El Real Club de Campo firma el doblete y manda en el hockey español
El Real Club de Campo ganó la Liga IATI y la Liga Iberdrola 2025-26: doblete en casa que le confirma como potencia del hockey español.
El Real Club de Campo Villa de Madrid cerró la temporada 2025-26 con un doblete que redondea su condición de gran potencia del hockey nacional: el equipo masculino se llevó la Liga IATI y el femenino la Liga Iberdrola, las dos máximas categorías, en una Final Four que se jugó del 29 al 31 de mayo en sus propias instalaciones.
Los dos títulos del hockey español quedaron en la misma vitrina y en la misma ciudad.
Un doblete que solo se había firmado una vez
Que un mismo club conquiste a la vez la liga masculina y la femenina no es rutina ni siquiera para los grandes del hockey español.
El Club de Campo ya lo había logrado en la temporada 2020-21, entonces en Terrassa, y ahora lo repitió con una diferencia de peso: lo firmó por primera vez en casa. La Final Four reunió a los mejores de cada categoría en el club madrileño y se pudo seguir por HockeyTV, RTVE Play y Esports3.
Conviene situar los nombres. La Liga IATI es la máxima categoría masculina, la antigua División de Honor A rebautizada tras la entrada del nuevo patrocinador, y la Liga Iberdrola su equivalente femenino.
Ganar las dos el mismo año significa reinar a la vez en las dos cumbres del hockey doméstico. Un club en lo más alto de ambas es una rareza que el calendario apenas permite.
Jugar la fase decisiva en su propio campo no es un detalle menor. El equipo local se ahorra desplazamientos, controla el terreno y empuja con su afición en las gradas, factores que en un formato de partido único pesan más que a lo largo de una liga entera.
El factor campo multiplicó en la eliminatoria, y el Club de Campo lo aprovechó hasta el final en las dos categorías.
La final femenina: un 4-1 sin discusión ante el Atlètic
El equipo femenino resolvió su final con autoridad. Derrotó por 4-1 al Atlètic Terrassa y sumó así la 24ª Liga Iberdrola de la historia del club, una cifra que marca distancia con el segundo del palmarés, el CD Terrassa, anclado en 18.
El partido se abrió en el minuto 18 y con una jugada de manual. Candela Peña recuperó una bola en tareas defensivas, cabalgó por la banda derecha y conectó con Bea Pérez, que ganó la línea de fondo para asistir a Begoña García ante Clara Pérez.
El segundo cuarto sentenció: las madrileñas metieron tres goles en diez minutos. Florencia Amundson firmó uno y María López los otros dos, para un 4-0 que dejó la final resuelta antes del último periodo.
El gol catalán llegó a siete minutos del final, obra de Mar Solà en el rechace del primer penalti córner del Atlètic. Fue también el último: solo dispusieron de uno en todo el partido.
Enfrente se midieron dos banquillos con historia reciente en la competición: Pablo Usoz en el Club de Campo y Sílvia Bonastre en el Atlètic. Para las catalanas fue el tercer golpe seguido en la misma cita.
Las catalanas encadenaron su tercera final consecutiva perdida, un dato que dibuja a la vez su regularidad para llegar arriba y su techo ante un rival que se les resiste. Tres finales seguidas sin premio pesan tanto como cualquier estadística.
Cómo se llegó a las dos finales
Las semifinales del sábado dejaron dos historias distintas. En la femenina, el Club de Campo ganó 1-0 al Club Egara con un gol de Flor Amundson en el minuto 44, tras revolverse Begoña García en el área.
El Atlètic Terrassa llegó por la vía dura: ganó 1-3 en casa del Sanse Complutense, segundo de la fase regular, con su portera Clara Pérez como una de las claves. En la final encajó cuatro.
En la masculina, el Club de Campo despachó al Atlètic Terrassa por 4-1 y el RC Polo se impuso al Sanse Complutense por 1-0. Los dos cruces se resolvieron el sábado, con la final del domingo a las once de la mañana.
La final masculina, resuelta en los shoot outs
La final masculina fue mucho más apretada. El Club de Campo y el RC Polo llegaron igualados a 1-1 al término del tiempo reglamentario y todo se decidió en la tanda de shoot outs, el desempate cara a cara entre atacante y portero. El título se jugó en la tanda, ese formato que convierte cada acción en una final dentro de la final.
Ahí apareció la figura decisiva. El portero Diego Palomero detuvo tres lanzamientos e Ignacio Abajo firmó el que certificó el pase al título, el cuarto entorchado liguero del club en categoría masculina. El guardameta cambió el signo del desempate, y confirmó que en el hockey los porteros deciden tanto como los goleadores.
Qué sostiene el dominio del Club de Campo
El doblete no fue un golpe aislado. Los dos equipos habían ganado también su fase regular, lo que les dio billete directo para la próxima Euro Hockey League, la máxima competición continental de clubes. El dominio se apoya en la regularidad de una temporada entera, y no en un solo fin de semana afortunado.
En el caso femenino, además, la liga fue la guinda de un curso redondo. El equipo se llevó también la Copa de la Reina Iberdrola y el Campeonato de España de hockey sala, de modo que el título liguero completó un triplete nacional. Tres competiciones distintas en una temporada hablan de una plantilla profunda y de un proyecto muy asentado.
Detrás de esos títulos hay una estructura que no se improvisa. El Club de Campo mantiene equipos punteros en las dos ramas, algo que exige cantera, cuerpos técnicos separados y una masa social capaz de sostener dos proyectos de máximo nivel en paralelo.
Sostener dos equipos de élite resulta tan difícil como ganar con uno solo, y ahí reside buena parte de su mérito en una temporada como esta.
Cómo llega el hockey español a la 2026-27
La próxima temporada ya tiene parte de su mapa dibujado. En la Liga Iberdrola sube el Valencia CH tras ganar la División de Honor B femenina y estrenará plaza en la élite, mientras que en el lado masculino el CH Carpesa debutará en la Liga IATI.
Dos clubes valencianos asoman a la élite, una señal de que el hockey crece fuera de sus plazas fuertes habituales.
Entre los que se mantienen, la RFEH ya ha confirmado que el Sardinero HC en categoría masculina y el CD Terrassa en la femenina seguirán una temporada más en la máxima categoría. Los play-outs dejaron cerradas las plazas, de manera que las dos ligas afrontan el nuevo curso con sus participantes ya definidos.
Lo que todavía no está fijado es el calendario. La federación aún no ha publicado la fecha de arranque de la Liga IATI y la Liga Iberdrola 2026-27, que en campañas anteriores solía caer a mediados de septiembre pero que este año sigue pendiente del cuadro de competiciones estatales de la RFEH.
El pistoletazo de salida espera fecha, y hasta que se publique conviene tomar cualquier calendario con cautela. La única certeza a día de hoy es que el Club de Campo saldrá a defender dos coronas a la vez, con la etiqueta de rival a batir en las dos ligas.