Solheim Cup: el gran duelo del golf femenino aterriza en Holanda

La Solheim Cup llega por primera vez a Holanda del 11 al 13 de septiembre, con España pendiente de Ciganda y un guiño a Larrazábal.

Julia López Ramírez golpea desde la calle del hoyo 18 durante una jornada de entrenamiento del Women's PGA Championship
Julia López Ramírez golpea desde la calle del hoyo 18 durante una ronda de entrenamiento previa al Women's PGA Championship, el miércoles 24 de junio de 2026, en Chaska. AP Photo/Matt York

El golf femenino vive su gran cita de 2026 en un escenario inédito. La Solheim Cup, el duelo bienal entre Europa y Estados Unidos, se disputa del 11 al 13 de septiembre en Bernardus Golf, en Cromvoirt, la primera vez que los Países Bajos acogen el torneo.

Europa, dirigida por la sueca Anna Nordqvist, buscará recuperar una copa perdida en 2024 con dos españolas en el equipo: Carlota Ciganda y la debutante Julia López Ramírez.

El torneo más importante del golf femenino

La Solheim Cup nació en 1990 y se juega cada dos años, alternando sede entre Europa y Estados Unidos, en los años pares desde que el calendario se reordenó tras la pandemia.

Su formato calca al de la Ryder Cup masculina: 28 puntos en liza repartidos en foursomes, fourballs e individuales, con el primer equipo que alcanza los 14,5 puntos como campeón. Es, sin discusión, la mayor competición del golf femenino, un evento que llena recorridos y televisiones a ambos lados del Atlántico.

Estados Unidos llega como vigente campeón y con la moral alta. En septiembre de 2024, en el Robert Trent Jones Golf Club de Virginia, el equipo estadounidense se impuso por 15,5 a 12,5.

El palmarés sigue de su lado: Estados Unidos domina la serie por 11-7-1 en las 19 ediciones disputadas. Pero el dato reciente dice lo contrario, porque Europa ha ganado o retenido la copa en tres de las cuatro últimas.

Y hay un detalle que pesa más que el palmarés en Bernardus: Estados Unidos no gana en suelo europeo desde 2015, cuando se impuso en Alemania por 14,5 a 13,5. Esta es la 20ª edición del torneo.

Europa, por su parte, arrastra la espina de Virginia después de haber dominado el torneo en los años anteriores. El continente retuvo la copa en 2023 en Finca Cortesín, con final igualado, y aún saborea aquel empate que valió como triunfo.

Reconquistar el trofeo en suelo propio se ha convertido en el gran objetivo del equipo europeo, que jugará ante un público entregado en un país sin apenas tradición en esta cita.

Un debut holandés con sello sostenible

Bernardus Golf, diseñado por el arquitecto Kyle Phillips y abierto en 2018, será el primer campo neerlandés en albergar la Solheim Cup. La elección tiene lógica deportiva: el recorrido de Cromvoirt, a poco más de una hora de Ámsterdam, ya había recibido al mejor golf del circuito europeo.

Su designación confirma el empuje del golf en Holanda, cuarto deporte por número de federados en un país con más de 40.000 licencias y campos reconocidos por su gestión medioambiental.

La organización ha convertido la logística en parte del mensaje. No habrá aparcamiento para coches junto al campo: el acceso se hará en tren hasta la estación de Den Bosch y, desde allí, en autobús lanzadera o en bicicleta, con un trayecto de 9 kilómetros hasta las puertas del recinto.

La cita se promociona como la edición más sostenible hasta la fecha, un guiño al deporte nacional neerlandés y a un país líder en campos certificados por criterios ecológicos.

Nordqvist y Stanford, dos capitanas con historia

Al frente de Europa estará Anna Nordqvist, triple campeona de major y una de las figuras más laureadas de la historia reciente del torneo. La sueca, que disputó nueve ediciones consecutivas como jugadora, releva a Suzann Pettersen y afronta su primera capitanía tras un periodo personal complicado que ella misma ha reconocido.

