SUPERCOPA | REAL MADRID - FC BARCELONA

Xavi, te toca (y ya toca)

El proyecto del egarense puede tener en la final de la Supercopa un punto de inflexión... o un regreso casi a la casilla de salida.

Xavi y Ancelotti, en el momento de saludarse antes de la última Supercopa de España. /GETTY
Xavi y Ancelotti, en el momento de saludarse antes de la última Supercopa de España. GETTY

El proyecto del egarense puede tener en la final de la Supercopa un punto de inflexión... o un regreso casi a la casilla de salida.

Toni Juanmartí

Toni Juanmartí

Un año después, todo ha cambiado en el Barça. El discurso, la exigencia, la plantilla e incluso el nivel de ilusión. Todo menos el entrenador, que sigue siendo el mismo. Xavi Hernández asumió hace poco más de 13 meses el mando de un elenco triturado, tanto mental como deportivamente. Hoy, el período de prueba ya caducó y la inversión económica realizada obliga a ganar títulos, como el propio técnico reitera. La final de la Supercopa debe ser al fin la graduación de Xavi, que en lo que va de curso aún no ha podido dar ningún golpe encima de la mesa.

El técnico azulgrana es quien más presión tiene en la final de este domingo. Incluso más que los jugadores. Y, por supuesto, más que un Ancelotti que viene de lograr un doblete con el eterno rival. La confianza de la directiva en Xavi es máxima, pero paralelamente nadie esconde que empieza a urgir una demostración de poderío. Sobre todo, una demostración de crecimiento en noches grandes.

Este domingo ya no servirá el azúcar que sí valió en la pasada Supercopa. Entonces, un Barça cogido con pinzas cayó por 3-2 en la prórroga y hasta pareció que aquel KO había reforzado a los azulgranas, pues habían demostrado poder competirle de tú a tú al Real Madrid. Un año después, y tras todos los fichajes vip, la obligación es ganar. No solo para incrementar la confianza del club y los aficionados en el proyecto, sino también para que el vestuario siga creyendo sin fisuras en el discurso de su entrenador y deje atrás la mentalidad derrotista de los últimos tiempos.

Consciente de que es un título menor

Huyendo de oportunismos, Xavi ha sido claro en la previa del choque: la Supercopa es un título pero no es el que más caché tiene. Y, pase lo que pase, habrá que seguir para pelear Liga, Copa y Europa League. En otras palabras, el egarense sabe que ganar el domingo no sirve para cumplir el expediente. Cuando desde el club se dice que hay que conquistar títulos se hace aspirando, como mínimo, a Liga o Europa League.

El Barça empieza a demostrar que sabe sufrir.  FC BARCELONA
El Barça empieza a demostrar que sabe sufrir. FC BARCELONA

Por más que esté en penurias, una Supercopa dice poco para el Barça. Para Xavi, sin embargo, el envite es una oportunidad magnífica para por fin sacar nota en una noche grande. Los azulgranas, que este curso no han podido ni con Inter ni con Bayern, ya vencieron 0-4 en el Clásico de la temporada pasada, pero el Real Madrid tenía la Liga más que encarrilada.

Seguir construyendo con calma

¿Qué sucederá si el Barça vuelve de vacío de Riad? La cuerda se tensará y el margen de error se verá reducido. Perder no significaría regresar a la casilla de salida pero dificultaría mucho cualquier discurso alegando un crecimiento del equipo. De hecho, la comparación sería odiosa respecto al año pasado, ya que muchas palancas después, a los azulgranas seguiría sin alcanzarles para arrebatarle títulos al Real Madrid.

En caso de victoria, más allá de la revancha por el último Clásico (3-1), los azulgranas verían capitalizado todo el trabajo desde el inicio de curso, y se verían con más moral que nunca para empezar a construir un ciclo victorioso. ¿Si jugando sin brillo el Barça puede ganar títulos, de qué será capaz cuando alcance la famosa excelencia que pide Xavi?