Pedro Chirivella (València, 1997), ha vivido un lustro en Nantes donde ha pasado de ser un ‘chavalín’ que llega a la Ligue 1, a ser capitán, líder del equipo y además de mantener la categoría todos los años (principal objetivo del club), lograr un título con la camiseta amarilla. Esa etapa, como todo en la vida, llegará a su fin si todo va según lo previsto al término de esta presente temporada y Pedro puede coronarla con un registro de altura.

A sus apenas 27 años, Pedro cumplió el pasado fin de semana 150 partidos en Ligue 1, todos ellos con la camiseta del Nantes y el próximo fin de semana podrá poner un broche de oro a toda su etapa en una cita clave ante el Montpellier que, de ganarla, dará finalmente la permanencia a su equipo una temporada más. Chirivella es un ‘veterano joven’ que con menos de 30 años es líder de un club importante de Francia y es el momento de poner un broche de oro a sus años allí.

Porque los planes del jugador pasan por a partir del verano regresar a LaLiga. Esa al menos es su prioridad y de hecho el Nantes no pondrá problemas para su salida dado que acaba contrato en 2026 y prefieren obtener algún rédito económico por él, por pequeño que sea, este verano. Además las relaciones del jugador con el club son excelsas tras estos años allí y ninguna parte quiere poner trabas a la otra.

Pedro Chirivella en una entrevista en Relevo hace unos meses. Relevo.

El Valencia CF tiene en agenda a Pedro. De hecho lo consideran un perfil muy válido para un medio del campo que este verano perderá a Enzo Barrenechea y que -a expensas de lo que ocurra con Javi Guerra-, mínimo necesitará un centrocampista más. El jugador hace unos meses en Relevo era claro: «Firmo jugar otra vez en el Valencia… Y más si está Carlos Soler», comentaba el ex canterano y viejo amigo de Carlos.

En cualquier caso, todo eso será en verano –pues el Girona también lo tiene en agenda-, ahora Pedro tiene el foco en dejar el pabellón bien alto con el Nantes y coronar una etapa que le ha llevado a afianzarse como un pivote titularísimo en la élite. A partir de ahí, su verano será movidito.