Su nombramiento premia una vida entera ligada al torneo, y llega arropada por vicecapitanas de peso como Caroline Hedwall, Mel Reid y la neerlandesa Anne van Dam.

Enfrente, Angela Stanford dirigirá a Estados Unidos. La tejana, de 47 años, sucede a Stacy Lewis después de ejercer de asistente en las tres últimas ediciones y llega con el aval de haber marcado el punto decisivo en el triunfo americano de 2015 en Alemania.

Stanford hereda un bloque joven y en racha, deseoso de ganar por primera vez fuera de su país, y contará con ayudantes de galones como Paula Creamer o Kristy McPherson.

El equipo americano, cerrado el 24 de agosto

Estados Unidos también tiene su lista completa. El periodo de clasificación se cerró el 23 de agosto con el CPKC Women’s Open, y al día siguiente Angela Stanford anunció sus tres elecciones de capitana.

Las nueve automáticas fueron Nelly Korda, Angel Yin, Jennifer Kupcho, Yealimi Noh, Auston Kim, Lauren Coughlin y Allisen Corpuz por la lista de puntos, más Andrea Lee y Alison Lee por el ranking mundial. Stanford completó el equipo con Megan Khang, Rose Zhang y Lindy Duncan.

Duncan es el nombre curioso del bloque. Debuta a los 35 años y es la debutante estadounidense más veterana desde que Nancy Scranton jugó su primera Solheim con 39 en el año 2000.

La baza española: Ciganda y una debutante

El interés español pasa, como casi siempre en la última década, por Carlota Ciganda. La navarra afronta su octava Solheim Cup y protagonizó uno de los momentos más recordados del torneo reciente: el punto que retuvo la copa para Europa en Finca Cortesín, en 2023, al vencer en el último partido ante Nelly Korda.

Ciganda es la gran referencia del golf español en una competición que ella misma define como su semana favorita del año.

Esta vez, además, no viaja sola. El equipo europeo se cerró el 3 de agosto, un día después de que el AIG Women’s Open de Royal Lytham liquidara el periodo de clasificación, y España tiene dos jugadoras en Bernardus.

Ciganda entró por la vía automática, entre las seis plazas que reparte el ranking mundial Rolex. La otra española es Julia López Ramírez, malagueña de 23 años, una de las cuatro elecciones de Nordqvist junto a Leona Maguire, Nastasia Nadaud y Mimi Rhodes.

López Ramírez debuta en su primera temporada en el circuito europeo y la segunda en el americano, y no disimuló lo que significa: «estoy viviendo el sueño ahora mismo», dijo tras conocer la elección.

«Es lo que sueñas de niña, estar en el equipo y poder vivirlo con todo ese público. Estoy en una nube», añadió. Con ella, Europa lleva cuatro debutantes en total, porque a las tres elegidas se suma la inglesa Lottie Woad, clasificada por derecho propio.

Un vínculo inesperado con Bernardus

Hay una conexión española con la sede que casi nadie recordará estos días. Antes de acoger a la élite femenina, Bernardus fue durante tres años parada del DP World Tour con el KLM Open, el histórico Abierto de Holanda que ganaron en su día figuras como Seve Ballesteros o José María Olazábal.

Y su último campeón allí, en 2023, llevó acento catalán, un dato que conecta la sede con el golf español.

Aquel mayo de 2023, Pablo Larrazábal se impuso en el KLM Open con tres birdies en los cuatro últimos hoyos y firmó su novena victoria en el circuito europeo, justo por delante de otro español, Adrián Otaegui.

El barcelonés dejó en Cromvoirt una remontada de las que hacen época, celebrada al más puro estilo Ryder, y ese recuerdo reciente añade un guiño español a un campo que ahora recibe la mayor cita del golf femenino.

A pocos días del primer golpe, la semana de Bernardus se llena de presentaciones de equipos, entrenamientos y el pulso silencioso de dos capitanas afinando parejas. La pregunta de fondo es una sola: si Europa logrará reconquistar la copa en territorio nuevo. Las voces españolas del vestuario ya se saben, y son dos.