La Primera FS Iberdrola arranca el 5 de septiembre con 16 equipos y una Supercopa en enero

El fútbol sala femenino vuelve el 5 de septiembre: 16 equipos, nueva Supercopa en enero y la cantera de la selección tricampeona de Europa.

Las jugadoras de un equipo de fútbol sala femenino posan para la foto de equipo en la pista
Foto: Cadiznoticias / Wikimedia Commons (CC BY-SA 2.0), recortada a 16:9.

El fútbol sala femenino español levanta de nuevo el telón el sábado 5 de septiembre, cuando arranca la Primera FS Iberdrola 2026/27 con 16 equipos y un calendario que este curso reparte más metal de lo habitual.

A la Liga de siempre se suman una Supercopa de España fijada para finales de enero y la pelea por las plazas continentales, en una competición que, más allá del espectáculo semanal, sigue cumpliendo su función menos ruidosa: ser la cantera de la selección tricampeona de Europa. Este es el mapa de una temporada con doble cita marcada en rojo.

El calendario que abre en septiembre y cierra en mayo

La competición regular echa a andar el 5 de septiembre y no soltará el acelerador hasta el 29 y 30 de mayo de 2027, fecha de la última jornada antes de los playoffs por el título.

Entre medias, los 16 clubes encadenan una liga a doble vuelta que la Federación cifra en 240 partidos, con la televisión pública siguiendo cada fin de semana lo que la propia RFEF vende como el mejor fútbol sala femenino del mundo. El formato no cambia: grupo único, todos contra todos y una regularidad que castiga cualquier bache.

Un escalón por debajo, la Segunda División femenina arranca una quincena más tarde, el 19 y 20 de septiembre, y cierra su fase regular el 22 y 23 de mayo antes de abrir los playoffs de ascenso, que empiezan el 29 y 30 de mayo.

Importa más de lo que parece tener dos niveles conectados, porque el trasvase entre categorías es constante y explica por qué cada verano cambia parte del mapa de la élite sin previo aviso.

La Supercopa de enero, un título nuevo en pleno invierno

La gran incorporación al calendario es la Supercopa de España femenina, situada en el 30 y 31 de enero de 2027.

Se disputa en formato de Final Four a partido único y reúne a los finalistas de la Liga y a los de la Copa de la Reina de la campaña anterior, de manera que corona al primer campeón del curso cuando la temporada apenas ha pasado su ecuador.

Es un torneo corto, con semifinales y final en un único fin de semana, pero con la carga simbólica de estrenar el año de títulos.

La sede aún no se ha anunciado, así que conviene esperar a la designación oficial de la Federación antes de dar por hecho un pabellón concreto.

Lo que sí está definido es el marco: un fin de semana de enero con cuatro de los mejores equipos del país concentrados en una misma pista, una vitrina inédita a mitad de temporada que rompe la rutina liguera y ofrece un aperitivo de lo que suele decidirse en primavera.

Un campeón asentado y tres recién llegados

El curso se reabre con el Futsi Atlético Navalcarnero como referencia indiscutible, después de conquistar en junio su octava Liga tras superar en la final al Melilla CD Torreblanca.

El club madrileño es el más laureado de la categoría y vuelve a partir, un año más, como el equipo a batir de la Liga, con la obligación de sostener una hegemonía que ya dura más de una década y que pocos rivales han logrado interrumpir.

La otra cara de la temporada la ponen los ascendidos. El Gaitero Rodiles, el Estrela Futsal y el Wanapix Aldelis Intersala 10 Zaragoza subieron desde Segunda y afrontan su estreno o su regreso a la máxima categoría, un salto que casi nunca resulta amable y que obliga a reforzar las plantillas para no quedar descolgados desde el arranque.

La permanencia, para ellos, será un objetivo tan legítimo como difícil en un grupo tan igualado por abajo.

Completan la parrilla clásicos como el STV Roldán, subcampeón liguero en 2025, junto al resto de clubes que sostienen una Liga de 16 nombres.

La Federación no ha publicado todavía un cartel cerrado con todas las plantillas definitivas, en pleno mercado de fichajes, y por eso el retrato más honesto de la temporada pasa hoy por los protagonistas ya confirmados sobre la pista más que por una lista completa que aún puede moverse.

La fábrica de la selección tricampeona

El verdadero peso de esta Liga se mide, en buena parte, fuera de ella. De sus pistas sale la selección española absoluta, que encadenó los Campeonatos de Europa de 2019, 2022 y 2023 hasta instalarse como la gran potencia continental del futsal femenino.

Ninguna otra competición doméstica alimenta a un combinado con semejante palmarés, y ese es el argumento español que sostiene el proyecto por encima de audiencias o presupuestos.

El escaparate más reciente llegó en diciembre de 2025, cuando España firmó el bronce en el primer Mundial femenino de fútbol sala de la historia, disputado en Filipinas, tras ganar a Argentina por 1-5 en el duelo por el tercer puesto.

Aquella medalla fue la confirmación, sobre la pista más grande posible, de que el semillero nacional compite con los mejores del planeta pese a la juventud de la competición mundial.

El rostro de ese vínculo tiene nombre propio. Irene Córdoba, formada y afincada en el Futsi Atlético Navalcarnero y nominada a mejor jugadora del mundo en 2025, fue la máxima goleadora de la Primera FS Iberdrola el curso pasado con 43 tantos y es, a la vez, fija en la selección.

Su caso resume mejor que ningún dato cómo la Liga nutre a la selección absoluta temporada tras temporada.

Más títulos en juego y un billete europeo

Al margen de la Liga y de la nueva Supercopa, el calendario conserva la Copa de la Reina, cuya primera eliminatoria se juega ya el 12 y 13 de septiembre, con la fase final en abril, y reparte plazas para la competición europea de clubes.

Son varios frentes abiertos que estiran la exigencia de unas plantillas cortas y convierten el curso en una carrera de fondo con muchos premios repartidos de septiembre a mayo.

Con el pistoletazo en septiembre y la Supercopa señalada para el último fin de semana de enero, la Primera FS Iberdrola encara una temporada con más metal en disputa y el mismo trasfondo de siempre. Cada jornada será, además de una pelea por los puntos, un examen para las futuras internacionales que dentro de unos meses volverán a vestir de rojo con la selección.