La Supercopa Endesa estrena Badalona: el Joventut busca en casa un título que le falta desde 1986
La Supercopa Endesa se juega el 19 y 20 de septiembre en Badalona: Joventut-Baskonia y Valencia-Barça en semifinales, y la final el domingo a las 19:00.
El baloncesto español arranca la temporada el 19 de septiembre en Badalona. La Supercopa Endesa reparte el primer título del curso en un fin de semana, con cuatro equipos y tres partidos.
El torneo se juega por primera vez en la ciudad, en el Palau Municipal d’Esports, un pabellón con capacidad para más de 12.000 espectadores. La ACB lo ha llevado a Badalona en acuerdo con el Ayuntamiento.
Los cuatro invitados y cómo entraron
El cuadro reúne al campeón de la Liga Endesa, al de la Copa del Rey, al vencedor de la Supercopa anterior y al anfitrión. Es la fórmula habitual del torneo, que premia los títulos del curso pasado.
Baskonia está por la Copa del Rey. Valencia Basket entra como campeón de la Liga Endesa y también como vencedor de la Supercopa de 2025, título que ganó en la final de Málaga ante el Real Madrid; al ocupar las dos plazas, cede la del título liguero al Barça, subcampeón la pasada temporada. Y el Joventut entra como equipo de casa.
El sorteo se celebró en el Museo de Badalona, con la nadadora Mireia Belmonte y el alcalde Xavier García Albiol sacando las bolas. Dejó dos semifinales con lecturas muy distintas.
Joventut-Baskonia, el anfitrión contra el campeón de Copa
La primera semifinal enfrenta al Asisa Joventut con el Kosner Baskonia el sábado 19, a las 18:00. Es el duelo entre el equipo local y el último vencedor copero.
El Joventut ganó la Supercopa en 1985 y 1986 y no la ha vuelto a levantar. Jugarla en su pabellón, cuatro décadas después, es la mejor oportunidad que ha tenido en mucho tiempo.
Baskonia arrastra una sequía parecida en este torneo concreto. Encadenó cuatro títulos consecutivos entre 2005 y 2008 y desde entonces no ha vuelto a ganarlo: son 18 años sin Supercopa.
Valencia-Barça, la reedición de la final de Liga
La segunda semifinal, el mismo sábado a las 21:00, mide al Valencia Basket con el Barça. Repite el emparejamiento de la última final de la Liga Endesa, así que llega con cuentas pendientes.
El Valencia defiende dos coronas a la vez: la de la Liga y la de la propia Supercopa. Ganarla otra vez le daría su tercer título en este torneo.
El Barça, por su parte, aspira a la séptima de su palmarés. Llega además con banquillo nuevo: Xavi Pascual salió al término de la campaña anterior y el club fichó a Paolo Galbiati, que dirigía al Baskonia cuando este ganó la Copa del Rey que hoy le da plaza en el torneo, y ahora afronta su primer título al frente del Barça.
La final se juega el domingo 20 a las 19:00, también en el Palau Municipal d’Esports. Todo el torneo se retransmite por DAZN, que emite los tres partidos.
El cruce tiene un morbo añadido para los dos. El Valencia llega como doble campeón vigente y el Barça, con la obligación de reaccionar tras un curso en el que se quedó sin el título liguero.
Qué mide realmente la Supercopa
Conviene no exagerar su valor deportivo. Se disputa en pretemporada, con plantillas a medio rodar, jugadores recién llegados y varios internacionales todavía sin incorporarse tras el verano de selecciones.
Ese calendario tiene un efecto claro. Los equipos con más renovación en la plantilla suelen sufrir, y los que mantienen el bloque del año anterior llegan más engrasados a un torneo de tres días.
El verano de selecciones lo agrava. Los internacionales que han jugado ventanas FIBA se incorporan tarde y con menos preparación física, así que algunos entrenadores los dosifican en la Supercopa.
Aun así, es el primer título oficial de la temporada y el primer termómetro público de cada proyecto. Es la primera vez que la afición ve a los fichajes en competición, no en un amistoso.
El pistoletazo de un curso largo
La Supercopa abre una temporada que se alarga hasta mayo. La Liga Endesa arranca el fin de semana siguiente, el 26 y 27 de septiembre, con 18 clubes y 34 jornadas por delante.
Antes, el 18 y el 19, se disputa también la primera edición de la EuroLeague SuperCup, con el Real Madrid entre los participantes. Dos torneos cortos en el mismo fin de semana, uno nacional y otro continental.
Para Badalona, la cita llega en un buen momento. La ciudad ya acogió la Final Four de la Basketball Champions League poco antes, y encadena así dos grandes eventos en pocos meses.
Badalona, sede con motivo
La elección de la sede no es casual. Badalona es una de las ciudades con más tradición baloncestística del país, y el propio alcalde ha subrayado que pocas respiran tanto este deporte.
El presidente de la acb, Antonio Martín, ha ido en la misma línea al presentar el torneo: destacó que la Supercopa llega a una ciudad que vive el baloncesto en todos sus rincones.
Para el club anfitrión hay además una lectura deportiva evidente. Un torneo corto en su propio pabellón, sin eliminatorias largas de por medio, es su mejor escenario posible para pelear un título ante los tres grandes presupuestos.
La ciudad viene además de un año cargado. Encadenar la Final Four continental y la Supercopa en pocos meses la sitúa como una plaza fija para los eventos cortos del baloncesto español y europeo.
Un formato que premia el acierto puntual
Tres partidos en dos días no permiten corregir nada. No hay ida y vuelta, no hay eliminatoria al mejor de cinco: quien tenga una mala noche de tiro se va a casa.
Eso convierte a la Supercopa en el torneo más impredecible del calendario español. El favorito sobre el papel pierde con frecuencia, y el palmarés recoge ganadores muy variados a lo largo de las últimas décadas.
También es el primer test real de las rotaciones. Los entrenadores aprovechan para repartir minutos y ver cómo encajan los fichajes, aunque en la final casi siempre acortan la rotación.
El resultado del fin de semana no decide nada de la temporada, pero sí reparte la primera vitrina. En un deporte donde los títulos cortos cuentan en el palmarés, eso ya es motivo suficiente.