se impuso a Pinto da Costa en las elecciones.
Con refuerzos de gran nivel como Jakub Kiwior, Hwang In-beom o André Silva, el Porto de Farioli tiene en su mano apostar fuerte por una nueva campaña histórica a pesar de la venta de algunas de sus mejores piezas, como Rodrigo Mora a la Roma, un talento generacional del que se espera mucho en Portugal.