Los nombres homenaje del Mundial 2026: de Cruyff a Zico
De Mojica (por Cruyff) a Ziko (por Zico): el Mundial 2026 reúne futbolistas nombrados en honor a leyendas. Cuáles lo son y cuáles solo lo parecen.
En las plantillas del Mundial 2026 conviven futbolistas que llevan el fútbol escrito en el nombre: hijos bautizados como Cruyff o Rivaldo y apodos de vestuario que resucitan a Zico y a Dunga.
Un homenaje que se firma en el registro civil
El primer Mundial de 48 selecciones reúne a casi 1.250 futbolistas y, entre ellos, a varios que arrastran una leyenda en el documento de identidad. No es metáfora: sus padres eligieron el nombre de un ídolo y ese bautizo marcó una vocación. Esta lista solo admite casos verificados por el propio futbolista, su familia, su club o una agencia; lo demás —coincidencias sonoras, teorías de redes— se queda fuera o se señala como duda.
La tradición viene de lejos y a veces la firmaron las propias leyendas. En 1974, Johan Cruyff plantó cara al registro para inscribir a su hijo como Jordi, un nombre entonces frenado en la España franquista. Medio siglo después, el flujo de los homenajes se invirtió.
Johan Mojica, el lateral que lleva a Cruyff en el documento
Johan Andrés Mojica Palacio nació en Cali el 21 de agosto de 1992, y sus padres lo inscribieron en honor a Johan Cruyff. Según recogió el Girona, su club entre 2017 y 2019, el nombre fue un tributo deliberado a la figura de Cruyff, tres veces Balón de Oro y estandarte de la ‘Naranja Mecánica’ subcampeona del Mundial de 1974.
A los 33 años, el lateral izquierdo del Mallorca disputa su segundo Mundial tras el de Rusia 2018, con 49 partidos en la selección. Colombia, ausente en Catar 2022, regresó por la puerta grande: ganó a Uzbekistán y a la RD Congo, y se metió en la fase eliminatoria.
De Brasil a África: los ídolos que cruzaron el Atlántico
Cabo Verde, debutante mundialista, trajo un caso de manual. Su portero figura como Vozinha, pero se llama Josimar Dias, y ahí empieza el enredo: su padre quiso llamarlo Valdano, por el delantero argentino campeón en México 1986, y el registro civil rechazó el nombre extranjero. La familia eligió entonces Josimar, otro protagonista de aquel Mundial. Con ese nombre prestado, le frustró varias a España en la fase de grupos.
Sudáfrica añade otro tributo brasileño. Rivaldo Coetzee, central nacido en Kakamas en 1996, se llama así porque su padre Trevor, forofo del fútbol brasileño, adoraba a aquel Rivaldo. El defensa vivió el estreno del torneo desde dentro: los ‘Bafana’ abrieron el Mundial cayendo 2-0 ante México.
Trézéguet, Ziko y Dunga: en Egipto el homenaje va por apodo
La selección egipcia practica otra variante del mismo culto: el apodo. En la lista oficial de los ‘Faraones’ aparecen Trézéguet, Ziko, Dunga y Zizo, una costumbre local que convierte cada convocatoria en un álbum de leyendas mundialistas. El caso más célebre es el del extremo Mahmoud Hassan: su entrenador juvenil, Badr Ragab, le vio parecido con David Trezeguet, campeón del mundo en 1998, y hoy casi nadie lo llama por su nombre real.
| Apodo en la plantilla | Leyenda homenajeada | Origen del apodo |
|---|---|---|
| Trézéguet | David Trezeguet (Francia, campeón del mundo en 1998) | Su entrenador juvenil, por el parecido físico y goleador |
| Ziko | Zico (Brasil, Mundiales de 1978, 1982 y 1986) | Herencia de vestuario: lo llamaron ‘el pequeño Zico’ por su hermano |
| Dunga | Dunga (Brasil, capitán campeón del mundo en 1994) | Apodo por su perfil de mediocentro de contención |
El homenaje no se quedó en la anécdota. Ziko —Mostafa Mohamed Zaky Abdelraouf en el registro, y Zico en la grafía que usan ESPN o Reuters— le marcó a la Argentina de Messi en el minuto 67 de los octavos, antes de que la campeona remontara con un 3-2 agónico el 7 de julio y dejara a Egipto fuera. Zizo completa el cuarteto de la lista, pero queda fuera del patrón: es un hipocorístico árabe corriente, no el guiño a ninguna leyenda, y por eso esta pieza no se lo atribuye a nadie.
La agencia AFP explicó el fenómeno en plena fase de grupos, en junio de 2026. Durante décadas, el aficionado egipcio vivió el fútbol internacional casi solo por los Mundiales, y esas leyendas bautizaron a cada promesa local del país.
Los nombres que parecen homenaje pero nadie confirmó
Irak también trajo un Zidane. Zidane Iqbal, mediocentro nacido en Mánchester en 2003 de padre pakistaní y madre iraquí, juega en el Utrecht neerlandés. La tentación de leer su nombre como un tributo al francés de 1998 es evidente, pero ahí conviene pisar el freno: ni el jugador ni su familia lo han confirmado, y The Athletic vincula el nombre a su raíz árabe, Zaydán (‘crecer’). Preguntado por el cabezazo de Zidane en 2006, Iqbal respondió que «solo tenía tres años».
Su gesta, esa sí, está documentada. Irak volvió a un Mundial 40 años después, tras México 1986, e Iqbal se convirtió en el primer futbolista de ascendencia pakistaní en jugar la Copa del Mundo, al entrar en el minuto 59 en Foxborough. México sumó otro caso sugerente, el central del Genoa Johan Vásquez, pero sin ninguna entrevista que explique el origen de su nombre se etiqueta como una coincidencia sin verificar.
Lo que estos bautizos dicen de cómo se hereda el fútbol
Leída en conjunto, la lista dibuja un mapa emocional. Los homenajes no honran a cualquier ídolo, sino al que deslumbró a una generación concreta de padres: ninguno confirmado apunta más allá de 1998. Los nombres viven un paso por detrás de la actualidad.
El patrón revela también cómo viaja el fútbol. En Cali, Praia o Kakamas llega por televisión y por la mitología de los Mundiales; en Egipto, por el vestuario, donde el apodo funciona como un título que conceden los compañeros. Cambia el formato, no la lógica.
Conviene no confundirlo con los hijos de leyendas —Luca Zidane, Marcus Thuram, Giuliano Simeone— que también juegan este Mundial. Ellos heredan el apellido por sangre; estos otros lo eligieron por devoción. Una cosa es heredar y otra elegir. Los casos salen de las plantillas oficiales de la FIFA y cada nombre está contrastado con declaraciones del jugador, su familia, su club o coberturas de agencias, a 10 de julio de 2026.