Verstappen firmó hasta 2030 y la cláusula siguió dentro del contrato

Jos Verstappen admite que hay salidas pactadas, pero nadie da detalles. Lo confirmado, lo que solo se dice y los escenarios que quedan para 2027.

Max Verstappen con el Red Bull en el Gran Premio de España disputado en el Madring
Max Verstappen, con Red Bull Racing, antes del Gran Premio de España en el Madring de Madrid, el 13 de septiembre de 2026. IMAGO / NurPhoto

Durante casi dos años, el futuro de Max Verstappen se resumió en una cláusula que nadie ha enseñado nunca. El 20 de agosto de 2026, en la previa del Gran Premio de los Países Bajos, el neerlandés firmó con Red Bull hasta 2030 y la cláusula sobrevivió a la firma.

Su padre, Jos, lo confirmó cinco días después: el acuerdo nuevo también tiene salidas pactadas. Lo que no existe, ni en el contrato anterior ni en este, es un solo párrafo público. Todo lo que se sabe es indirecto, y conviene separar lo comprobable del rumor de paddock.

La condición se cumplió y la puerta no se cruzó

El contrato anterior llegaba hasta finales de 2028 e incluía, según la prensa especializada, vías de salida ligadas al rendimiento del equipo. Red Bull nunca confirmó esa cláusula, ni tampoco el entorno del piloto.

Preguntado en Zandvoort por las cláusulas de salida del nuevo contrato, Verstappen respondió que nunca ha desvelado nada de sus contratos y que «eso sigue igual». PlanetF1 lo leyó como que la cláusula se mantiene; en la versión completa de Sky Sports es, sobre todo, una negativa a hablar.

Clarín la describía en julio de 2026 como un rumor sostenido, no como un dato cerrado. La versión más repetida, publicada por Motorsport.com el 20 de agosto de 2026, dice que la condición de este año obligaba a Verstappen a estar entre los dos primeros del Mundial durante el parón de verano.

No era el mismo listón que en 2025: entonces los informes lo situaban en caer al cuarto puesto o por debajo, y sobre el umbral exacto nunca ha habido una versión única. Verstappen llegó a Zandvoort sexto y descolgado: 109 puntos, a 110 del líder.

Es decir, la supuesta condición se cumplió con holgura y la salida quedó disponible. Verstappen no la usó para irse, sino para negociar. La sombra sobre su continuidad no era nueva: su futuro ya se nublaba en 2024, cuando Mercedes le tiraba los trastos abiertamente.

De los destinos que se le atribuyeron tampoco hay nada firme. Clarín recogió que el Daily Mail habló de contactos informales con McLaren y que Sky Sports los situó a iniciativa del entorno del piloto. Zak Brown no confirmó ninguna reunión en público.

PlanetF1 sí sostiene, citando varias fuentes, que hubo negociación con McLaren y que llegó a estar en su fase final, de modo que el capítulo fue algo más que un rumor de paddock.

Qué firmó exactamente y qué siguió sin contarse

El anuncio del jueves 20 de agosto de 2026 lo ata al equipo hasta el final de la temporada 2030. Si cumple el acuerdo entero sumará 15 temporadas en Red Bull, según recordó AP, y sería la sociedad más larga entre un piloto y una escudería en la historia del campeonato.

Ni el equipo ni el piloto quisieron aclarar si el nuevo texto conserva condiciones de rendimiento. Sky Sports lo dejó por escrito en el fin de semana de Monza, del 4 al 6 de septiembre de 2026: ambas partes esquivaron la pregunta. El silencio es la respuesta oficial.

Jos Verstappen sí habló el 25 de agosto de 2026 en Formule1.nl: «Por supuesto, en el contrato se han llegado a acuerdos al respecto». Y cerró: «Sabemos los detalles de esos acuerdos y Red Bull también los sabe, pero no vamos a publicarlo». La salida existe y sigue secreta.

Los movimientos de alrededor apuntan al revés

La marcha de Lambiase no es un caso aislado, y ahí está el contexto que explica la duda: en dos años se han ido Christian Horner, destituido como jefe de equipo, Helmut Marko, el asesor que lo fichó con 16 años, y el diseñador Adrian Newey, que se fue a Aston Martin.

La marcha de Gianpiero Lambiase a McLaren sí está confirmada. El ingeniero de carrera del neerlandés desde 2016 será chief racing officer a las órdenes de Andrea Stella y se irá como muy tarde en 2028, con el periodo de excedencia obligatorio de por medio.

Ese fichaje se leyó en su momento como una señal de desmantelamiento. Lo ocurrido después dice lo contrario. Red Bull convenció a Tom Hart, que ya tenía cerrado el puesto de ingeniero de Alex Albon en Williams, para quedarse y heredar la radio. Verstappen pidió ese nombre y lo tuvo.

El 1 de septiembre de 2026 el equipo confirmó a Tom McCullough, hasta ahora en Aston Martin, como jefe de carreras desde principios de 2027. Antes había fichado a Gwen Lagrue, procedente de Mercedes, para el programa de jóvenes. Milton Keynes se rearma alrededor suyo.

Lo que sigue sin resolverse en Milton Keynes es el segundo coche. Isack Hadjar se recupera de una lesión de muñeca desde el parón y Liam Lawson le sustituye desde entonces, con un séptimo puesto en Zandvoort. Red Bull tiene más pilotos que asientos y no ha confirmado su alineación de 2027.

El coche sigue siendo el argumento incómodo

Nada de esto tapa el problema de fondo. Tras 13 grandes premios, Verstappen es sexto del Mundial con 127 puntos y Red Bull marcha cuarto entre los constructores con 204, por detrás de Mercedes, Ferrari y McLaren. El RB22 es el cuarto coche de la parrilla.

En Monza, el 6 de septiembre de 2026, rescató su quinto podio del año por detrás de los dos Mercedes. El sábado se había quejado por radio de tener «menos potencia que un Fiat Punto» y el domingo describió la sensación de ir «como una tortuga». El déficit está en la energía.

Hay una lectura menos sombría. Motorsport.com calculó en agosto de 2026 que el retraso en ritmo puro de carrera bajó de 1,3 segundos por vuelta en el arranque del año a dos o tres décimas en Hungría. La curva apunta en la dirección correcta, aunque el título esté fuera de alcance.

Escenarios reales de aquí a 2027

El mercado se ha cerrado casi entero. Lando Norris renovó con McLaren hasta 2030, Carlos Sainz y Alex Albon siguen en Williams y Franco Colapinto continúa en Alpine. Los volantes grandes están adjudicados y la silly season de 2027 nace prácticamente congelada.

La incógnita mayor es Fernando Alonso, con contrato hasta diciembre de 2026 y sin decisión tomada el 3 de septiembre, cuando Aston Martin dijo confiar en «encontrar una buena solución». Ese asiento no afecta a Verstappen: ninguno de los tres equipos de delante tiene hueco.

Por eso el escenario realista para 2027 no es un fichaje, sino un pulso interno con fecha. Si Mercedes conserva la ventaja, la cláusula secreta volverá a la conversación el verano que viene. La puerta existe pero no conduce a ninguna parte mientras la parrilla siga atada.

Queda la vía que el propio piloto puso sobre la mesa en Zandvoort: dejar la Fórmula 1, no Red Bull. Dijo que estuvo más cerca de eso que de cambiar de equipo, y en 2024 ya se habló de un año sabático. La resistencia sigue tirando de él.